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Películas de Navidad que no dan arcadas (I): Contando Cuentos de Navidad

Aprovechando que llegan estas fiestas tan entrañables y que, en algún lugar del mundo, varios programadores de tv ya afilan la cinta betacam con “Qué bello es vivir“, inauguro un ciclo de “recomendaciones” navideñas. Películas que se pueden ver en estos días, contentar a hijos, sobrinos y familia y que no indigestan el atraco de turrones habitual. La periodicidad, eso sí, será la que me de un poquito la gana.

Hoy, para inaugurar, vamos a hablar de las versiones habituales de “A Christmas carol“, que no, que no es que en navidades vayamos a casa de Carolina (que qué buena está que los amigos del papá de Pedrito Ruiz cada día la miraban más, los muy salidos), es que hablamos de “Cuento de Navidad”, de Charles Dickens.

Dickens es muy “navideño”. Sus historias son muy televisivas, folletines de pobres pero bondadosos protagonistas que sufren mil putadillas hasta conseguir una cierta “alegría. En el caso de Cuento de Navidad, el prota se supone que es un viejo gruñón, el Señor Scrooge, pero amigos, no nos engañemos: el prota es un abuelo entrañable, lo que pasa es que no lo sabíamos todavía. Ojala se hubiera quedado en gruñón para siempre, como hizo el mismo personaje en la realidad paralela de los “patos Disney”, con el Tío Gilito (por algo se le llama en inglés Scrooge McDuck).

Ahora está en cartelera (lamentablemente) la penúltima versión del cuento, con las pantomimas de Jim Carrey, en esta animación que consiste en hacer que parezca imagen real (Nunca entenderé esta idea estúpida. Ni la de contratar a Jim Carrey, pero esa es otra historia). Pero pasamos de esa y de tantas otras que hacen a mi querida amiga Estíbaliz, en su blog Bichos Raros, pedir que “nunca mais” adaptaciones del cuentecito. Te entiendo, amiga Esti, pero te digo yo que hay rescatables y adorables. Vamos a las, para mi, 2 grandes versiones dignas de ese cuento. Que son:
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a) “LOS TELEÑECOS EN CUENTO DE NAVIDAD”

Sí, sí. Los teleñecos. Esos mismos que ahora lo están petando con este pedazo de vídeo versioneando “Bohemian Rhapsody” de Queen, que es una maravilla…

Hicieron en 1992 una versión infantil, claro está, pero muy grandiosa, del cuento de Dickens… con el propio Gonzo haciendo de Dickens. Es una adaptación con licencias muppetistas, pero muy “canónica”, siguiendo claramente la estela del libro original. Hasta se sitúa en la época del folletín.

Además de los habituales números musicales con muñequitos adorables, el conjunto se asienta brillantemente con la intervención del gran Michael Caine como “Mr. Scrooge”, en una actuación, como siempre en él, formidable.

Hubo una época en la que en mi casa, los hermanos “sobrábamos” el día de nochebuena hasta la hora de cenar, porque mi madre se ponía histérica con su cordero (pedazo cordero) asado y prefería que la dejáramos en paz (ahora va pidiendo lo contrario, claro, cosas de la edad y la independencia). Entonces, se nos ocurrió a los hermanos ir al cine a ver, esa tarde, alguna película con relación temática, por aquello del espíritu y tal. El primer año en hacerlo vimos esta. El segundo año: Pesadilla Antes de Navidad. Al tercero, todo nos parecía una mierda y la tradición se fue a la porra. Normal. No hay nivel.

Pero dejémonos de historietas del abuelo Escri y vayamos a la segunda película adaptación de Cuento de Navidad que considero digna:
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b) “LOS FANTASMAS ATACAN AL JEFE”

Además de tener como protagonista a mi adorado Bill Murray, la película está escrita por uno de los guionistas de Saturday Night Life (Michael O’Donoghue), producida y dirigida por el gran Richard Donner y tiene la música de Danny Elfman. Una comedia divertidísima que le da una vuelta al cuento tradicional situándolo en una televisión y haciendo de Mr Scrooge un directivo de televisión sin escrúpulos.

Una suerte de “Cazafantasmas” (otro día hablamos de la tercera parte, que está en proceso) pero navideño, con la misma idea de producción y viviendo de esas rentas, pero muy digno, cáustico y entretenido. Y que quieren que les diga, encima mezclado con el mundo televisivo, ese en el que abundan tantos Scrooge…

Además, sale mi adorado Miles Davis haciendo de músico callejero. ¿Qué más le puedo pedir?

¿Vosotros tenéis alguna adaptación del cuento de Dickens favorita?

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¡Vaya personajas!

El otro día os hablaba de mis terrores nocturnos a raíz de una pesadilla que tuve con Martha de The Honey Moon Killers.

Y me dio por pensar en otros personajes femeninos que bien pudieran provocarme pesadillas. Salieron unos cuantos pero me sorprendió comprobar que muchos de ellos me repelían de forma involuntaria. Es decir, que aunque habían sido concebidos para enamorar, a mí me espantaban.

Puede ser fallo del guionista, del director, el departamento de casting, o de la misma actriz. O incluso mío, que soy un raro. Pero lo cierto que es que esos personajes femeninos buscaban gustarme y han conseguido justamente lo contrario. Lo cual puede llegar a ser trágico en una narración, sobretodo cuando dicha narración está montada en torno a la fascinación que provoca la chica. Imaginaos una Holly Golightly que no le cayera bien ni a su gato.

Os dejo con mi ranking de tías insoportables y espero como de costumbre vuestas aportaciones:

RANKING DE TÍAS INSOPORTABLES:

Susan Lowenstein de El príncipe de las mareas. Alguien me dijo una vez que Barbra Streisand tiene el mismo problema que Ana Obregón: que se cree que es como a ella le gustaría ser, reflexión con la que estoy totalmente de acuerdo porque me he hinchado a ver películas en las que la Streisand interpreta a la última coca-cola del desierto. Y ésta es una de ellas.

Claire Colburn de Elizabethtown. No recuerdo muy bien el argumento de esta película porque la detesté desde el minuto 1, pero sí recuerdo que Kirsten Dunst pasaba por ser la solución a todos los problemas de Orlando Bloom. Su personaje era el de una chica mona, encantandora, accesible… Pero para mí daba claras muestras de ser la típica pesada con carencias afectivas que se te cuelga al cuello y no lo suelta jamás. ¡JAMÁS!

¡Corre, Orlando! ¡Como si tuvieras sangre en las venas!

Sondra Locke en cualquiera de las películas que hizo con Clint Eastwood. Fueron unas cuantas: El fuera de la ley (1976), Ruta suicida (1977), Duro de pelar (1978), Bronco Billy (1980), Impacto súbito (1983)… En este caso en vez de culpar al director o al guionista culparemos al amor. Clint se empeñó en que su novia de aquella época asomara su cara de rapaz en todas sus películas. Sospecho que luego se arrepintió.

Elena de (Lucía y el sexo). Vale, en esta película todos los personajes son muy in: Increíbles. Insoportables. Hostiables, también lo son un rato. Pero el personaje de Najwa se lleva la palma de oro en toda la cara. Os refrescaré la memoria:

¡Aaaaargh!

Ally McBeal en Ally McBeal. ¿A alguien le caía bien la abogada minifaldera, neurótica y obsesionada por encontrar un novio? Suele pasar en muchas series que el personaje protagonista es el que menos empatía provoca en el público. Ahora mismo me vienen a la mente la Grey de “Anatomía de Grey” o Carrie Bradshaw de “Sexo en Nueva York”. Con Ally pasaba esto, que al final se la soportaba sólo por ver las peripecias de Bizcochito o de la pedorra de su secretaria, Jane Krakowski, tan bien reciclada en 30 Rock.

Bueno, ¿qué pensáis? Me ha quedado una lista maja. Una petarda más y ya tenemos mascletá. Digamos que este post sería lo opuesto filosóficamente a este otro de aquí.

Lo dicho: espero con ansiedad vuestros insultos y aportaciones.

¿El doblar no se va a acabar?

Tras mi anterior post sobre la maravilla de película que es Casablanca (¿alguien os lo había dicho alguna vez?) y la pifia del doblaje en España, en los comentarios, se suscitó un debate acerca de si “doblaje sí” o “doblaje no”.

Bien, voy a dejar clara mi postura:

La del perrito.

Y ahora, voy a dejar claro lo que opino del doblaje: En general, me sobra.

Y digo en general porque excepto en determinadas situaciones (voz en off de documentales, narradores…) no entiendo bien las razones que puede haber para mantener el doblaje indiscriminado en este país, que suelen ser:

a) “Porque no me gusta leer (esta me encanta) en el cine”.
b) “Porque si no, los actores de doblaje no tendrían trabajo” (Esto me parece muy divertido, este acto altruista de la gente, que por estos trabajadores, es capaz de soportar eso… lo de ir al cine ya veremos, que lo normal es que me lo baje por internet).
c) “Porque es que yo no entiendo esos idiomas y no me dicen nada sus acentos, voces o timbres” (Ya, mucho mejor perderlos todos absolutamente en un doblaje mayoritariamente neutro)
d) “Por la misma razón que creo que la única manera de vender una película aquí es que la voz principal la doble un tío gracioso de acá y haga voces tontas haciendo chistes localistas” (Véase el doblaje de Flo en la saga Austin Powers a partir de la segunda película).

Yo tengo mis razones para preferir ver la V.O.S.

1) Evidentemente, han trabajado más las intenciones de ese texto los actores y el director (que escucha a los actores y lo da por bueno) que el director de doblaje, el traductor y el actor de doblaje. Y se nota.
2) La mayoría de las traducciones de comedia son absurdas y se pierden miles de detalles que sólo se pueden apreciar entendiendo mínimamente la v.o.
3) Igual que me gusta que un argentino hable como un argentino, me gusta que si hay un hispano en los USA y habla inglés tenga su acento, que si hay un japonés tenga su acento y que si es un negro del bronx, hable con su acento. Y ya ni te cuento si la broma de la película trata de eso. Porque no es lo mismo esto:

Que esto:

Y por algo nominaron a Robert Downey Jr. al Óscar.

4) Porque, si hay CUALQUIER situación de multilingüismo en la película, la perdemos al tener la absurda historia de que los personajes están hablando en español, fingiendo que hablan en verdad en su idioma original.
5) Y porque doblando por ejemplo canciones, el resultado puede ser espantoso. Podría poner los ejemplos de “Sonrisas y Lágrimas” si queréis uno clásico (“Far” es lejos en inglés, dicen y todo) pero me apetece poner este, de una serie divertidísima de la que ya os he hablado, que es “The Flight of the Chonchords” (Que emite el canal TNT aquí en España). Se suma a la dificultad espantosa de doblar una canción y que quede decente, la de cantarla bien y la de, encima, lidiar con un texto cómico. Terrorífico. Aquí tenéis una canción del original

Y aquí el horror doblado que además, desvirtúa totalmente la gracia y la letra:

Esta serie, por ejemplo, si la disfrutáis por TNT (espero que sí), ya sabéis, le dais a los botoncitos y ponéis V.O.S. que es lo genial que tiene este canal.

Pero si queríais aun más razones para la V.O.S, también tengo la razón EGOISTA y de visión de “lo que hubiera sido de este país y nuestro cine si…”

6) Si no se hubiera “protegido” (como resultado de un intento de manipulación, que es por lo que nació el doblaje en este país) al cine en idiomas extranjeros dejándole competir al mismo nivel que el cine en nuestros idiomas, otro gallo cantaría a la industria… y a nuestro conocimiento de idiomas. Por eso España es un país de paletos que no saben hablar más que su idioma y se enorgullecen de ello. Sí, cada vez más cambia esto, pero la herencia que tenemos (y que no parece cambiar) es esta. Benditos sean los DVD.

¿Y vosotros, que preferís?

Yo lo tengo claro. Es que soy un tío muy amante de lo original. A mi no me las meten dobladas, amigos.

By Vázquez

Ya sabéis, por múltiples tochazos en este, vuestro blog, que a mi me gustan los tebeos. Y sí, no es un gusto de leer de pequeño o en el water cuando voy a casa de mis primos y cojo lo primero que pillo en casa de mi primo pequeño. No. Me molan y mucho.

Cuando era chaval, a veces me animaba a dibujar tonterías, escribir historietas que no iban a ningún lado. Desde luego, me encantaba el cómic y el dibujo (flipaba con mis dibujantes favoritos) pero he de reconocer que esa faceta no era la que más destacaba de mis pequeñas incursiones. Al final, como todo, el cómic era un medio de expresión más y lo que acababa haciendo eran chistecillos e historietas divertidas pero con dibujos simples, expresivos, pero fácilmente superados por un niño de 6 años son dedos como morcillas.

Pero cuando era pequeño (y luego, de mayor) había un historietista (ya que dibujaba y guionizaba sus propias tonterías) que me encantaba por su humor socarrón, ingenioso y caradura y del que me volví fan absoluto para siempre. Era Manuel Vázquez.

Firmaba siempre poniendo “By Vázquez” y conseguía que me partiera la caja con historias sobre sus vicios: el bingo, la morosidad, el trapicheo… era la España de la picaresca en su versión señor con bigote y tripa.

Vázquez creó un montón de personajes míticos: Anacleto (agente secreto), Las Hermanas Gilda, la Familia Cebolleta, Ángel Siseñor, La Familia Churumbel, La Abuelita Paz, Angelito (Gu-gú), Tita & Nick y su autobiográfico “Tío Vázquez”, entre miles y miles…

Y estas son las “historietas para niños”, porque la producción de Vázquez creció y mucho a partir de la transición con el cómic erótico-verde (“Historietas Verdes”, que gran obra) y los chistecillos con mujeres y hombres libidinosos habituales de la época, junto alguno que otro metido ya en lo pornográfico.

Y es que el amor por el “orden establecido” no era uno de los fuertes de Manolo: vividor, anarquista, bohemio y mujeriego, iba dejando familias igual que iba dejando deudas y pegando sablazos impresionantes (¿os acordáis del que vivía en el estudio arriba, en el 13 Rue del Percebe, de Ibáñez, ese moroso? Pues era un homenaje a Vázquez que hacía Ibáñez, compañero en la editorial Bruguera). Y luego, sacaba pasta escribiendo sobre ello.

Como él mismo dice, un bohemio, pero puntualizando:

“La bohemia no es sinónimo de hambre, de andar todo el día sin un duro. Mira, yo lo veo de esta manera: por ejemplo, ahora cuando te vuelvas a Madrid, yo cojo mi abrigo y me voy contigo en el avión. Al llegar a Madrid nos tomamos una copa juntos y regreso en el próximo avión. Solo eso, nada más. Por gusto. O que, por ejemplo, te encuentro en la calle y tú me dices, “Vázquez, te vienes a cazar tigres a la india?” y yo te respondo “espera que voy a buscar la canana”. ¿No? Bien, pues a mi modo de ver, eso es lo que merece la pena en la vida. Todo lo demás es perder el tiempo.”

Y claro, con esta manera de vivir y ver su vida, profesional o no, ¿de quién podría ser amigo en el mundo del cine? En efecto, de Jess Franco. Hizo un par de cameos en sus películas (en la cacareada “Gritos en la Noche” hace de dibujante de retratos robot) y hasta el tito Jess le dedicó una, en 1998 (Mari Cookie y la tarántula asesina) tras la muerte de Vázquez, porque lo admiraba profundamente. No parece una película como para dedicar pero siendo a Vázquez, todo cuadra en un chiste negro más.

Ahora, la vida de Vázquez se traslada a la pantalla por obra y gracia de nuestro cine patrio. ¿Y a quién han elegido para encarnar al Tito Vázquez? A Santiago Segura…

… pero creo que lo que querían era contratar a Torrente…

No estoy muy ilusionado. Es más, me parece una película a priori más que poco atractiva. Lo grande de Vázquez era su vida, sí, pero no a nivel filme y, lo siento, pero si el protagonista es quien parece, creo que los tiros no van a ir por un canto a la libertad y el “pasodetodo” si no por la astracanada grotesca. Ya veremos si queda en “una especie de American Splendor”, como he leído al director (Oscar Aibar, historietista español) que quiere hacer.

Instrucciones para triunfar en Hollywood

“Siempre quise ir a LA, dejar un día esta ciudad, cruzar el mar en tu compañía…”

Si alguna vez escribo un libro pienso empezarlo con una cita de Loquillo. ¿Por qué? Pues porque pienso que un hombre que se ha atrevido a llevar ese tupé en España durante tantos años merece un respeto. Además, esa canción de viejo cadillac siempre me ha parecido muy auténtica y me ha puesto los pelos de punta en más de una ocasión.

Y hay días en que uno se levanta por la mañana y dice “me iría a LA, como Loquillo, a triunfar”. Pero luego ese uno se da cuenta de que tiene el pasaporte caducado, que el taxi hasta el aeropuerto es muy caro y que el inglés que maneja no sirve ni para escribir pintadas obscenas en la pared de los servicios. Así que uno se queda en España, haciendo pruebas de guión y viendo Cine de Barrio los sábados por la tarde.

Pero llegará el día en que ese uno, ese hombre o mujer al que solo le falta medio tupé para tomar las riendas de su vida, decida ir finalmente a L.A. Cuando eso ocurra se sentirá preparado porque un día leyó en el blog de un cretino llamado Escrito por las claves del éxito para triunfar. Y en forma de diagrama, para que todo el mundo lo entienda:

El cuadro (encontrado aquí) plantea una serie de preguntas y soluciones que te conducen a escribir el guión de Hazme reír o el de Transformers. Más o menos así:

¿Tienes una buena idea?

a) Sí ——> IDIOTÍZALA
b) No——> COGE UNA DE LA TELE O DE UN LIBRO

¿Tienes una actriz sexy?

a) Sí——-> PONLE ROPA AJUSTADA
b) No——> CONSIGUE UNA

¿Hay explosiones?

a) Sí——-> PONLE MÁS
b) No——> ¿Es una comedia con SETH ROGEN?

b1) Sí—>Añade bromas sobre penes y una actriz sexy = ¡ÉXITO!

b2) No—>Ponle más explosiones.

¿Escenas de sexo?

a) Sí——-> EDÍTALAS A CÁMARA LENTA
b) No——> AÑADE MÁS EXPLOSIONES

¿Tienes un personaje 3D?

a) Sí——-> METE MÁS EXPLOSIONES Y BIKINIS
b) No——> METE IMÁGENES DE ARCHIVO DE DOBBY

Y una vez que hayáis escrito un guión así, ¡hala! a triunfar.Como la Coca Cola

No me lo agradezcáis. Bueno, qué coño, sí, agradecédmelo.

De nada.

¿Qué hay en la Celda 211?

Como dice mi amiga la rubiales, “no sabíamos si meternos a ver Celda 210, pero al final nos decidimos por la 211″… Y oye, qué acierto. Nos encantó.

Pero ¿qué tiene esta película que a todos enamora? A todos, excepto a la Doctora Amor, que como ella es muy resalada echa de menos un poco de temita. De eso no hay. Pero volviendo a la pregunta, ¿qué tiene?

Tiene a este señor:

Que le mires por donde le mires, te lo crees. Y si te lo imaginas recogiendo el próximo Goya a la mejor interpretación, también te lo crees. De hecho, aprovecho para hacer mi apuesta: LUIS TOSAR SE LO LLEVA SÍ O SÍ.

Otra cosa que tiene esta película es ritmo, fuerza, brío. Llámalo sangre en las venas. Acción pura y dura. Pero no de la de coches estrellándose y mil mamporros por fotograma que no sabes quién las da ni quién las recibe… La acción está en la emoción y en la sensación de peligro constante que te atrapa y te tiene dentro de la película todo el rato.

Me gustaría saber cuanta de esa sangre proviene de la novela y cuanta del guión que han firmado Daniel Monzón y Guerricaechevarría. Porque Celda 211 es una adaptación:

Yo no la he leído pero David Muñoz sí, y en su blog la ha calificado de “cojonuda”. Seguro que sí que lo es.

Supongo (aunque es mucho suponer) que la evolución del personaje protagonista resulta menos vertiginosa en literatura que en cine. El mecanismo de ACCIÓN-REACCIÓN del personaje en el último acto está un poco atropellado. Es la única pega que le encuentro.

Aunque ¿sabéis qué? Que lo retiro. No hay ninguna pega. Cuando algo te ha gustado tanto poner pegas es de gilipollas.

“No, si me encantó el sexo en el jacuzzi, pero yo le hubiera puesto algo más de burbujas”

¡Anda ya!

Otra cosa que tiene la película: la banda sonora de Roque Baños.
Me gusta por lo (aparentemente) simple que es. Creo que le sienta como un traje a la historia y el conjunto hace que se te pongan los pelillos de punta. Esa es mi sensación, pero no soy ningún experto.

¿Vosotros qué pensáis? ¿La habéis visto?

Y cuando no es censura, es tontería… ABC

Y permitidme una breve referencia a otro gran momento del periodismo español, tras el toquecito de ayer a La Gaceta de los Negocios.

Esta vez va para el periódico centrista “ABC“. Un periódico que, seguramente, ama el cine (Oti está allí para atestiguarlo) pero no a los cineastas. Y tampoco ama el periodismo cuando la bilis acecha.

Así que es capaz de titular un artículo así:

Y quedarse tan pancho.

No voy a enseñarles a los autores de un periódico, fundado por un señor que se llama Torcuato, el ABC del periodismo, porque deduzco nada más mirar a su grapada portada anticuada que lo deben saber. Pero no está de más recordar una cosa: Decir una verdad a medias puede ser mentir. Y siempre, manipular.

Así que, sin tapujos, ahí voy: Los del ABC son unos manipuladores.

Porque amigos, ¿¿cómo que Sinde subvencionará a los guionistas aunque su trabajo no acabe en película es una noticia??. ¿Lo hace? Pues claro, cojones. Lo hace. La muy cabrona, lo hace. La muy ladina, lo hace. Además, ella, a dedo, pero vamos, que sí, que lo hace.

¿Y sabéis por qué lo hace?

¿Porque es progre de mierda?

¿Porque es de la ceja y claro…?

¿Porque se le sale la oreja en el peinado y eso le da rabia?

¿Porque es mala y se junta con socialistas?

No, lo hace porque lo han hecho SIEMPRE todas las puñeteras subvenciones a guión del Ministerio.

Y sería estúpido que no lo hicieran: Dar un dinero a un guionista para que esté X tiempo desarrollando una premisa, es un gasto. Permite a un “creador” tener sustento como para centrarse en ese guión, esa historia que QUIZÁS (y os aseguro que todos lo hacen con ese objetivo) se lleve a la pantalla y ya LA REPERA, triunfe. Pero igual no hay suerte. Igual que la beca Fulbright puede caer en manos de alguien que por el camino tropiece, esta subvención puede caer en un guión que al final… no sea muy bueno. O sí lo sea, pero no tenga “cabida” en el mercado según los productores. O sea un auténtico truño, oye, que puede ser.

Entonces ¿qué hacemos, rodamos la peli igual, que si no “que dirán”?

No.

Pero a parte. La escritura de guión es un proceso que lleva tiempo, esfuerzo y constancia. Igual que se beca a pintores para que vayan a estudiar nuevas formas de expresión o para que tengan tiempo de experimentar técnicas. Igual que se hace con miles y miles de artistas y creadores. Y no se les exige un cuadro digno del Reina Sofía al final de la beca, no. Se les ha dado un tiempo para mejorar, practicar y que, a partir de entonces, sus obras sean mejores. Su calidad como artista, mejore, tras una etapa centrado en el aprendizaje.

Pues aquí pasa lo mismo: escribir, para un guionista, es aprender. Y que te paguen por escribir, aunque eso en concreto no sea llevado a cabo, es un aprendizaje de tal tamaño que no se puede uno dar idea. Y que le servirá para, en siguientes proyectos, dar lo mejor de si y haber crecido como autor, que es lo que se buscaba también.

Aunque evidentemente, lo ideal, es que existan esas películas sobre esos guiones y se busca eso, como prioridad, en la Ley.

En fin, señores del ABC, a ver si espabilamos porque esto ya no es un plumero. Es mala baba y poca profesionalidad.

Historias de amor y animales

He tomado nota de vuestras recomendaciones cinéfilas del otro día. Sobre todo de dos: Moon y El secreto de sus ojos.

Mientras tanto, me entretengo viendo vídeos de youtube en la oficina ya que – oh, cielos – desde hace dos días no tengo Internet en casa. Cuando el Príncipe de Asturias dijo que todos nos sentíamos identificados con Enjuto Mojamuto me pareció una declaración indigna de un futuro jefe de estado. No es que al príncipe le falte razón, pero desde un punto de vista estratégico y teniendo en cuenta que una pequeña parte de los súbditos considera a la familia real como una pandilla de holgazanes caraduras, ¿qué necesidad había de regalarles la imagen mental de un Felipe encorbado ante el ordenador y diciendo “Interneeeeet”? Lo diré sin paños calientes: pensé que Felipe era torpe.

Pero he cambiado de opinión. Sí. Ahora me reconforta saber que su Majestad conoce una problemática que afecta a la inmensa mayoría de su pueblo. Me refiero a que mi vida desde el lunes es así (y sé que la vuestra también ha sido así, lo es ahora mismo, o lo será en algún momento):

Apago router. Reinicio el ordenador. Enciendo router. Llamo al servicio técnico…

Menos mal, ya digo, que tengo Internet en el curro. De lo contrario no podría escribir este post. Bendito youtube. Ya lo he dicho otras veces: hay mucho talento anónimo agazapado en youtube.

Lo más genial que he visto últimamente es un vídeo de unos mininos que parecen mantener una airada discusión. Alguien ha tenido la genial idea de subtitular lo que dicen los gatos y lo ha hecho con tal gracia y tino que parece que los bichos sean actores interpretando la escena de una telenovela:

Aquí lo podéis ver con subtítulos en castellano, aunque tiene muchísima más gracia en inglés.

El otro vídeo que os quiero enseñar no lo he encontrado en youtube, sino en un blog que se llama Fug and Busted y que siempre me da buenísimos motivos para reírme. Su mala baba solo es comparable a su aguda e implacable visión del mundo de los famosos.

En este caso han dejado de lado el famoseo para comentar uno de esos programas de docurrealidad que tan de moda están ahora (a ver si pasamos a la siguiente moda pronto), Españoles por el mundo.

El vídeo cuanta la historia de amor entre un español y una policía montada de Canadá. Y además de amor hay animales. Caballos. Muchos caballos. Alguno de los caballos que salen no parecen caballos, sino que parecen personas, pero luego abren la boca y dices… “ah, que él también es un caballo”…

Españoles en Montreal – Sergio Ambela

¿Os estáis riendo? ¿No? Pues yo tuve un ataque de risa cuando lo vi. Por favor, leed el enfoque que le dan en Fug and Busted. Tienen muchísima más gracia que yo.

Y para terminar con el tema youtube os recomiendo el análisis que hace mi amiga Ángela del último éxito de la temporada: el vídeo de la boda de Jose Carlos y Vanesa.

Dentro de la película

Leed esto, por favor. Es precioso. Os lo prometo. La prueba es que no lo he escrito yo:

“Sería fascinante tomar una película infrarroja de un público y descubrir cuándo y en qué ocasiones parpadea la gente cuando está viendo una película. Mi sospecha es que si el espectador está realmente absorvido por la película, va a estar pensando (y en consecuencia parpadeando) al ritmo de esa película. (…) Cuando la gente está profundamente “dentro” de la película, nos damos cuenta de que nadie tose en ciertos momentos, incluso aunque puedan estar resfriados. Si la tos fuera simplemente una respuesta autónoma al humo o a la congestión, sería aleatoriamente constante, al margen de lo que estuviera sucediendo en la pantalla. Pero el público se contiene en determinados momentos, y creo que el parpadeo es algo equivalente a las toses en ese sentido. Existe una famosa grabación en vivo del pianista Sviatoslav Richter tocando los Cuadros para una exposición de Mussorgski durante una epidemia de gripe en Bulgaria hace muchos años. Lo que pasaba estaba tan claro como el día: mientras estaba tocando ciertos pasajes, nadie tosía. En esos momentos, gracias a su arte, él era capaz de suprimir el impulso de toser de 1500 personas enfermas”.

Lo he sacado de En el momento del parpadeo (Walter Murch, Ocho y Medio, Madrid 2003) un ensayo sobre montaje, aunque decir esto me parece que es simplificar y acotar injustamente toda su sabiduría.

Ya os hablé aquí hace tiempo de Walter Murch, el montador de peliculones tales como La conversación, Apocalypse Now, El Padrino, El paciente inglés… De alguien así cabe suponer que sepa “algo” de cine. Lo que no tendría por qué ser, pero es, es su inagotable capacidad para exponer esos conocimientos de forma tan amena y precisa.

Gracias, Walter Murch, por este libro.

El caso es que al leer este texto me he dado cuenta de las ganas que tengo de volver a “estar dentro” de una película. De reprimir la tos y escuchar cómo se la reprimen los demás. Hace mucho tiempo que no me pasa. El otro día fui a ver “The Imaginarium of Doctor Parnassus” y os puedo asegurar que no me pasó: tosí todo lo que quisé y más.

Así que, amados míos, obviando esa película y también Rec 2 (que no me gustó) y la de Woody Allen (que sí me gustó pero no voy a volver a ver)…

¿seríais tan amables de contribuír a mi felicidad indicándome qué merece la pena ir a ver al cine en estos días tan pandémicos?

Rec 2 (un post con SPOILERS)

Me imagino a Paco Plaza y Jaume Balagueró sentados en algún café, hace poco más de un año:

– ¿Qué podemos hacer? Tiene que haber algo sorprendente… Algo distinto.

– Sí, yo no quiero que sea sólo una repetición de la primera pero con distintos personajes.

– Pues a ver cómo lo hacemos.

– ¡Ni zorra! A ver, pensemos: ¿qué es lo que no se espera el público?

– Mmm. ¿Y si se descubre que los zombies son extreterrestres?

– ¡No está mal! Como en “La cosa“. Y la niña Medeiros sería algo así como la abeja reina.

– Sí. Lo único… Qué no sé si el rollo extraterrestre acojona mucho.

– Ya.

– ¡Espera! ¿Y si hacemos otra cosa?

– ¿El qué?

(El exorcista)

Ellos mismo lo han contado en alguna entrevista:

“Queríamos volver al lugar de los hechos, sin volver a contar lo mismo, mostrar caminos nuevos e inesperados”.

Y es obvio que lo han conseguido: Rec 2 está arrasando en taquilla. No me parece un despropósito ni considero que críticos como Sergi Sánchez se estén equivocando pero a mí me ha dejado bastante planchado esta solución.

El género zombie deja poco lugar a la originalidad. Sus adeptos lo saben y por eso saben apreciar las variaciones, por muy pequeñas que éstas sean. Me acuerdo ahora mismo del estreno de 28 días después que, por cierto, me parece un peliculón: ahí la novedad era que los zombies corrían. ¡Vaya cosa!

Creo que Paco Plaza y Jaume Balagueró han intentado algo así y yo admiro su buena intención, pero me ha resultado bastante postiza esta mezcla de subgéneros.

Y lo que me ha terminado de rematar es la caracterización del demonio: que tenga la misma personalidad sofisticada, irónica y burlona que en el Exorcista, Posesión infernal y otras tantas películas por el estilo. Se agradecería ver, de vez en cuando, un demonio tímido o incluso mudo. A mí me asustaría más. Además, si dios no habla ¿por qué el diablo no para de rajar?

En definitiva: que me gusto más la primera. Pero mucho más.

¿Y a vosotros?

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