Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Alien voló sobre el nido del coco

Precisamente el otro día hablaba de la triste muerte del genio de Moebius y su implicación con el cine y entre sus trabajos destacaba el hecho en “Alien”. Pues bien. He revisado la “cuatrilogía” de Alien. Sí, Alien, Aliens, Alien 3, Alien: Resurreción. Cada una de su padre y de su madre (Ripley). Pero en este caso, el padre tiene mucho que ver en el resultado de la criatura y es el que más lo marca genéticamente: el director.

 

Y sí, marco el director y no el guionista, pese a que el verdadero padre debería ser el segundo. Pero es que estamos hablando de franquicias y aquí, amigos, el guionista siempre tiene las de perder: está vendido. Se contrata al director y a partir de ahí, se trabaja. Tanto es así que “Aliens”, la segunda, tiene el guión escrito por el propio James Cameron.

 

Y es precisamente la película de “Aliens”, la de Cameron, la que más me ha llamado la atención de las cuatro. A ver, en resumen, mi opinión en pocas líneas de las demás sería:

 

– “Alien”: Una maravilla, una joya. Estupendo ejercicio de suspense, ci-fi y atmósfera aprovechando recursos al máximo. Para estudiar hasta la infinidad tanto por guionistas como realizadores y productores. CINE.

– “Aliens”: Intentar lo anterior por el camino contrario.

– “Alien 3”: Notable intento por recuperar la atmósfera y el espíritu, aunque perdiendo la sorpresa y el ritmo por el camino.

– “Alien: Resurrección”: Pérdida total de los papeles.

 

Y es que el mundo está dividido en dos facciones y ante esas dos facciones uno debe elegir un bando. O estás con “Alien” o estás con “Aliens”. O estás con Scott o estás con Cameron. O estás con el suspense o estás con el despiporre.

 

 

En “Alien” la criatura, misteriosa, que oculta más que enseña, tiende una trampa a toda una tripulación. Poco se sabe de dónde viene, poco se sabe de por qué viene, poco se sabrá después… pero lo que nos muestran es lo suficiente. Y no solo respecto al “Alien”, sino respecto a la tripulación del Nostromo, a ese futuro (un futuro bastante vintage) y al por qué acaban yendo a comprobar esa señal de socorro misteriosa. Todo está medido. Todo encaja en un juego de misterio, donde van cayendo uno por uno como “los 10 negritos”.

 

De hecho, la historia inicial transcurría en una fortaleza medieval que luego pasó a ser un bombardero en la II Guerra Mundial y eran, al parecer, una especie de duendes (gremlins) los que iban cargándose todo y a todos, pero, afortunadamente, alguien decidió darle un viaje hacia la ci-fi que agradecemos todos. (Parece ser que el rollo medieval lo quisieron recuperar para la tercera parte, con una idea de Vincent Ward que empezó a producirse pero lo vieron demasiado arriesgado, el proyecto cayó y finalmente se lo pasaron a Fincher, que cambió el supuesto planeta medieval con monjes por un planeta cárcel con… más o menos monjes… y ya está).

 

En resumen, como dice Scott, “Alien” era una película de “serie C” rodada como si fuera de “serie A”. Género puro. Pero de calidad y tratado con mucho talento.

 

Y entonces llega “Aliens”, años después, con James Cameron al frente. Cameron tiene la premisa muy clara (como en todas sus películas) y la marca desde el inicio en el título de la película: “Aliens”. Es decir: vamos a coger lo mismo, pero cargado de bombo. ¿En la primera salía un solo alien? Bah, mariquitas… yo voy a meter cientos. Y no solo cientos: cientos y su puta madre (con perdón). Y se inventó a la Reina Alien. Un concepto que ni Scott ni nadie de la primera parte tenía en mente. ¿Un buen concepto? Pues bueno, puede: al fin y al cabo el no contar “todo” en la primera parte permitía que se pudiera alterar el “ciclo de vida” del Alien tal y como lo tenían previsto en la primera parte (el bicho pasaba del huevo al huesped mediante el “abrazacaras” y ahí crecía combinando el ADN de este con el del bicho, sin más). Pero sobre todo, da pie a lo que buscaba Cameron: un bicho muy grande, muy tocho. Un bicho que justifique que Ripley tenga que pegar con cinta americana dos tremendas armas y ponerse un mega-robot incluso. El “demasié” como concepto.

 

 

Más naves, más armas, más aliens, más muertes, más tiros, más efectos especiales, todo más grande. Más. James Cameron es más por definición. Pero claro, todo este “más” tan de finales de los ochenta-principios de los noventa, de los mil tiros y mil armas y violencia evidente… hoy queda algo desfasado. Sobre todo porque las superproyecciones de naves con fondos en movimiento para que parezca que vuelan, hoy en día, quedan como el orto. Algo que no le sucede a la primera parte.

 

Al revisar la película notas como se va a la basura todo en cuanto entra el concepto “Marines”. Soldados chulitos y absurdos, militares, tanques, super-armas. Y Ripley pasa de ser una tripulante del “Nostromo” a ser un mega-comando. Los personajes se pierden, los “humanos” se pierden, todos pasan a ser el mismo arquetipo que hemos visto en cualquier película de acción. De hacer cine de terror se pasa a hacer cine de acción, todo bajo el disfraz de la ciencia-ficción.

 

De hecho, viéndola, todo me resultaba tremendamente familiar. Me recordaba totalmente a otra película. Sonaba a un un “quiero hacer una cosa y no puedo porque no es esta película, pero…” de otra muy clara: “Spaceship Troopers” (“Las brigadas del espacio”). Y sí, la película de Verhoeven (que a su vez luego cogería toda la estética futurista-militar de este “Aliens” tanto en su película como en “Desafío Total“) es del 97 pero es que está basada en la novela Robert A. Heinlein: “Starship Troopers“, de 1959. Y es evidente que Cameron cogió mucho de allí (como él mismo ha reconocido).

 

 

¿Y en cuanto a la trama? Pues la misma, aunque más grande y sustituyendo el gato de la primera parte por la niña (porque esta segunda sigue el mismo camino que la primera: Ripley puede huir pero decide ir a salvar al gato/niña y con ello, provocar el enfrentamiento final) para darle además un toque de “lucha de milfs” al final.

 

En resumen: se llevó “Alien” a su terreno, la ci-fi de acción, para convertir la saga en otra cosa. Y oye, triunfó. Pero… ¿perdimos por el camino? Quien sabe. Igual ahora, en el nuevo proyecto de Scott, “Prometheus”, lo descubriremos. Allí piensa desarrollar lo que sería una mega-precuela de lo que pudo dar pie a “Alien”, respondiendo a esa pregunta que todos los fans de la película llevan haciéndose años: ¿qué demonios era ese bicho en la nave donde aparecen los huevos por primera vez? (El Space Jockey que diseñó Giger).

 

 

Pero en fin, como decía, ¿quién sabe qué hubiera pasado con la saga si se hubiera conservado la esencia de la primera película? Y quien sabe, además, porque la idea inicial del guión de “Alien” era que el bicho acabara con Ripley y suplantando su voz, mandara un mensaje por radio (bueno, radio… ya me entienden) para llevar la nave a la tierra. Y ahí terminar. Imagínense entonces cómo hubiera seguido la franquicia. Pero no, los productores lo consideraban un final de “bajón” y que la gente saldría fastidiada del cine (por lo que no la recomendarían tanto) y lo surpimieron, suprimiendo la idea inicial. La de una historia en la que los actores van muriendo, uno por uno, en orden descendente de caché y reconocimiento en ese momento para despistar aún más al público, hasta que solo queda uno, el más desconocido. ¿Weaver? Sí, era la más desconocida de los actores, pero no, en el guión original solo quedaba… el Alien. El verdadero protagonista.

 

Que por cierto, no era el octavo pasajero. ¡El octavo pasajero era el gato!

 

 

Blog de ESCRITO POR.

Anuncios

Navegación en la entrada única

3 pensamientos en “Alien voló sobre el nido del coco

  1. Carchano en dijo:

    Cargado de bombo? Me quedo con Aliens!

  2. Mapachito en dijo:

    Mira que ya me gustabas, pero este especial “Alien” me ha arrebataó.

  3. Mapachito en dijo:

    Arrebatao el corazón, digo. Ya puede gustarte la próxima de Coixet en colaboración con Winding Refn: te lo perdonaría.

Deja un comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: