Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “abril, 2012”

Los Vengadores: género puro, género bueno

Os dije hace un tiempo que no pensaba ver “Los Vengadores“… bien, os mentí.

No me miréis así, sí, os mentí, pero lo hago por vosotros, ¡por vuestro bien! Pero tranquilos que no haré como nuestro gobierno y no voy a decir que es para bien y un planazo y a la vez pediros perdón (esto es curioso, ¿verdad? Los tíos dicen que no pasa ná, que es todo buenísimo y a la vez lamentan hacerlo y le echan la culpa a otros. ¡Gran estrategia!). De hecho: os lo recomiendo.

 

Id a verla. Disfrutadla. ¡Vividla como críos!

 

El reto es difícil. Si la adaptación de un personaje de cómic de superhéroes es bastante difícil, donde tienes que pelear con los frikis y con los espectadores que nada saben del mismo (más que alguna camiseta de Inditex) y agradar a ambos para acertar. Muy pocos lo consiguen. Pues bien, en esta, Joss Whedon (con la ayuda de Zak Penn en el guión) no solo ha conseguido hacer una película más que entretenida (ayuda y cómo ese clímax final apabullante) y divertida sino que dudo que haya algún amante de estos cómics que le pueda poner pegas. Que los habrá. Porque somos unos tarados. Pero hablo de uno verdadero, no del que quiera llamar la atención.

 

¡Y lo ha conseguido no solo con un personaje protagonista, sino con siete… y un villano. Con dos coj… horas. Con dos horas.

 

 

Porque sí, ha conseguido lo que para mí era más difícil: que todos tuvieran su momento, que todos compartieran importancia, en su esencia, dentro del devenir de los acontecimientos. Todos son clave. Son un equipo. Respiran como tal. De hecho lo hacen incluso más que en la mayoría de los cómics que representan.

 

Y sobre todo, lo hacen de una manera muy divertida. Y uso la palabra “divertida” no porque la V puntúe con 4 y la D con 2 y haya dos así que con un triple tanto de palabra os meta 42 puntacos más otros 40 por usar las siete letras… (Vaya. Debo jugar menos al Apalabrados). Bueno, que no uso “divertida” al azar. La uso porque en todo el guión la diversión está asegurada por 2 aspectos: el entretenimiento y el humor. Humor bien colocado, visual, de texto, referencial… con inteligencia. Y creo que es uno de los puntos que hacen que la película esté siendo un éxito.

 

El otro: que pese a contar aventuras de cuatro personajes con película propia puedes meterte en ella sin saber nada de las anteriores. O bueno, sabiendo las cuatro cosas que se saben entre la cultura popular y lo que es inevitable saber por el acoso mediático al que habrás sido sometido estas semanas.

 

Solo una par de peguitas (si no, no sería yo). La primera la pongo avisando, porque pueden tener algo de SPOILER, os aviso. (SPOILER, para leer selecciona con el cursor el trozo en blanco a continuación y lo verás): ¿Por qué de pronto Hulk puede controlarse? ¿A santo de qué? Entiendo la “necesidad” para la historia pero… es un “porque sí” medio “Deus ex machina” por la patilla un poco jeta. Aunque tan épico y divertido que oye, cuela. (FIN SPOILER). Y la segunda es más personal. Es el Capitán América. Os aviso que me encanta el personaje en los cómics, pese a todo el tufillo republicano y patriotero yankie de propaganda. Quitando eso ha protagonizado grandes tebeos. De hecho, no me molesta su personalidad. Me molesta… su disfraz. Sí. Sobre papel, en cómic, fenomenal. El papel lo aguanta todo. Pero el celuloide… no sé. Lo siento, pero veo esto… y me da la risilla. ¿A vosotros no?

 

 

Y eso que entre sus colegas hay un semi-dios, una jamona en posturitas y un monstruo verde gigante, pero es que me canta mucho, no puedo evitarlo. Eso sí, cuando se quita la capucha, mejora muchísimo y se hace muy potable. Igual esa es una idea para apuntar en futuro (de hecho creo que lo han hecho y por eso en casi toda la película lleva la capucha quitada).

 

El pequeño friki que llevo dentro vibró con cada pelea, con el Helicarrier (ese portaaviones volador) clásico de SHIELD, con el Quinjet (el “avión” de los Vengadores), con esos uniformes de SHIELD, con las adaptaciones de Viuda Negra y Ojo de Halcón, con que Loki sea el enemigo de Los Vengadores en su primera reunión, como en el clásico número 1 de 1964…

 

 

… añadiendo a los Chitauri, los primeros enemigos de entidad de la primera unión de Los Vengadores en su versión Ultimate. Una línea editorial que en el año 2000 puso el contador a cero y volvió a empezar a contar todas las historias del Universo Marvel pero adaptadas a los tiempos modernos en tecnología, conocimientos, tendencias estéticas y, por qué no decirlo, cinismo y pesimismo globalizado.

 

 

Y, para colmo, con esa escena final, después de créditos. Esa promesa de una segunda parte. Ese: “vendrá más”. (Si no te fijaste y te fuiste del cine antes de tiempo, aquí tienes una grabación un poco chunga de ese momento: PINCHA). Esa aparición de nada menos que (SPOILER: para leer selecciona con el cursor el trozo en blanco a continuación y lo verás) Thanos… ¿con las gemas y el guantelete del infinito? esto promete. (FIN SPOILER)

 

Pero antes, “Iron Man 3”, “Capitán América 2” y “Thor 2”. No son listos ni nada, estos de la Marvel…

 

Blog de ESCRITO POR.

Anuncios

Cuando miras al cine a la cara, el cine te devuelve la mirada

El cine suele contar historias, suele tener un discurso. Y esa narración suele ser siempre de cara al espectador: a ti.

A veces lo contamos para que seas un voayeur, para que mires sin ser observado, cotilleando todo lo que ocurre.

Para que, como contaba Robert de Niro en “El último magnate“, pongas un nikel en la mesa y empiecen a ocurrir cosas frente a ti.

 

 

Pero otras veces, esa visión protegida, desde la mesa, observando sin ser observado, se rompe. Desde la película… te miran. Se rompe con la misma falsedad con la que pasan cosas en la pantalla: con magia. Porque, realmente, no está pasando en si, una proyección no puede mirar. Pero la famosa cuarta pared, se hace evidente. Estás ahí y la película lo sabe. El personaje, lo sabe.

 

Hay muchos tipos de ruptura: para hablar directamente al espectador en un modo narrador, para establecer simplemente un guiño de complicidad, para buscar una aprobación o desaprobación en el espectador sobre una decisión que ha tomado o debe tomar (tipo ¿tú qué harías/hubieras hecho?) o simplemente, porque se trata de un plano subjetivo y la cámara toma el punto de vista de uno de los personajes.

 

Pues bien, un crack ha reunido una cantidad brutal de estos momentos de ruptura, de mirada desde la película al espectador, y los ha montado en un vídeo memorable. Imposible no verlo y emocionarse y pensar que el Cine es una auténtica maravilla. Y si no, vean:

 

 

El vídeo está editado por un tal Brutzelpretzel y que usa la canción (tan karaokil) de “Can’t take my eyes off you”, en versión de los Manic Street Preachers y en una pequeña parte (gracias a Dios), por Muse.

 

Y pese a que muchos de los planos que pone (al menos 3 o 4) creo que no son estrictamente miradas a cámara (me da que hay más de una que son miradas en dirección hacia donde está puesta la cámara, pero no a ella directamente ni con esa intención) la búsqueda es heróica y titánica.

 

Si os preguntáis cuales son (si hay dudas en algunas) o si queréis jugar a ver si las adivináis todas, aquí os dejo el listado. Vaya cantidad de BUEN CINE, señores. Ese cine del que uno es incapaz de quitarle el ojo de encima…

 

00:00 Titanic
00:02 The Age of Innocence
00:04 The Rocky Horror Picture Show
00:05 Singles
00:06 Harry Potter and the Prisioner of Azkaban
00:07 Goodfellas
00:09 Coraline
00:11 Rebecca
00:13 Superman
00:15 The Curious Case of Benjamin Button
00:19 The Big Lebowski
00:21 The Muppets Christmas Carol
00:24 The Sixth Sense
00:27 Les Quatre Cents Coups
00:31 Witness
00:32 Once Upon a Time in the West
00:35 Boogie Nights
00:38 Ying Xiong (Hero)
00:40 Le samouraï
00:42 Trading Places
00:44 Scott Pilgrim vs The World
00:45 Shallow Grave
00:47 A Scanner Darkly
00:49 Apocalypse Now
00:52 Con Air
00:54 Tinker Taylor Soldier Spy
00:56 The Ides of March
00:59 Napoleon
01:01 2001: A Space Odyssey
01:04 Groundhog Day
01:06 Ratatouille
01:07 Crank
01:08 Die Hard
01:09 Raising Arizona
01:11 Wayne’s World
01:12 The Fantastic Mr. Fox
01:13 Pulp Fiction
01:14 The Graduate
01:15 Fear and Loathing in Las Vegas
01:16 Christmas Vacation
01:17 Brazil
01:20 Amélie
01:22 Ferris Bueller’s Day Off
01:24 Braveheart
01:26 The Devil’s Advocate
01:27 Breaking the Waves
01:29 American Beauty
01:31 Back to the Future II
01:34 The Fountain
01:36 Un Prophète
01:38 Zatoichi
01:40 The Fifth Element
01:42 Alfie
01:44 Three Amigos!
01:45 The Artist
01:48 Married to the Mob
01:51 Rushmore
01:54 The Girl with the Dragon Tattoo
01:56 Romeo + Juliet
01:59 The Girl with a Pearl Earring
02:02 The Fellowship of the Ring
02:06 Secretary
02:10 Kill Bill Vol. 1
02:13 Le Escaphandre et le Papillon
02:16 Strangers on a Train
02:21 Funny Games
02:23 In the Line of Fire
02:25 Fight Club
02:27 Misery
02:31 Clockwork Orange
02:34 The Silence of the Lambs
02:37 Metropolis
02:39 Sunset Boulevard
02:42 Psycho
02:47 The Shining
02:48 Mars Attacks!
02:49 Bronson
02:50 Evil Dead II
02:52 Austin Powers: The Spy who Shagged Me
02:53 Rashômon
02:55 Black Swan
02:57 The Exorcist
02:58 The Night of the Living Dead
02:59 Les Yeux Sans Visage
03:01 Nosferatu
03:03 Vertigo
03:05 Invasion of the Body Snatchers
03:07 Home Alone
03:09 True Lies
03:10 A Christmas Story
03:12 Robocop
03:14 Full Metal Jacket
03:15 Do the Right Thing
03:17 The Silence of the Lambs
03:19 Dead Man
03:20 Bad Lieutenant
03:22 Bad Boys
03:23 Dip Huet Seung Hung (The Killer)
03:24 Idi i Smotri
03:25 Goodfellas
03:27 Hanna
03:28 The Great Train Robbery
03:30 La Haine
03:32 Saturday Night Fever
03:35 Stranger Than Fiction
03:38 Super
03:40 Steamboat Bill, Jr.
03:43 Tangled
03:44 Trainspotting
03:47 Rango
03:49 Enter The Void
03:52 The Royal Tenenbaums
03:54 Black Narcissus
03:55 American Beauty
03:57 Lady in the Lake
04:00 The Virgin Suicides
04:02 Rear Window
04:03 À Bout de Souffle
04:04 Little Children
04:05 Nine 1/2 Weeks
04:06 Spellbound
04:07 Splice
04:09 25th Hour
04:10 Cat People
04:11 Strange Days
04:12 Duck Soup
04:14 Annie Hall
04:17 The Kid
04:20 Neverending Story
04:21 Zoolander
04:23 High Fidelity
04:25 JCVD
04:26 Oldeuboi (Oldboy)
04:28 Raging Bull
04:30 Gran Torino
04:30 Ying Xiong (Hero)
04:33 Shoot’em Up
04:35 Jaws
04:36 Addams Family Values
04:37 Escape from LA
04:37 Donnie Darko
04:39 The Darjeeling Limited
04:40 Hugo
04:41 Persona
04:42 The Red Shoes
04:43 Magnolia
04:45 Le notti di Cabiria
04:50 The Truman Show

 

Blog de ESCRITO POR.

Kubrick, ¿plagió?

Estoy leyendo la biografía de Patricia Bosworth sobre Diane Arbus.

Diane  es la fotógrafa que se hizo conocida con sus retratos en blanco y negro de toda clase de gente, pero especialmente de travestis, vagabundos, gigantes, enanos, discapacitados… Decía que quería fotografiar todo aquello que  la horrorizaba y atraía por igual.

Hace unos años se estrenó una película sobre ella, en la que Nicole Kidman interpretaba a Arbus. No la he visto, pero de entrada me desagrada una actriz tan “fina” como la Kidman metiendo su naricita en una personalidad aventurera y desnihibida como la de Arbus. Sospecho que debe ser una versión bastante edulcorada. E intensa… muy intensa.

Muchas veces se ha acusado a Arbus de morbosa, y ciertamente lo es, ¡pero bendito morbo!, cuando  está despojado de toda maldad e hipocresía. Observar sus fotos le lleva a uno preguntarse si, en realidad, ese no mirar compasivo que practicamos por sistema y educación, no es más que otra barrera para alejarnos de lo que preferimos evitar. Como esos sumergimientos repentinos en las novelas, que se dan cada vez que un pedigüeño entra en el vagón del metro.

Guste o no, el trabajo de Arbus es sobrecogedor. Y ha influido mucho en mucha gente, de distintos ámbitos. Obviamente, en el campo de la fotografía. Pero en el cine también. Conocido es el homenaje que le hace Stanley Kubrick en el Resplandor. Si no, mirad estas gemelas que Arbus fotografió en 1967.

 

"Ven a jugar con nosotras... para siempre"

 

A los padres de las niñas no les gustó nada la fotografía. Dijeron que era una distorsión y que Arbus lograba que sus hijas parecieran fantasmales. Trataron de impedir su reproducción, porque temían que la imagen fuera explotada. Y no se equivocaron. Con el tiempo se convirtió en la más famosa de las fotos de Diane y se reprodujo en multitud de carteles, aparte de la inspiración que supuso para Kubrick en esta escena.

 

 

¿Homenaje o copia?

 

El hecho de que la copiaran (que lo hacían, y mucho) no halagaba en absoluto a Diane. Al contrario: se ponía bastante iracunda con el tema. Según Bosworth, era muy susceptible: “Diane solía quejarse de que la imitaban y, a fin de que no puedieran hacerlo, decidió utilizar diferentes cámaras para cambiar sus imágenes”.

 

Diane Arbus, con uno de sus trabajos

 

No hubo reacción de Diane a lo que hizo Kubrick: la película es de 1980 y ella se suicidó en 1971.

¿Pero cómo se lo habría tomado?

A mí me hace gracia pensar que quizá no le habría parecido tan mal, primero porque al tratarse de medios distintos, la hipótesis del homenaje gana peso sobre el de la imitación. No en vano, ella misma había reconocido lo mucho que influyó en su trabajo el visionado de otra película, Freaks.

 

La otra razón por la que Diane hubiera podido ser comprensiva con Kubrick,  es que fueron amigos. Al menos en su juventud, lo fueron. Como ya se ha contado en multitud de sitios, antes de convertirse en director, Kubrick trabajó como fotógrafo para la revista Look en la década de los cuarenta . Diane por aquel entonces hacía reportajes de moda. Según Bosworth, eran colegas y se paseaban  juntos, y quien sabe si algo más.

 

 

Y hasta aquí llegan mis especulaciones. Puede que cuando termine de leer el libro opine otra cosa. De momento, os dejo aquí un enlace a algunas de las fotos que Kubrick hizo para la revista Look, y otro con varios trabajos de Arbus.

 

Blog de ESCRITO POR

 

 

 

 

Historia de la tv: Sammy Davis Jr.

Internet puede ser decepcionante. Hasta el punto de hacerte sentir un poco pagafantas: siempre estás “a punto de”… pero luego nada.  Eso me pasa a mí hoy: llevo tiempo buscando una vídeo que, parecía, iba a ser fácil encontrar, por su caracter histórico y tal… Error. Quimera inalcanzable. Ha sido imposible. A lo máximo que he llegado es a localizar esta fotografía:

 

¿Y a nosotros qué?, os preguntaréis vosotros.

Pertenece a un capítulo de una serie de televisión (el mismo que estoy buscando), titulado “Auf  Wiedersehen”. Se emitió en 1958 y fue la primera vez que un actor negro (Sammy Davis Jr.), interpretaba el papel principal en un programa de este tipo.

Sammy contó en su biografía (1989) que no le fue fácil conseguirlo. Se recordaba a sí mismo exigiéndole papeles en televisión a su agencia. Siempre le daban largas; decían que un actor negro podía desagradar a las audiencias del sur. Él preguntaba entonces si sabían lo extraño que era para 5 millones de niños negros no ver casi nunca en televisión a alguien de color: “es como si ellos, y sus familias, y sus amigos no existieran”.

Mientras tanto, Ronald Reagan hacía de presentador en una serie para la CBS. Su sponsor era la General Electric (así se entiende que se titulara  “General Electric Theater”). Cada capítulo era una adaptación de una novela, relato corto, película, etc.

Por ella pasaron historias de decenas de escritores,  tan prestigiosos como Sherwood Anderson, Cornell Woolrich, Henry Ibsen… y Kurt Vonnegut.

De Kurt Vonnegut ya he hablado aquí, porque es un escritor que me gusta. En aquel año de 1958 Kurt era, al igual que Sammy, un talento emergente. Alguien que todavía tenía mucho por demostrar.

 

Fumando espero... el éxito que yo quiero

 

Había publicado una novela y varios relatos. Uno de ellos trataba sobre un niño que vive en un orfanato alemán. Es el único negro: todas las caras que ve allí son blancas, así que cuando el chaval conoce a un soldado americano de su mismo color (Sammy Davis Jr.), piensa que ha encontrado a su padre. El soldado es también huérfano, conoce la soledad, y no puede evitar caer en la tentación de dejar que el chico le crea su padre.

 

Ese argumento fue el que convenció a la CBS, y decidieron usarlo. Sammy al fin tuvo su oportunidad de aparecer en televisión.

 

Claro que, el final del episodio era mucho más ñoño que el del relato: Sammy Davis Jr. acaba hincando las  rodillas en el suelo, abrazando al huerfanito y prometiéndole que volverá a por él. “Todos los que estaban en el set de rodaje lloraron”, contaba Sammy. Ronald Reagan se acercó a él y le dijo que iba a ser un gran episodio.

 

Aún así la General Electric no las tenía todas consigo. Temía el impacto en el público más reaccionario. Hubo idas y venidas… parecía que no, pero al final el capítulo se emitió. Y los resultados fueron tan positivos que Sammy Davis Jr. apareció en otros dos capítulos de la serie.

 

Dos que cambiaron la televisión

 

El año siguiente Vonnegut publicó su segunda novela (“Las sirenas de Titán”), y diez años después escribió el libro por el que es más conocido y que yo, siempre que puedo, regalo a mis amigos.

 

Blog de ESCRITO POR

 

 

Grupo 7: ojalá hubiera 6 anteriores

En los momentos más duros para el cine español tras los recortes brutales en los presupuestos a las ayudas… justo surgen 3 películas que dan orgullo patrio: “Extraterrestre“, “Rec3: Genesis” (tercera película más taquillera en Francia tras Titanic 3D la semana pasada, ojo) y esta, “Grupo 7”.

 

De la primera ya hablé hace unos días, de la segunda no, pero ganas tengo y de la tercera, “Grupo 7“, os venía a hablar hoy. Para que no os la perdáis y vayáis YA al cine a verla. ¡YA!

 

“Grupo 7”, dirigida por Alberto Rodríguez (“7 vírgenes”, “After”…) y con guión (estupendo) del mismo y Rafael Cobos, es una película que recoge claramente el relato policial del thriller policiaco, adaptado a nuestra idiosincrasia y con una pátina de realismo social maravillosa que rezuma verdad por cada poro.

 

Viendo la película, me acordaba en varios momentos de una serie británica, estrenada en la BBC (Televisión pública, que hace series, señor Montoro): “The Shadow Line“, que trata también sobre “el otro lado” del mundo policial y las extralimitaciones en la lucha y gestión del tráfico de drogas pero en versión española y localizada en Sevilla en la segunda mitad de los 80, con prisas para llegar a la Expo’92. Una localización que, además, le da color, vida y una base muy sólida para construir y entender a los personajes y, sobre todo, la actuación política.

 

Es una película ejemplo perfecta de que el “cine español” que conserva y muestra claramente nuestra vida cotidiana no está reñido para nada con el género, el entretenimiento ni el habitual esquema de películas que nos llegan de Hollywood. Al revés, podemos mejorarlo, enriquecerlo. Aquí, pasa.

 

El reparto es muy bueno, con un estupendo (cuando no) Antonio de la Torre y hasta un Mario Casas que no desentona y si acaso, el papel de la joven yonki (Lucía Guerrero) quedaba un poco flojo entre el tópico y la interpretación, que no llegaba. Pero en cuanto al thriller: todo maravilloso. Grandes persecuciones, carreras atropelladas, vértigo y acción rodadas con sencillez, efectividad y gran resultado. Maravilloso.

 

 

En un principio me echó para atrás el trailer. Ese Mario Casas gritando “Somos el Grupo 7”, esa vocalización pobrísima de él mismo y de muchos de los compañeros, aumentada por el acento andaluz (a veces indescifrable para los foráneos) y el deje yonki de varios de los personajes… vean:

 

 

Pero no, en la película, todo esto desaparece, se entiende perfectamente. Más que perfectamente. Penetra. Y llega.

 

Pues eso: “Grupo 7”. ¡Ojalá fuera una secuela y hubiera 6 más!

 

Blog de ESCRITO POR. 

¡Será por caballos!

Querido Escrito por:

 

hasta hace dos días no sabía nada de ti, ni conocía tu blog. Es más: hasta hace dos días no había leído ningún blog.
Pero mira tú por donde, de repente me he encontrado con mucho tiempo libre. Estoy “entre proyectos”, como decimos lo del mundillo. O sea, que estoy en paro.

Esto no me preocupa en absoluto… A ver: SOY DUSTIN HOFFMAN. Estoy forrado.

Tengo tres mansiones.

Tengo quince coches.

Tengo un bidé con los grifos de oro.

Por otro lado, no sé para qué sirve un bidé. Basándome en mi experiencia, sirve para que mi nieta celebre las jacuzzi parties con sus bratzs. Pero no te lo pierdas: tengo entendido que las mujeres francesas se lavan ciertas áreas ahí (tú que vives cerca, ¿podrías confirmarme esto, por favor?).

Y ya que menciono a mi nieta: que sepas que es la culpable de que tú estés leyendo esta carta… Y todo porque el otro día me empeñé en pasar la tarde jugando con ella (siempre pienso que debería ejercer más de abuelo). Todo fue bien al principio: llenamos el bidé, les pusimos los bikinis a las bratzs, abrimos las botellas de champagne imaginario…

¿Cuándo se torció todo?

Jade: es maja si no bebe

Reconozco que me metí demasiado en el papel de Jade, la bratz de pasado complicado (¡¡pero es que soy actor!! ¿qué esperaba?).

A Jade se le subió el espumoso y empezó a soltar barbaridades rollo putilla de Jersey Shore: que si tú te has acostado con tal, que si tú envidias a pascual…
Resultado: Jade fue expulsada del jacuzzi. Pero eso no fue todo.  Lo peor es que mi nieta me cogió de la mano y me llevó hasta su habitación y me echó una mirada de “ahí te quedas, castigado”… Las niñas de su edad no tienen muy claros los límites entre realidad y ficción.

Por no aburrirme empecé a juguetear con mi smartphone y lo siguiente que recuerdo es estar leyendo esa cosa que escribiste,  “Ayudas al cine español… ¿y fuera?“.

 

Bueno, macho: valiente mierda, ¿no?

En lo de las subvenciones ni entro (es un concepto que se me escapa, como lo del bidé). ¿Pero cómo te atreves a decir que el cine de EEUU es lamentable? Eso no, hombre.

En serio, ¿qué te has fumado? ¿Es que no te gusta divertirte? ¿Eres un triste de esos que disfruta con los días de lluvia?

 

El tono llorica de tu texto me ha traído a la mente una historia. Una historia real. Te la voy a contar. Le pasó a Robert de Niro… ¡No! Es coña: me pasó a mí. La prensa ya lo ha contado, a su manera. Es de esas cosas que, cuando le pasan a los demás, te hacen gracia, pero que cuando te pasan a ti, te cagas en la putggfhdjjdhdbjjs…

Hace unos meses estaba muy empalmado con mi primer trabajo para la televisión. Pero no solo yo. Éramos muchos los que estábamos ahí, enhiestos.

Por decir nombres:

Nick Nolte… Michael Man… David Milch… Dennis Farina y todo un equipo de ejecutivos de la HBO. Gente muy válida, a la que se la suda los días de lluvia.

Lo teníamos todo bien preparado. El guión, la idea, la magia, el comoquierasllamarlo, iba a cargo de David Milch. No hace falta que te diga quien es: te he buscado en Facebook porque quería ver que careto tenías, pero eres tan cobarde que has puesto una foto de Steve McQueen. En cualquier caso, así me he enterado de que eres admirador de Deadwood. Algo bueno tenías que tener.

 

Yo también soy fan. Y Michael Mann. Por eso nos metimos en esto. Poniéndole ganas, tripas, corazón, fe… y pasta. Muchos dólares de nuestro propio bolsillo.

A ver. Usa tu imaginación. ¿De qué crees que iba la serie?… Vas a necesitar una pista. Lo sé.

 

¿De qué iba la serie? ¿Eh? ¿De qué iba?

 

Carreras de caballos. Y todo lo que eso conlleva: jockeys, entrenadores, apuestas, gansters… ¡Un mundo! Nos entusiasmó a todos: “Hostia, David, qué original”. Estábamos encantados.

 

Empezamos a rodar y surgieron los problemas habituales. Es decir: cosas de ego. Siempre que se habla de ego los actores somos los primeros sospechosos. Pensarás que dos viejas glorias como Nick Nolte y como yo en seguida nos hemos puesto a medirnos las pollas… Pues te equivocas. A nosotros, precisamente, estas cosas ya nos dan risa. Los problemas han venido por parte de uno de los tuyos (salvando las distancias, estratosféricas, todo hay que decirlo), o sea, por David Milch.

 

Él y Michael Mann se picaban por todo.

En Hollywood somos gente creativa y nos inventamos muchos chistes (es lo que tiene). Está aquel… ¿cómo era? ¡Ah, sí!:

“En una habitación tienes encerrado a Michael Bay, James Cameron y Michael Mann. El problema es que tu pistola solo tiene dos balas. ¿A quién disparas?… A Michael Mann. Dos veces”.

 

Bueno, pues yo digo, y creo que el resto del equipo me apoyaría, que Michael Mann se merece la coña, pero que David Milch también debería estar encerrado en esa habitación. Con todos mis respetos, ¿eh? Que yo les aprecio muchísimo a los dos, pero vaya primeras semanitas nos hicieron pasar: “que si yo te cambio el guión, que si tú no me dejas entrar el el plató, que si ahora en el montaje ya verás, que si como esto siga así me largo y a tomar por culo todo…”

 

Se copiaban hasta el peinado

 

¡Son como niños! La prensa, como es natural, se enteró, y a esos dos no les quedó más remedio que envainársela y escribir un comunicado conjunto: “no, si nos llevamos chachi, sois vosotros, que os gusta malmeter…”

En fin, que el ego fue la primera barrera a saltar… A todo esto, no sé si tienes pajolera idea de lo que te estoy hablando: ¿en España tenéis ego?

 

 

Pero ahí no acaba la cosa (si no, vaya mierda de historia sería).
Después vino el estreno, anunciado con toda la fanfarria que cabe esperar en una proyecto de esta categoría.

 

 

La crítica nos puso bien. El público, nos escupió en la cara… Porque medio millón de espectadores por capítulo es un dato deprimente hasta para la HBO.

Para que te hagas una idea: en vuestro país, que es 19 veces más pequeño que el mío, un capítulo de Águila Roja hace una media de 6 millones de espectadores. Esto nos puso muy nerviosetes.

Hubo reuniones, visitas de ejecutivos al set, rumores, cambios en el guión de última hora, mareos con los horarios de programación, etc.

 

Aún así, resistimos. Hicimos toda una primera temporada. ¿Por qué?

 
Pues por la calidad, porque era una serie de puta madre. Tan sencillo como eso. Amor al arte.
 

De nuevo, no sé si me entiendes: ¿en España tenéis amor al arte? Aquí sí, somos así de chulos.

 

Otro obstáculo salvado: ¡pa habernos matao!

 

Todas estos problemas nos tenían tan ocupados que fuimos incapaces de ver el otro gran problema que nos estaba mordiendo las patas desde el principio, desde el capítulo 1: la mala suerte. Teniendo en cuenta que la serie se llama LUCK, tiene coña.

 

Los accidentes ocurren; esto es un hecho. Cuando estábamos grabando el piloto uno de los caballos murió. Bueno, más o menos: se rompió una pata y el veterinario decidió sacrificarle. Si te fijas, en los títulos de crédito del capítulo dice “The American Humane Association monitorizó las escenas con animales”… una sutil variación del protocolario “Ningún animal fue dañado en la realización de esta serie”. A todos los del equipo nos dio pena lo que le pasó al caballito. Recuerdo que esa noche Nick y yo nos fuimos de copas y brindamos por él.

 

Semanas después volvió a ocurrir: perdimos otro caballo durante la grabación de una carrera. Algunas asociaciones ecologistas ya nos vigilaban de reojo, pero a partir de este segundo accidente, empezaron a presionar. Y cuando digo “presionar”, quiero decir “masajear los cojones con guantes de crin”. La producción se paró, con toda la pérdida de dinero que eso conlleva (MI dinero; el amor al arte me impide mencionarlo más); mientras se replanteaban todas las medidas de seguridad con los animales. Al final se acordó no rodar más carreras de caballos… ¡¡en una serie sobre carreras de caballos!!

 

Entretanto PETA (la Ángela Merkel de las asociaciones ecologistas, o sea, una “fucker”) seguía dando el coñazo, pidiendo los nombres de los caballos fallecidos, los informes de las autopsias… ¿En España tenéis PETA? De nuevo, no sé si entiendes lo que te estoy contando, pero creo que con la comparación de Ángela Merkel se entenderá, que me consta que de eso sí tenéis.

No obstante, retomamos la producción, acabamos la temporada, y tras un período de incertidumbre, al fin llegó: la renovación. Nos dieron luz verde para empezar a rodar la segunda temporada.

 

"Esto hay que celebrarlo ... Invita él"

 

Fue el principio del fin. ¿Sabes eso que dicen de que no hay dos sin tres? Pues se cumplió: acabábamos de empezar a rodar cuando otra puta mierda de caballito la espichó. Hay que joderse.

 

Este obstáculo ya... como que no

 

PETA dijo que “la HBO estaba asesinando caballos” y lo siguiente que ocurrió ya puedes leerlo en la prensa.

 

 

Hace un rato que llevo preguntándome: ¿por qué estoy yo, Dustin Hoffman, contándole mi vida a un guionista-desconocido-mindundi-español?

 

Te juro que no lo sé. Se supone que debería haber una moraleja, pero no la hay. Sospecho que esto es como cuando vas al médico y en la sala de espera te pones a competir con otro paciente, a ver quien está más jodido. Siempre quieres ganar, aunque sepas que no hay premio, y si lo hay, no consiste más que en una mirada de compasión. Pues eso es lo que pasa, que he leído tu queja sobre no sé qué de unas subvenciones y me he dicho “se va a enterar cuando le cuente lo mío”.

 

El ser humano es estúpido. Los caballos, más.


Blog de ESCRITO POR

Ayudas al cine español… ¿y fuera?

En este papelito podéis ver el presupuesto del año para el ICAA, ¿lo leéis? ¿eh? Pues eso.

Ahora mismo, el “cine español” (esa no-industria que mucho simplista utiliza directamente como género cinematográfico en si) está herido de gravedad.

 

En su afán por deshacerse de él, el Gobierno le ha dado la penúltima estocada (más vendrán, seguro) con forma de recorte radical presupuestario a la Secretaría de Cultura y directamente, al ICAA.

 

Este año no va a haber ayudas ni a la escritura de guiones de largometrajes, ni a la producción de cortometrajes, ni a nada… y los que vienen, pintan igual. A partir de hoy el cine español va a la deriva en el mercado, teniendo que arriesgar y pelear panza arriba en un ambiente audiovisual dominado a base de abuso por los norteamericanos, a quienes hemos tendido la alfombra de las facilidades desde el franquismo: doblajes, distribuciones enormes, tácticas monopolísticas en la colocación de sus productos por muy patéticos que sean algunos…

 

Ya ha habido reacciones desde dentro del cine (y fuertes). Pero España es un país de vulgo y muchos, alentados por la demagogia y el populismo de muchos de nuestros actuales dirigentes, dirán: “Que se busquen la vida, como todos”.

 

Pero es que el cine no es “como todos”. El cine es Cultura. Y el cine es Legado. El cine es Patrimonio. Es el recuerdo y filmación de una época, de un momento, de un pensar.

 

Y más importante: si se hiciera “como todos”, se subvencionaría. Igual que se subvencionan las fundaciones, aunque sean de dictadores genocidas, igual que se subvencionan las ganaderías taurinas, igual que se subvencionan los toros, igual que se subvenciona el papel para que se puedan imprimir periódicos, igual que se subvenciona la publicación de libros y su venta con IVA y gravámenes más bajos, igual que se subvenciona a la Iglesia más allá de la famosa casilla de la renta con pagos por colegios y hospitales privados, profesores de religión y sobre todo construcción, reparación y conservación de templos, igual que se subvenciona a los partidos políticos, igual que se subvenciona a cualquier producción agrícola, igual que se subvenciona una monarquía caduca que va camino de auto-eliminarse a base de tiros, escopetas y genes endogémicos en clara recesión. Elijan de este grupo entre lo que les gusta, lo que no y lo que pasan… pero da igual. Todo se subvenciona.

 

Recortes en el cine español ha habido siempre, oiga...

Pero miren, al cine le ha tocado pagar el pato de ser insultado por ello y a todos los que trabajamos en él, o en industrias colindantes, directa o indirectamente, nos toca aguantar que nos llamen de todo: paniaguados, parásitos, caraduras, aprovechados, golfos, vividores, ladrones…

 

¿Que hay películas malas españolas? Las hay. Y muchas. ¿Que hay que ni se estrenan? Sí. En algunos casos, deberíais agradecerlo. También hay experimentos científicos sobre el papel que parecen tener sentido y que finalmente fracasan. Es una comparación atroz esta, porque, antes que la Cultura, en este país todavía es más patética la inversión que se hace en investigación y desarrollo, pero bueno, lo hago para que se entienda un poco la tesis.

 

Pero, ¿cuantas películas americanas lamentables, subproductos de serie-z malos de necesidad, se estrenan en nuestra cartelera aprovechando un estreno goloso via extorsión a los exhibidores? Cada semana tenéis en cartelera 10 películas al menos que cumplen ese parámetro. Que ni habéis oído hablar de ellas. Que son más que del montón y… ahí están, ocupando un sitio preferencial en las salas. Ahora mismo. Voy a coger la cartelera y os pongo, a bote pronto, el nombre de películas que sabe Dios de dónde han salido y ahí están, en primera plana, dobladitas y listas para consumir, siendo perfectos truños-cliché vistos mil veces, pero en versión pobre: Todos los días de mi vida (directa a las tardes de Antena 3 del sábado), La fría luz del día (para más Inri, rodada en Madrid), Al borde del abismoDevil InsideLa cazarrecompensasContrabandEsto es la guerraUna aventura extraordinariaViaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa… y sí: Ira de Titanes. Porque bien, muchos efectos especiales pero… tremenda basura. ¿Este es el cine del que debemos aprender en España para conquistar las pantallas? Pues… vamos listos.

 

Evidentemente, el cine USA y Hollywood hacen películas estupendas todos los años, faltaría más. El canal TCM es una buena muestra de la mayoría de ellas, de hecho. Pero es muy paleto pensar que, por ser americana, una película es buena y por ser española, es mala. Que por haberse hecho allí tiene “algo” que justifica la entrada y sobre todo, la distribución, exhibición prioritaria y publicidad y por ser de aquí no. Es que, es más: si una película de medio pelo de Hollywood se estrena en España… y tiene al menos un actor famoso que viene a promocionarla aunque sea una tarde, ya tiene asegurado el aparecer un par de minutos en los informativos… hasta de las cadenas públicas. Alucinante.

 

- Oye... ¿y entonces tu cargo de Directora del ICAA en qué consiste ahora que no tienes ni un duro asignado? - No sé... ¿tienes presentadora para los Goya?

 

Frente a esta competición desigual, existen las ayudas. Las “subvenciones”, que llaman. Igual que existen en otros mercados desiguales para fomentar la producción nacional. Porque, al fin y al cabo, es lo que debe asegurar el Estado: producción nacional de calidad y crear profesionales, además de obtener con ello un rédito de patrimonio nacional. En este caso, cultural.

 

Pero, esto, en este país, en el cine, está mal visto. ¿Por qué? No sé. ¿Porque algunos lo han politizado (y cuando digo algunos, digo tanto dentro como fuera del colectivo)? Puede. ¿Porque la Cultura siempre ha estado reñida con determinadas políticas? Puede. ¿Porque es el chivo expiatorio para no decir en qué partidas beneficiosas para los colegas no recortamos y confesar a la gente que, en verdad, todo es culpa de un despilfarro fraudulento en otros ámbitos mucho más importantes? Puede.

 

Pero cuidado. Esto SOLO pasa aquí. Digo la protesta. Las ayudas, pasan en todas las filmografías. En todos los países. En todo el mundo. Puede que el método de “subvención” no sea el ideal. Puede que haya otros caminos, otras formas, pero todo acaba en el mismo punto: TODOS LOS PAÍSES AYUDAN A SU CINE. TODOS LOS PAÍSES CUIDAN, Y MUCHO, LA CULTURA CINEMATOGRÁFICA. Y nadie lo discute. NADIE.

 

Y como muestra, un botón. Una filmografía, la vecina, referencial. En una entrevista de El País al director, guionista, productor y actor francés Robert Guédiguian, que estrena ahora “Las nieves del Kilimanjaro”, este lo deja claro ante una pregunta directa:

 

 

P. El cine francés es la última gran industria cinematográfica de Europa. ¿Por qué?

 

R. Porque está fantásticamente protegido, porque las televisiones tienen que producir cine, porque hay una tasa sobre cada película que se pasa en Francia —incluido el cine americano— que revierte en el cine francés. Hay un consenso nacional sobre el cine, una unión sagrada, tanto a la derecha como a la izquierda, que están de acuerdo sobre la excepción cultural.

 

 

Ahí queda eso.

Hay tanto que aprender…

 

Blog de ESCRITO POR.

Johnny Depp y Brad Pitt son una caricatura

O algo así. Vale, buscaba un título provocactivo para el “click” loco de las Depp-loki-fans y las Pitt-crazy-grupis pero en verdad lo que quería hablar era de un dibujo con todas las interpretaciones de Johnny Depp y las de Brad Pitt… en caricatura.

 

Como un coleccionable de estos que le buscas vestiditos pero ya hecho y dibujado completamente.

 

Un dibujo realizado por Derek Eads, un diseñador gráfico que va colgando en su Trumbl (ahora ya no es IN tener un Blog personal, ahora es IN tener un Trumbl, que es lo mismo, pero mira, es lo que tiene) sus creaciones y que, en muchos casos, tienen relación directa con el cine. Variaciones de carteles de cine:

 

 

 

Dibujos variados sobre películas míticas…

 

Tonterías muy grandes pero brillantes:

 

Spongebob Dylan

 

 

Y una especial fijación por Bill Murray (que celebro):

 

 

Como para hacer una gráfica con las valoraciones de su filmografía (según rottentomatoes, una web de crítica):

 

Y como para currarse una compilación de créditos del bueno de Billy:

 

 

El tipo es un amante del cine y de las frikadas. Y solo de ahí se entienden maravillas como este panel donde Derek reune, dibujados, todos los cameos de Alfred Hitchcock en sus películas. Para hacerse un poster:

 

 

Pero, como anunciaba en el título, el post quería enseñar dos piececitas-juego. Todas las apariciones cinematográficas (al menos las principales) de Johnny Depp y Brad Pitt, con sus caracterizaciones y vestuario. Aquí tenéis a Johnny:

 

Y aquí a Pitt:

 

Y ahora, yo, os invoco: ¿sois capaces de adivinarlas todas?

Venga, quien lo consiga… ehm… uh. No sé. ¿Una cervecilla?

¡A demostrar la friquez cinéfila!

 

Blog de ESCRITO POR. 

Ver Psicosis y acordarte de la madre de…

He ido a ver Psicosis al ciclo de pelis de Hitchcock en HD que ha hecho el cine Verdi esta semana (hoy es el último día, todavía estáis a tiempo de ver alguna).

Creo que, a día de hoy, decir que son copias restauradas en HD sonará hasta anticuado. Cualquier crío te miraría extrañado y preguntará: “¿por qué no es en 3D? ¿Para esta mierda me traes al cine, cuando podría estar jugando al Grand Theft Auto en mi habitación?”.

 

Para que luego venga Chicho y pregunte ¿Quién puede matar a un niño? … ¡Yo!

 

En cualquier caso, Hitchcock en pantalla grande es siempre una gozada. He elegido Psicosis porque es la que menos veces he visto y, para mi sorpresa, la recordaba mucho menos de lo que yo pensaba.

 

Recordaba muy bien toda la primera parte, hasta la escena de la ducha. Y es que a mí, más que todo el jaleo de Norman Bates, lo que me pone siempre de los nervios es la caída en la delincuencia de Janet Leigh. No lo puedo evitar: siempre voy a tope con la pobre chica. Por muchas veces que la vea, seguiré esperando que su personaje se dé cuenta de la estupidez que ha hecho, que se vuelva a Phoenix con el dinero robado y que abandone al patán de su novio. Que deje de preocuparse tanto por casarse y que se pase el resto del metraje en wonder bra doblando la ropa de su armario, o dándose duchas con el pestillo de la puerta echado (pero con la cámara dentro, claro). Sería una película diferente,  una peli de la nouvelle vague.

Para 30 minutos que sale, 3 veces en sujetador... no tá mal

 

Con esto no quiero decir que no me guste Psicosis, lo que quiero decir es que el cabrón de Hitchcock nos mete tanto en la piel de Janet Leigh, que su posterior desaparición tiene un efecto brutal. Es casi como si empezara una segunda película. Todo con premeditación y alevosía; ahí radica su genialidad.

 

¡¿Pero por qué estoy diciendo obviedades?!… Yo lo que quería consignar es que, al no acordarme mucho de la segunda parte, me he llevado un par de sustacos inesperados, como imagino que se los llevaron los espectadores de 1960. Y eso me ha hecho ilusión.

 

Sustaco inesperado nº 1

 

Y por decir otro tópico, como esa frase tan gastada: “siempre que la veo encuentro algún detalle nuevo”.

 

Pues sí, esto pasa. Esta vez el detalle nuevo ha saltado escuchando la voz de la “madre” de Norman Bates.  Tras un par de escenas, me di cuenta de que me resultaba increíblemente familiar. ¿A qué me suena a mí esto?

Le he dado vueltas un rato… hasta que lo he visto claro.

 

 

Howard Wolowitz y Norman Bates comparten madre: las dos tienen el mismo tono de voz, casi exacto, las dos hablan a gritos, las dos son unas castradoras de cuidado… y ninguna aparece en escena.

Pedazo de homenaje Hitchconiano que se han marcado los de The Big Bang Theory. Y yo, que llevo tres años viendo la serie no me había dado cuenta.

 

 

Blog de ESCRITO POR

 

Extraterrestre, muy terrenal

Con bastante retraso (me refiero a retraso temporal, no aprovechéis…) el otro día por fin me metí en sala a ver “Extraterrestre“, la última película de Vigalondo. No, amigos críticos de El País, no es la última literalmente, simplemente es la más reciente, lo siento.

Porque Nacho ya está preparando otras muchas cosas: “Windows”, que esperamos que funcione mejor que el sistema operativo del mismo nombre, un proyecto rodado en USA (“Gangland”) con producción de Steven Zaillian (guionista de “La Lista de Schlinder”, “American Gangster”, “Mission Impossible”, etc…) y otro nada menos que con Mark Millar, guionista de cómics escocés que ha dado al cómic USA títulos como Kick-Ass (que tuvo su adaptación al cine), The Ultimates, Nemesis, Superman: Red Son y tantos y tantos otros con los personajes más característicos tanto de Marvel como de DC.  Pero no abría este post para hablar del futuro de Vigalondo, sino del presente: de “Extraterrestre”

 

Lo primero que llama la atención de la película es que, efectivamente, en los medios dirigidos a los medios (endogamia) y a los que rondamos los medios y estamos implicados en ellos, ha sido una película muy llamativa. Se ha hablado mucho sobre “Extraterrestre”. Ha tenido mucho impacto publicitario. Pero… a nivel de calle, del espectador medio, parece que le ha cautivado poco la propuesta. Ya pasó lo mismo con los “Cronocrímenes”. Vigalondo cuenta con mucha reputación entre colegas y fans de sus colegas pero, pese a nominaciones al Óscar y demás, tiene poco tirón de taquilla (al menos de grandes cantidades). Y es una pena: porque Vigalondo no hace cine para llenar salas, pero sí hace películas más que entretenidas con recursos muy, muy limitados (recursos económicos, se entiende) y mucha valentía y talento. Y debería premiarse esa iniciativa.

 

Pero, premios a parte, taquillas a parte, hablemos de la película. Una película con estética y contenido de corto (pocos personajes, pocas localizaciones -muy asequibles-, trama rocambolesca, FX muy puntuales…) pero con duración de largo. Y oye, no es una pega: se mantiene el pulso maravillosamente. Se agradece que el tiempo sea el que debe (90 min) y que, gracias a eso, nunca dejes de prestar atención a los sucesivos anzuelos que te manda Nacho para seguir la historia.

 

Porque sí, son anzuelos. Trucos y giros que hacen que sigas la historia. Como un truco de magia muy bien enlazado. En eso Vigalondo es muy bueno. Empieza con una propuesta muy terrestre: chico se lía con chica, muy borrachos ambos, y al día siguiente amanecen en casa de uno de ellos sin saber muy bien cómo actuar ni qué pasó la noche anterior. Pero luego, empieza la película extraterrestre: hay una invasión alienígena. Y a partir de ahí, ya todo pasa de ser comedia cotidiana a sí, ser comedia cotidiana… pero alterada por un evento extraordinario y nada cotidiano, que afecta absolutamente las decisiones y reacciones de todos ellos. Y creo que ese tono, no lo consigue.

 

Y quizá ese es el punto débil, a mi modo de ver, de la película. Porque fuertes los tiene y muchos: comedia muy bien llevada, pareja protagonista bien entonada, las limitaciones no se notan y en muchos casos se consigue que sumen (creo que las mejores líneas de diálogo están en Off, cosa que creo que es reseñable, no sé si para bien) y escenas muy logradas (como la cena con todos alrededor de la mesa).

 

Y todo con 5 actores: o bueno, dos actores y 3 colegas con chispa, alguno más aventajado que otro.

 

Y aquí quizá viene el otro punto débil de la película: que algunos no son actores. Y conste que los momentos más divertidos con diferencia son los de ellos: son unos cracks a la hora de hacer eso. Maravillosos. Impresionantes. Adorables. Pero, en cine, en pantalla grande… es otra historia. Pasado el gag, el momento, queda la verdad: los 90 minutos. El personaje compuesto.

 

 

A ver, a mí me encanta Raúl Cimas… en un programa de sketches, haciendo Stand Up o bueno, en ese registro. Ahora, como actor… bueno, puede, si es algo puntual. Pero no transmite esa “verdad”. No te obliga a creerlo. Chirría. Y su personaje es tan marciano (permitidme la licencia) y toma decisiones tan peculiares que, sin querer, pasa a la parodia, a lo superficial y hace cojear a todo lo demás.

 

(CUIDADO, IGUAL AQUÍ VIENEN SPOILERS)

 

La tensión se pierde, al saber que los únicos impedimentos al “amor” de Julia y Julio son dos personajes pamplineros (Cimas y Areces) que, si lo piensas detenidamente, no van a suponer una barrera real para ello. De hecho, el final es la muestra de ello: el “extraterrestre”, Julio, el extraño en todo esto, como llegó, se fue. Sin más.

 

Y tampoco es que importe eso para el espectador. Porque aquí llega el, para mí, gran punto negro de la película: ¿por qué Julia se “enamora” (aunque sea temporalmente) de Julio? ¿Cómo pasa esto? ¿Cuando lo vemos?

 

Tenemos una sucesión de escenas en las que Julia quiere deshacerse de Julio. Desde el principio. Incluso con repulsión. Le mete prisa, le da largas, lo va a echar pero… un accidente (Llega Carlos, el novio de Julia) le obliga a quedarse un poco más. Finalmente, tras las consiguientes mentiras para disimular lo que allí ha pasado, se va (ella le larga a escondidas). Y justo después vuelve porque, sí, a él sí le gusta ella (es comprensible… Michelle Jenner, es lo que tiene) y tiene pinta de tiradillo que no se ha visto en una de esas antes. Y se queda, para disgusto de ella. Mucho.

 

 

Y de pronto, ella en la siguiente escena, está cariñosa con él, le acaricia y le da las buenas noches con una sonrisa y… a partir de ahí: lío loco. ¿Y esto, por qué? ¿Qué ha hecho él para ese cambio en ella? ¿Qué ha pasado? ¡Nada! ¿Entonces? ¿Ella se “enamora” porque sí? Es como si, entre las dos escenas, faltara una, en montaje, que explicara ese paso y que se hubiera eliminado. En la promoción, Vigalondo dejaba claro la sinopsis:  “Aunque Julia y Julio no se conocen, despiertan en la misma cama, después de una borrachera de la que no recuerdan nada. Él se enamora al instante; ella, no.” Bien, ella no. Pero ¿cuando y por qué ella sí, luego?

 

Y lo peor: ¿y qué más nos da? Porque ni los espectadores se han enamorado de ella ni las espectadoras de él: no tenemos nada a lo que agarrarnos.

 

(FIN SPOILERS)

 

En fin, preguntas que me hago. Pero desde aquí, como devorador de cine, solo espero que haya miles de propuestas más de género (¿comedia, ci-fi, nada?) y valientes como esta. Imprescindibles. Os invito a que vayáis a verla si aún no lo habéis hecho y os hagáis vuestras propias preguntas… ¡o me contestéis las mías si sabéis las respuestas!

 

Aunque igual es mejor la actitud de espectador de mi vecino de asiento, que lo tenía todo mucho más claro durante la película: se limitó a descojonarse desde el primer segundo de metraje y su único comentario más allá de las carcajadas y las respiraciones nerviosas de risas fue con la frase de Michelle Jener (Julia) cuando comenta sobre Carlos (Raúl Cimas), su novio. La conversación fue así (más o menos, no tengo el diálogo exacto de ellos, sí el de mi vecino):

 

Julio (en la peli):           ¿Y cómo va a creerse eso Carlos?

Julia (en la peli):           Tranquilo. Carlos se cree todo lo que le digo.

Vecino de asiento (Marcando cada consonante): Será zorra…

 

¡Amigos: eso es un freak resentido con las mujeres y lo demás son cuentos!  Quién va a temer una invasión extraterrestre cuando puede temer a una cosita tan pequeña y frágil como esta:

 

Blog de ESCRITO POR.

Navegador de artículos

A %d blogueros les gusta esto: