Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Deliverance: los temitas del macho

¿Os acordáis de Deliverance?

Yo la recuerdo apenas, como una especie de tesis sobre la masculinidad en la que entran en juego todos los temas que interesan al macho-macho, personificado aquí en la figura de Burt Reynolds.

¿Qué temas son esos?

1. El hombre contra la naturaleza.

2. La lucha de tribus.

3. El sexo anal.

¿Alguien entre el público dispuesto a rebatirme los temitas? ¿No? Mejor, porque no tengo muchos argumentos. Los gasté todos anoche para conseguir que me invitaran a una copa.

El guionista fue James Dickey, más conocido como novelista y poeta que por sus escasos trabajos en cine, entre los que se encuentra esta película y poco más, según la imdb. Dickey jugó al fútbol (¿americano? no lo tengo claro) en el instituto agrícola hasta que dejó los estudios para alistarse en las fuerzas armadas. Combatió en la Segunda Guerra Mundial y en Corea. Lo dicho: un macho-macho. En Deliverance hace un cameíto en el papel de sheriff.

Deliverance es un thriller con poderío: angustioso y mal encarado a rabiar. Pero a mí lo que más me gusta de él es una escena que podría considerarse “prescindible” para la progresión dramática y sin embargo tengo la impresión de que es la más recordada por todos los que la han visto, por conmovedora y brutal.

El duelo de banjos.

Si investigáis por ahí (o sea, si escribís en google “duelo de banjos deliverance”) comprobaréis que hay bastante interés en saber dos cosas: una, si los actores tocaron realmente los banjos y dos, si el niño era discapacitado o le habían caracterizado como tal. Me he encontrado con muchos foros en los que hay gente que pregunta esto y otra gente que reprocha la forma y/o el fondo de la pregunta. Un tema sensible, pero la verdad es que yo también tenía mi curiosidad al respecto.

Al parecer ni los actores tocaban ni el niño era discapacitado. Le eligieron y le caracterizaron para que diera esa impresión. Billy Redden, que así se llama, no se ha dedicado a la interpretación. Ni ganas, al parecer.

Y si se ha vuelto a saber de él ha sido por casualidad: porque Tim Burton le encontró regentando una cafetería y le convenció para que saliera en Big Fish. ¿Haciendo qué?

¡De banjo player!

Éste es Billy Redden interpretando el mismo papel 31 años después:

Una historia patrocinada por Ron Garrafón.

Ay, mi cabeza.

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5 pensamientos en “Deliverance: los temitas del macho

  1. Maestro Ciruela en dijo:

    ¡Ja, ja, ja, ja…! ¡Me ha hecho usted reír, Escrito! ¡Gran post!
    “Deliverance” es un peliculón y parece mentira que tenga casi 40 años por el punch tremendo que aún atesora. Los actores, fenomenales, incluyendo a Reynolds. Y el autor de la historia, está pero que muy bien como inquietante sheriff de Paletolandia.
    En cuanto a “Dueling banjos”, forma parte habitual de mis escuchas en mp3 por la “Charlie Daniels Band” (las versiones de este tema son incontables, aunque todas parecidísimas)
    Uno de mis mayores placeres, es poner por primera vez “Deliverance” a quien no la pudo ver nunca. Normalmente, la gente se engancha hipnotizada y acaba sobrecogida, dándole vueltas a l film durante bastante tiempo. Es mi trabajo favorito de Boorman, seguido de cerca por “A quemarropa”.

  2. IVAN REGUERA en dijo:

    Una de mis pelis favoritas. No sé si en ella están “los temas que interesan al macho-macho”. Yo no soy nada macho-macho, así que ni puta idea.

    Creo que el tema principal es otro, es el hombre sin su coraza, sin puñetas, sin argucias sociales, a lo bestia. Por eso seduce. Los blanditos agentes de seguros (¿se dedicaban a eso?) que acaban haciendo lo que hacen me parecen dibujados de maravilla.

    Te recomiendo los extras del DVD donde sus responsables comentan la escritura del guión y el acojonante rodaje.

    Obra maestra.

    Feliz resaca.

  3. Escrito por en dijo:

    Bueno, Iván, yo tampoco soy macho-macho (un poco sí, para qué nos vamos a engañar) y la peli me encanta. Lo que sí soy es 100% payaso en este blog, de ahí que me invente sentencias del tipo “temas que interesan al macho” tan solo para decir que el sexo anal es uno de ellos, jiau, jiau. ¡Con algo me tengo que divertir!

    Lo que dices del hombre sin su coraza, sin argucias… estoy de acuerdo en que el tema pivota por ahí, pero es que en el fondo es lo mismo que digo yo: hombre contra la naturaleza y lucha de tribus. Urbanitas vs paletos de pueblo, en este caso. A mi entender la mala leche de la película es que el escritor y guionista, tras sentir que su cuñado (por ejemplo) le miraba por encima del hombro en la comida de Navidad, se hizo la siguiente pregunta: “¿qué pasaría con estos hombres de negocios tan prepotentes, tan triunfadores si se vieran forzados a sobrevivir en otro medio?”. En un principio los urbanitas se sienten superiores a los pueblerinos (se ve muy bien en la escena de los banjos) y más tarde la balanza se inclina muchísimo. Pero bueno, ¿qué hago yo explicándote la película si es una de tus favoritas y ya te has visto los extras?

    Un saludo

  4. Amilcar Moretti en dijo:

    Más que estimulante el comentario. La película la ví cuando su estreno en Argentina; al menos en la capital de la provincia de Buenos Aires, no convocó a casi nadie. El estreno pasó desapercibido. Creo que algunos avisados pudimos apreciarla, en ocasiones con sorpresa. Recuerdo que en esos años me golpeó fuerte, me movilizó. Estoy de acuerdo: es una película macho-macho. Moviliza algo profundamente sexual en los varones. En las mujeres, no sé; en aquel momento no pude comentarla con ninguna. Ninguna la había visto, y no creo que les resultara disfrutable. A los compañeros hombres, sí. El contenido de violencia yo lo concierno directamente con un asunto sexual. Creo que la violencia de Estados Unidos, una característica de su “ser nacional”, es sexual, o, si se quiere, profunda y tácitamente homosexual, aunque no declaradamente ni reconocida. Tanto machismo y testosterona son sugestivos.

    El filme, después en Argentina, se perdió en la memoria de la mayoría. O no la registraban por no haberla visto. Cuando apareció en casete de video volvió a llamarse “MI nombre es violencia”, como si tituló en los cines argentinos. Esta película de John Boorman volvió a aparecer en video y devedé como “Amarga cosecha”. Así se estrenó en televisión de cable, primero censurada (creo recordar que faltaban unos planos de la escena de la violación).
    No hace mucho, un año quizás, la ví con entusiasmo con mi esposa, en cable, en TCM, doblada al castellano, según recuerdo. Para mi sorpresa, a ella, hoy, no le pareció muy violenta, o especialmente violenta. Tal vez sea el acostumbramiento a una mayor violencia desde el estreno de la película. Puede ser. La mirada se acostumbra al horror. O bien el filme ha envejecido un poco. Me inclino por esto último, en ciertas cuestiones creo que ha envejecido. Aunque no tanto. Yo la volví a ver con interés sostenido. Creo que sus propuestas están claras y los temas, vigentes. Además, creo que USA sigue igual, o peor (lo que puede haber “ayudado” a “envejecer” al filme de Boorman). También volví a ver “A quemarropa”, una de las primeras que conocí de Boorman de las que filmó en Estados Unidos, y sobre la cual en 169 y 1970 escribí bastante en un diario. Está bien también, pero ha envecido otro poquito. Se le notan las “costuras”, como a “Deliverance”, pero ambas funcionan. Además, creo que hoy “no se entienden”, no entienden de qué tratan ambas. Esto, si es así, es preocupante.

    Es cierto, la secuencia que más se recuerda es la del duelo de banjos. Hace unos cinco años un librero me preguntó dos cosas: 1) el significado de la palabra “Deliverance”; y 2) sobre la escena mencionada de violación.
    A mí siempre me pareció que eran dos las escenas principales o más recordables: la de los banjos y la violación. También me quedó grabada la de Burt Reynolds cuando se le quiebra el fémur en la correntada. Creo que es otro momento clave. Allí el varón macho queda sin defensa: lo único que tiene es la destreza y fuerza física, y su esquema se viene abajo. El único que resiste es Jon Voight, pero en su última pesadilla, la de la mano que emerge del agua, creo que dice que el asunto no ha acabado. Y tiene razón. Sigue, hoy también.
    UN saludo cordial, y gracias.
    Amilcar Moretti
    http://amilcarmoretti.wordpress.com
    http://www.moretticulturaeros.com.ar

  5. Amilcar Moretti en dijo:

    Tuve una equivocación con “Deliverance”. Se confundieron títulos en mi memoria. Hoy, cuando volví a leer el comentario, me dí cuenta de inmediato. “Deliverance” se estrenó en Argentina con el título “La violencia está en nosotros”. El título que puse yo, equivocadamente, “Mi nombre es violencia”, es de otra de la época, un poco anterior, con Clint Eastwood, creo que dirigida por Don Siegel. El personaje de “Mi nombre es violencia” es un sheriif en la ciudad de los hippies, y es un antecedente de Harry El Sucio Callahan.
    Bueno, hecha la aclaración. Por favor, continúen con las impresiones y conceptos.
    Amilcar Moretti
    http://amilcarmoretti.wordpress.com
    http://www.moretticulturaeros.com.ar

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