Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “junio, 2010”

Vídeo secreto de las vacaciones de Edward Cullen

¡Chicas! ¡Chicos! ¡¡¡¡No os lo vais a creer!!!!

Ha aparecido un vídeo en el que podéis ver como se entretiene vuestro amor platónico cuando está de vacaciones.

Si le dais al play podréis comprobar que las cosas que hace son de lo más normal: bañarse en la piscina, cuidar las plantas, jugar al baloncesto, actualizar el facebook, ir al súper y a la gasolinera…

Lo que llama la atención es que por muy mundanas que sean las actividades que esté realizando ÉL nunca pierde esa mirada tan cautivadora. Se nota que es especial (supongo que la Doctora Amor estará de acuerdo conmigo).

Por si no lo sabéis, lo de ser especial es un no sé qué, un qué sé yo… Un halo de excelencia que acompaña a unas pocas personas elegidas. Ese “halo” se tiene o no se tiene. Es decir, que se nace con él o te dan por el bullas, ¿ok?

En este vído ÉL demuestra que lo tiene.

Por poner un ejemplo, solo hay que ver la elegancia de sus gestos cuando logra evitar que el carrito de la compra dañe la carrocería del coche. Ése es mi momento favorito. ¿Y el vuestro?

Vídeo encontrado en Funny or Die.

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Megan Fox es una actriz pésima

Vale, horda de trolls, decid lo que queráis, pero no he sido yo el que lo ha dicho… ¡ha sido ella!

O mejor dicho: ha sido “Europa Press“. Porque se lo ha inventado lo de que es “una actriz pésima”. Un reflejo más del amarillismo que contagia a los medios españoles y la prensa… sí. Porque ella sólo ha dicho, que ya es:

“Soy completamente consciente de que nunca he dado a nadie una razón para ser considerada como una actriz con talento”.

Y en esto tiene razón. Al menos en el campo del cine no-erótico. Y ella, lo asume:

“Así que no puedo quejarme porque nadie me reconozca como actriz. Es mi responsabilidad demostrarles que valgo”.

Y la prueba ha sido que lo más famoso que ha hecho últimamente es pelearse con Michael Bay por Transformers 3 y que este la sustituyera por una modelaca de Victoria’s Secret sin experiencia en el mundo de la actuación. Y presumo que el resultado de calidad de la película no debe variar mucho (malo, para que engañarnos).

Pero en fin, que la chica sabe que si le llaman para currar es porque desprende sexualidad como esporas locas directas al cerebro de los adolescentes mentales. Y hace bien en saberlo (aquí ya hablamos de que lo sabe) Eso sí, en plena campaña por un estreno, no debe haber sido el momento más oportuno para el productor…

Más de uno estará asociando el caso con su contrapartida periodística en este país. Otra mujer que no deja de ser noticia en los medios que dan la brasa, admirada por unos por su belleza, criticada por otros por su poca capacidad periodística deportiva (también es que vaya gremio, es igual de torpe que todos, nada más, nada menos): Sara Carbonero.

¿Quién imita a quién?

Las 2 copan portadas desde que se las asoció con un blockbuster: una con Transformers. Otra con Casillas. Pero no sé que me da que una de las dos está recibiendo agobios de manera más injusta que la otra…

En fin, el tiempo dirá en que acaban estas 2 perlitas de la belleza: ¿destacando en sus profesiones o acomodándose en lo que la fama ofrece?

¿Lo veis? Estos problemas de aprovecharse de las pintazas porque no tenemos talento no lo podemos usar los guionistas…

¿O sí?

Naaaa.

Esta chica lo ha demostrado, ¿no?: lo tiene.

Lo que le va a caer a Angelina (y a nosotros)

Ya falta poco para que salga a la venta un libro sobre cuyo lanzamiento y posibles consecuencias se lleva hablando desde hace mucho tiempo.

¿Y qué es? os preguntaréis…

¿Un informe sobre la trama Gürtel?

¿Un manual para convertir el agua en coca-cola?

¿Un manifiesto revolucionario anticapitalista?

¿La última novela de Rafael Reig?

No, me temo que no.

Este libro es una biografía no autorizada de Angelina Jolie, escrita por Andrew Morton.

O sea, que esto no es un libro. Es un negocio.

Un negocio redondo que beneficia a casi todo el mundo, empezando por el escritor, siguiendo por la editorial y acabando en los medios de comunicación. Los libreros venderán, sí, pero no creo que los beneficios les dé como para comprarse un yate, a no ser que lo paguen entre todos, en plan cooperativa.

De hecho, tengo la sensación de que el público objetivo de este libro no está en las librerías, sino en las redacciones de noticias, porque este libro es un generador de noticias en sí mismo. Veréis como a partir de agosto empieza un chorreo intermitente de información sobre lo que Andrew Morton escribe en tal y cual capítulo y sobre si Angelina Jolie lo ha leído o no. Es más: ni siquiera hace falta esperar a agosto porque Andre Morton y la editorial ya están suministrando a la prensa algunos adelantos a modo de goteo.

No son tontos, no. Son sabios.

Pero no me gusta su sapiencia porque es demasiado obvia.

Me imagino a Andrew Morton sentado en casa y pensando (durante cinco minutos, no más) “¿con qué personaje famoso me puedo forrar ahora?”. Y a partir de ahí empezar a confabular una biografía basada en el vilipendio.

Un vilipendio, además, de lo más retrógrado porque que yo sepa, hasta ahora, todas las informaciones que se han publicado acerca de este libro hablan de lo mismo: de sexo.

Que si Angelina es ninfómana, que si le gusta el sado, que si se acostó con el novio de su madre… Y ya hizo lo mismo en la biografía no autorizada de Tom Cruise, cuyo núcleo de interés estaba en decir que Cruise es gay.

Pues muy bien.

Lo que me cabrea de todo esto no es que se ponga verde a una estrella internacional ni que el Andrew Morton sea un geta. Getas los ha habido siempre, y los habrá. Lo que me cabrea es lo de siempre: que tomen por tonto al público en general. Porque las biografías de Morton son vendidas como si se trataran de trabajos serios de investigación. ¿Qué hay de serio en afirmar que Angelina Jolie es promiscua?

Pero claro, a los medios de comunicación les interesa dar pábulo a sus chorradas. Y así la rueda gira y gira. Y el tiempo va pasando. Y uno tiene que hacerse viejo escuchando estas gilipolleces.

¡Ay!

Serge Gainsbourg, vida heróica en viñetas musicales

Hay poca gente, fuera de Francia y enteradillos, que conozca algo de Serge Gainsbourg más allá de la canción trilladísima de “Je t’aime… Moi non plus” (Te quiero… yo tampoco).

Sí, esa canción que se pone SIEMPRE en televisión o similares para hacer un sketche de seducción o algún vídeo con intenciones libidinosas.

Sí, esta:

Pues bien, viendo el vídeo, los que os aproximéis por primera vez a esta figura podréis observar algo más de Serge: era feo con ganas. Era judío, feo y sentimental: Arrabal lo definiría como minoría sisisisisisilenciosa ¡dejamhablar! Pero era un genio (como Arrabal). Compuso canciones ligeras e inolvidables, poemas sonoros, baladas imposibles y sobre todo, provocó, rompió y marcó camino para muchos, muchos, después. Temas como “Poupée de cire, poupée de son” o “les sucettes“, que compuso para Frances Gall, o esta versión de La Marsellesa con músicos jamaicanos (entre ellos coristas y músicos de Bob Marley), llamada “Aux armes et caetera…“.

Y no fue lo único que marcó: el muy… envidiado. Con ese jeto, conquistó Francia entera y conquistó… a Brigitte Bardot. Y a Jane Birkin. Y a la Grecò. A quien se pusiera por delante. Ya son demasiadas cosas que admirar.

En Francia, es un tipo muy, muy conocido: una figura del star-system patrio, que dejó abandonado a su muerte. Sólo hay que ver su tumba, en el cementerio de Monparnasse, llena siempre de flores, poemas, letras de sus canciones, fotos y hasta figurillas paródicas de su cara.

Pues bien, ahora, tiene un biopic que se acerca a su grandeza, porque está hecho por otro de los talentos que da el país de ahí arriba, pasando los pirineos, que amenaza con que va a aparecer Rappel si vas muy rápido por la carretera: Francia. Y ese talento es el de Joann Sfar.

Joann Sfar es, a parte de un tipo muy majo, uno de los talentazos de la “Bande dessinée” (cómic, en francés). Un tipo que ha conquistado el corazón de los comiqueros con álbumes como “El gato del rabino” o su proyecto con otros autores de la serie “La Mazmorra” (todo absolutamente recomendable). Y ahora, ha decidido pasar a escribir y dibujar con fotogramas y… sonido. Porque una película como esta, es muy musical, claro, pero es que Sfar (Tipo listo), da en el clavo en cuanto a las diferencias de la adaptación cómic-cine:

“Lo peor que te puede pasar es escuchar a la gente que te repite que son lenguajes distintos (…) Le doy tanta importancia a la música porque los dibujantes sabemos que es la frontera a la que no podemos llegar. El mayor cambio del cómic al cine no es el movimiento, sino el sonido”.

La película “Serge Gainsbourg, vie héroïque” es una película larga (más de 2 horas y media), pero original.

Primeriza, pero de alguien que sabe muy bien narrar y contar historias. Sueños.

Con pequeños defectos (muy muy pequeños, a parte de la duración) pero con tantas virtudes que a medida que pasan los días tras su visionado, mejora todo el concepto.

Eso sí, el propio autor tiene claro el “fallo”, fruto del cambio de formato, porque los tiempos no siempre coinciden en ellos:

“Aún tengo que aprender cómo se escribe una película. El problema de la mía es la estructura. En cine se necesita ritmo y explosiones narrativas, mientras que mi concepción del tebeo es más como un sueño con momentos fuertes”.

Pero no se engañen: hay explosiones, musicales, de sobra. Y además, un reparto estupendo: Un actor que hace pensar que Gainsbourg ha vuelto de la tumba en otra de sus bromas macabras, para interpretarse a si mismo. Laetitia Casta brutalmente perfecta, en interpretación y físico, haciendo de una Brigitte Bardot espectacular (os juro que no sabría con cual quedarme y sí, podréis bramar e insultarme, pero por favor, ved la película antes…)…

…Y como dijo el propio Sfar en su presentación, dentro del festival “Cinema Jove” que ahora mismo se celebra en Valencia: “sí, también salen muñecos”.

Y molan mogollón, añado.

Les diría que corran al cine a verla, pero… no tiene (que yo sepa) distribuidor ahora mismo en España. Aunque, quien sabe, en Francia está arrasando… supongo que aparecerá por los circuitos de cine de autor habituales. Espero. Merece la pena!

En caso contrario, ya saben, habrá que buscarse la vida…

Año 2010: lo que he visto por ahora (III)

(Del mismo guionista que “Año 2010: lo que he visto por ahora I y II“)

Bueno, pues vamos allá. Éstas son mis tres películas preferidas del 2010:

Fantástico Sr Fox: Tengo la sensación de que ha pasado desapercibida, y no me refiero solo a la taquilla, sino a que no he oído hablar de ella en mi entorno. Es una pena porque esta película está francamente bien. Pienso en dos posibles causas:

1- que en estos tiempos de 3D el stop-motion puede verse como una alpargata vieja al lado del último modelo de Nike.
2- Wes Anderson da repelús.

“Yo es que no sopooorto a Wes Anderson”, me han dicho algunos de mis amigos cuando les he preguntado por qué no han querido ver Fantastic Mr Fox. Y ¡ojo! no es que no le soporten. Es que no le SOPOOOORTAN, estirando la “o” hasta el borde de los labios. Lo que se dice un rechazo rotundo. Y hombre, yo lo entiendo, a mí sus pelis anteriores no me dicen gran cosa. Los que le odian (yo no llego a tanto) le atribuyen un aire posturero y artificial. Le pasa lo mismo que a Sofia Coppola y lo cierto es que los dos son amigos, de la misma pandi-guay.

Bueno. A los que no sopooortan tengo que decirles que Fantastico Sr. Zorro es otra cosa. Ésta es la buena. Todas sus películas anteriores son pruebas de ensayo y error que ha tenido que hacer para llegar a esto. Ha tenido que excederse mucho antes para alcanzar el punto justo de originalidad y buen rollo que tiene ésta.

Y a los que aman a Wes Anderson (él es así: de amores y odios) os digo lo mismo: ésta película os gustará porque es muy buena y “bonita de ver”. Simplemente.

Two Lovers: esta peli está lejos del 2010. De hecho, se rodó en el 2008 pero aquí se ha estrenado tan tarde que hemos tenido tiempo de ver como a su actor protagonista se le piraba la pinza y luego la recuperaba. En realidad nunca se le piró, la tenía atada bien atada como en un bilboquet. Era una táctica comercial.

Voviendo a Two Lovers: es maravillosa. ¿Por qué los seres humanos convertimos en objetivo de nuestros quereres a otros seres humanos? ¿Por qué hacemos cosas que nos hemos prometido que no íbamos a hacer? ¿Cual es la diferencia entre conformarse y adoptar un nuevo punto de vista?
Una vez más, me siento un incomprendido entre mis amigos. Lo malo es que no hay forma de defenderla sin parecer un ñoño. Y eso que la película no es nada ñoña. La dirige James Gray, que ya hizo otra película interesante que comenté por aquí.

Pero si tuviera que quedarme con una película…

Un profeta: una película para mí perfecta, señores. Y no soy el único que lo piensa. Mi vecino de blog Sergi Sánchez le puso un 10. Y ya sabéis que eso no pasa todos los días. Película francesa de género carcelario con reminiscencias de El Padrino (nada menos). No es mi película favorita del 2010: es mi película favorita en muchos años. Podría verla una vez. Y otra. Y otra…

Pues aquí acaba esta saga de post sobre mis retinas. Os noto poco animados. Me gustaría ver más listas en comentarios. ¿Cuáles son vuestras odiadas y favoritas?

Woody Allen: ¿oficio, arte o… vagancia?

Ya os he hablado alguna vez de un libro que escribió Eric Lax, “Conversaciones con Woody Allen”, en el que recoge varias entrevistas a lo largo de los tiempos con el pequeño gafotas newyorkino (bueno, el pequeño gafotas pelirrojo, no Marty Scorsese) y es un libro que vuelvo a recomendar.

En él, Woody cuenta su habitual método de trabajo (hasta la saciedad, puesto que lo repite entrevista tras entrevista si así se lo preguntan) y sorprende un poco (no más, porque ya es algo que ha insinuado más de una vez) que todo el trabajo de Allen es un torrente que fluye hasta llegar a la película, sin mucha más dilación:

– Escribe un guión que puede hacer en poco más de un mes, incluso a veces, ha tardado menos. Este guión no lo tocará JAMÁS hasta rodaje y probablemente, no lo relea nunca hasta entonces.
– Lo pasa a producción y resto de equipos. Buscan financiación, buscan casting, localización, planean rodaje.
– Rodaje: siempre en casa. Siempre cerca y cómodo. Llega al set de turno y EN ESE MOMENTO, decide dónde colocarán la cámara o qué movimiento harán con su director de fotografía.
– En ese mismo momento, seguramente, pensará que necesita 3 o 4 cosas de atrezzo extrañas que no hay y alguien saldrá corriendo como un loco a por ello.
– Lee la secuencia, le pide a los actores que la interpreten a su gusto y como mucho, corrige una o dos cosas.
– Si no le convence o al llegar al set, ha pensado otra idea, reescribe el guión completamente junto a sus actores. El guión pasa a ser una base, pero siempre acaba modificado, muchas veces sustancialmente. Muchas otras, con nuevas localizaciones improvisadas.
– Graba un par de tomas, a lo sumo. Si el director de foto le pide una tercera por algún tema, Woody le dice que bien pero suele irse y pasar del tema.
– Normalmente, sólo rueda planos master. Ninguno de cobertura. Ningún contraplano.
– Al acabar el día, ve los copiones y si nota algo raro, vuelve a rodar. Poco más. Le da tiempo de sobra para ir a casa, hacer algo, cenar tranquilamente, ver la tele y dormir hasta el día siguiente.

Y así, hace Woody una película. Y otra. Y otra…
Un método de artista? Un método de genio? El tiene otra teoría:

“No. No soy nada concienzudo. La gente cree que hablo en broma cuando digo eso, pero es cierto. Soy un director muy perezoso […]. Yo me presento, por poner un ejemplo, en el plató de ‘Maridos y Mujeres’, y allí está Carlo Di Palma, sin duda el colaborador menos indicado que podía tener porque es tan poco estricto como yo. Total, que veo que toca hacer […]. Así que echamos un vistazo a nuestro alrededor y, al ver que el sol da en un punto a esa hora del día, decimos: “Vamos a rodar en esa dirección”. Y entonces suelto: “Dios, qué bien quedaría ahí una urna enorme” (ríe) y Santo (Loquasto, su diseñador de producción) replica: “¿Y por qué no me has dicho eso antes?”. “No sé -le respondo-, se me acaba de ocurrir ahora”.

Pero nunca planeo nada. No ensayo con nadie, ni postsincronizo luego los diálogos a nadie. Ni tampoco suelo filmar una misma toma desde distintos ángulos. La gente piensa que eso forma parte de mi estilo, pero de hecho responde al estilo del mínimo esfuerzo. […]

Quería hacer una película donde no tuviéramos que esperar […] Lo que quería era llegar a casa temprano para poder tocar el clarinete, ver a los Knicks y comer.”

Por eso cuando a lo largo de los años insisto en decir que lo único que me impide alcanzar la grandeza soy yo mismo, lo digo completamente en serio. Me han dado más oportunidades que a nadie. Durante treinta y cinco años he dispuesto del dinero y la libertad para hacer lo que he querido. ¿Un musical? Vale. ¿Una historia policíaca? Muy bien. ¿Un drama? Cómo no. ¿Otro drama, aunque el primero fuera un fracaso? Adelante. He hecho lo que he querido.

Así que no he tenido ningún motivo para no hacer grandes películas. Nadie venía y me decía que tenía que tratar tal tema, o que querían ver el guión, o que no podía contratar a un actor determinado, o que querían ver las tomas del copión o del montaje. No ha habido nada de eso. Durante treinta y cinco años he tenido carta blanca y nunca he realizado una gran película. […] No me digo a mi mismo: “Voy a hacer una gran película y pienso ser inflexible. Si es preciso, trabajaré día y noche y llegaré hasta los confines de la tierra”. Eso no va conmigo. Me gustaría hacer una gran película siempre y cuando eso no interfiera en mis planes para cenar.

No quiero viajar, ni soportar largas jornadas de trabajo. Quiero llegar a casa con tiempo suficiente para comer, tocar el clarinete, ver el partido de béisbol y estar con mis hijas. Así que hago la mejor película que puedo en dichas circunstancias. A veces tengo suerte y la cinta queda bien; otras veces ocurre todo lo contrario. Sin duda he sido, no irresponsable, sino perezoso”

¿Vosotros qué pensáis? ¿Eso es oficio? ¿Industria? ¿Asumir el cine como un trabajo más? ¿Arte? ¿Vagancia? ¿Estilo? ¿Genialidad?

Curioso el tío Woody, eh?

El insulto como running gag

Voy a hacer una pausa dramática en mi selección del año de películas decepcionantes, interesantes (y la futura: películas favoritas) para hablaros de una tontería que llevo dando vueltas en la cabeza…

Desde luego, ya hace tiempo que vemos observando en las series y en la televisión que un montón de palabras antes prohibidas por las normas de educación y los vigilantes de la moralina, ya se usan como habituales: joder, coño, hostia, mierda, puta, cabrón, etc…

Incluso algunas, se usan y se abusan, para crear una especie de “atmósfera de realidad ruda y callejera” y acaban siendo un poco impostadas.

Es un detalle curioso, pero el otro día, en la ducha, cuando pensaba en lo grande que es mi ducha y la de gente que podría caber dentro sin haber llegado a comprobarlo en mi vida (aun), exclamé un taco.

Uno.

Y en inglés.

¿Por qué maldigo en inglés? No lo sé. Es un idioma especial para hacerlo, desde luego… pero la razón creo que es simplemente televisiva: porque lo veo en la tele.

Y es más, cada serie, tiene su insulto particular. Su “running” del taco. La palabrota recurrente. Y claro, si te mola una serie, te mola una palabrota.

Os voy a poner mis 3 palabrotas favoritas, de 3 de mis series favoritas. Espero que me ayudéis con las que más os gustan de las vuestras, para que así ampliemos nuestro vocabulario malsonante referencial televisivo y seamos felices en nuestra frikez maleducada. A saber:

A) THE WIRE

En esta obra maestra (que podéis seguir en el canal TNT) de la que os he hablado aquí, aquí, aquí y aquí y no me cansaría nunca, el taco recurrente es obvio y bastante común en toda la comunidad anglosajona: Fuck. Es un “joder”, literal. Puede usarse con mil preposiciones o añadidos que le darían matices, como “Fuck off” (lárgate), “Fuck you” (que te jodan), “Fucking X” (jodido X), “Motherfucker” (hijo de puta)…

En “The Wire” todo el mundo lo usa, como buenos habitantes de lo más rudo de Baltimore, pero, como ya os he puesto hasta la extenuación, sólo ellos son capaces de usarlo como único diálogo para una secuencia mitológica:

.-.

B) BATTLESTAR GALACTICA

Otra serie maravillosa de la que ya os hablé también aquí y aquí, que, yendo más allá de lo que la ciencia ficción pide, no sólo crean un universo espacial nuevo si no que crean… su propio taco. Una variación de “Fuck” que no dejan de utilizar todos los protagonistas, transformada en “Frak”.

What the frak???

.-.

C) DEADWOOD

Otra serie, como The Wire, con arraigo en lo más rudo del rudo oeste, no podía dejar de tener su palabrota especial: “Cocksucker” (chupapollas).

Ya os hablé de ella aquí y destacaba su profuso uso de “fuck”, pero eso era sólo el principio, porque enseguida llegó el festival de cocksuckers. Mi favorito diciéndola, como no, es Mr. Wu. Pero confieso que en cualquier boca, como “Hijo de puta”, que hay que decirlo más, queda estupendo.

Para mi, ahora mismo que ando revisando temporadas, mi favorita. Cualquier día la liamos por la calle, así os lo digo… cocksuckers!

.-.

¿Y vosotros, tenéis algún otro taco de serie favorito?

Año 2010: Lo que he visto por ahora (II)

Sigo con mi recuento seismesino.

El otro día os confesé los bodrios (algunos no tan bodrios) que he visto en el cine en lo que llevamos de 2010. Hoy os hablaré de las películas que por un motivo u otro me han parecido interesantes.

La nana: empezamos por una peli chilena que habla de la esclavitud y el vasallaje en el siglo XXI. O al menos habla de eso – y muy bien- durante la primera mitad de la película, en la que vemos a una mujer que lleva toda su vida adulta trabajando como criada interna en la casa de una familia adinerada. Todos los días se sienta a comer sola en la cocina e interrumpe su almuerzo cada vez que una campana suena en la habitación de al lado, señal de que los señores demandan sus servicios. Diríase que esta mujer odia a la familia, diríase que hay un ambiente de tensión creciente y que en cualquier momento empezarán a rodar cabezas. Tú como espectador lo deseas, porque también odias a esa familia. Odias su condescendencia, el autoengaño en el que viven, pretendiendo que la nana es como de la familia pero obligándola a llevar el uniforme de criada… Entonces contratan a una nueva criada y la mujer empieza a manifestar lo que ya era patente: que no sabe cual es su lugar en esa casa. Y siente la necesidad de marcar su territorio. Su forma de hacerlo roza la enfermedad mental. Hasta que aparece un nuevo personaje, némesis de la protagonista, que la ayudará a crecer como persona y entonces uno se da cuenta de que aquello ya no es una película sobre la esclavitud y el vasallaje, sino un melodrama de superación personal como puede serlo Mejor imposible. Cuando le comenté mi decepción con la segunda parte de la película a un amigo, él me dio una respuesta que dejó clavado:

“¿Qué quieres? Al fin y al cabo el director se ha criado con nanas. Es de su familia de la que está hablando, no va a ponerles a parir de verdad…”

Pues es una lástima. Es como si a mitad de la película el director y su guionista se hubiesen acobardado, como si hubieran dado un súbito volantazo en el último momento hacia el carril más amable y comercial.

Aún con todo es una de las películas más interesantes de la cartelera actual.

Aquí podéis leer un comentario de alguien a quién le ha gustado más que a mí.

La cinta blanca: otra película de ambientes opresivos, como todas las de Haneke. Curiosamente la sensación que perdura en mi memoria es que es una película “bonita de ver”, que te mantiene intrigado hasta el final y que como esto es cine moderno la intriga no se deshace, así que te jodes y te vas a tu casa intrigado. Esto es cine-muesli, como las barritas esas de cereales. Te comes una y no la disfrutas demasiado pero crees que te has alimentado y que te hará bien. Con esta película te da la sensación de que has alimentado tu alma, que has ido al cine a pensar, pero yo creo que alimenta menos de lo que parece. ¿Dónde está la tesis sobre el nazismo? ¿Cual es la diferencia entre esta película y El caballero oscuro? Las dos hablan de la maldad humana…
Yo quiero reivindicar La cinta blanca como película de entretenimiento, como el estupendo thriller que es.

El escritor: Ewan McGregor es contratado para escribir la biografía autorizada de Tony Blair… perdón, empezamos de nuevo: Ewan McGregor es un escritor contratado para escribir la biografía autorizada del ex primer ministro británico, que no se llama Tony Blair sino Adam Lang (interpretado por Pierce Brosnan). Para ello tiene que mudarse a la casa-búnker del ex-presidente en una isla de la costa este de EEUU, uno de los parajes más desangelados que hayamos podido ver en cine. Como ocurre en todas las películas de Polanski uno empatiza al instante con el escenario. Sientes el frío y la incomodidad que siente el escritor en aquella casa y quieres que se marche desde el minuto uno porque intuyes que está en peligro. Efectivamente lo está. La trama que se desvela al final es bastante chorra. Pero chorra a la manera de Hitchcock. Es decir, que no importa nada que sea chorra. Lo que yo disfruto de esta película es el cómo más que el qué: el cómo de bien cuenta las cosas Polanski.

Es un master del universo.

Canino: y con esta van ya tres películas europeas y una latinoamericana. Estoy de un anti-hollywood que no me lo creo ni yo. No es impostura, os lo aseguro. Mi única intención al escribir este post era la de hacer un auto examen para llamar la atención sobre las películas que me ha gustado ver en el cine. Puede que no sean películas perfectas (ni falta que hace) pero todas ellas me han aportado algo. Y ese “algo”, cuando hablamos de cine actual, ya es MUCHO.

En cuanto a Canino os diré que me ha parecido una película tramposa y otra de las que, al igual que La cinta blanca, podríamos encuadrar dentro del género cine-muesli. Ésta sin embargo me parece que tiene mucha más sustancia. Lo que nos plantea es un sistema familiar que vive al margen de la sociedad y en el que los valores y tabúes se han trastocado a voluntad. La perplejidad que nos produce ver a dos hermanos teniendo relaciones sexuales por mandato paterno y otras cosas por el estilo que conducen tanto a la risa como a la incomodidad es lo que la hacen tan fascinante.

Lo que no me gusta de Canino es lo repetitiva que es.
Situaciones muy parecidas entre sí se suceden sin que la historia avance significativamente hacia ningún sitio. Me parece que es la típica película alargada en el tiempo para alcanzar los estándares de exhibición en salas comerciales. Dicho de otro modo: con menos me habría dado más.

Y otra vez me ha vuelto a pasar que me estoy enrollando más de lo que pensaba, así que dejo por comentar en un tercer post mis tres películas favoritas de 2010. ¿Cuáles son? Se aceptan las apuestas.

Año 2010: Lo que he visto por ahora (I)

Estamos a 16 de junio. La temperatura exterior es de 15º. Me refiero a Madrid, no a Londres. Los temas de conversación preferentes hoy son: Crisis, huelga, mundial de fútbol y tiempo metereológico.

Estoy aburrido.

Y sin que todo esto tenga que ver con nada, voy a hacer un repaso del cine de estreno que llevo visto en la primera mitad del 2010.

Haciendo recuento he descubierto que voy al cine más de lo que creía. En esto seis meses he pagado por ver una quincena de películas. La lista es bastante ecléctica, pero no hay ninguna película española en ella.

Vamos por ordenarlas. De menos a más. Es decir, que empezamos por los bodrietes:


Furia de Titanes: la vi con doble ración de gafas, es decir con mis propias gafas y las que me dieron al entrar en la sala para alimentar una falsa promesa de 3D. Resultado: apatía y dolor de cabeza. Creo que son pocos los que no piensan que esta película es tan mala como una diarrea en 3D. Como diría José Mota “serlo, lo es”.

Y en la misma estela de maldad tenemos…

Daybreakers: el mundo está dominado por los vampiros, pero tienen con la sangre un problema parecido al que tenemos nosotros con el petróleo: se lo han bebido todo ya, apenas quedan humanos y a no ser que inventen una cura la especie está a punto de extinguirse…

¿Qué hace Ethan Hawke metido en este fregao? No lo sé, pero me pasé toda la peli acordándome de lo buenas que son Antes del amanecer y Antes del atardecer. Por lo demás, una película muy olvidable.

El concierto: empezaré diciendo que me salí del cine pero hay que reconocer que fue una medida injusta. La película no se lo merecía. Y menos viniendo de mí, que nunca me salgo. Confluyeron varios factores desafortunados: primero, me molestaban unas señoras muy cotorras que estaban sentadas a mi lado, segundo, me metí a verla totalmente confundido: pensaba que era un dramón y resultó ser una comedia naïf. Fallo mío, por no ir lo suficientemente informado. Tercer factor, y aquí empiezo a hablar propiamente la película: no me interesó casi nada. Me han dicho que ha sido un éxito en Francia y me lo creo. La gente se reía a gusto. Las señoras sentadas a mi lado se descojonaban vivas… Yo no. Me da pereza hasta explicar de qué va (y eso que la premisa no es mala). Os véis el trailer:

¿Qué más?

Pues de Robin Hood, Shutter Island, El libro de Eli y Kick-Ass ya he dado parte en otros post (ver vínculos). Otras cuatro pelis que también me decepcionaron, aunque quizás Shutter Island no merezca estar en ese subgrupo rozándose con las otras.

Los 10 minutos del comienzo de Shutter Island no se me van de la cabeza. En ese punto la película todavía podía ser cualquier cosa, apuntaba alto, deslumbraba… Luego todo fue a peor, así que me gusta recordarla así.

Tampoco sé muy bien donde ubicar La carretera, que es una película que tenía muchas ganas de ver y que me dejó insatisfecho, sin que pueda racionalizarlo mucho. Creo que tiene que ver con su excesiva longitud y uniformidad. Ver una película se parece un poco a viajar. Si no cambia el paisaje el viaje se hace triste, aburrido. Esta es una película en la que el paisaje emocional no cambia, siempre es el mismo. Todo es descorazonador y apenas puedes sentir por los personajes otra cosa que no sea compasión y deseos de que mueran dignamente (y rápido, para ir a tomarte una caña y olvidar el mal rollo).

Y pasamos ya a otro nivel, escalando hasta las películas que sí me han gustado de las que hablaré en otro post (éste de aquí) porque veo que éste me está quedando demasiado largo.

Ya os he enseñado la mitad de mi cuaderno de bitácora. ¿Me enseñáis vosotros el vuestro?

Ironías bajo la Lluvia

Hay una escena de la maravillosa película”Cantando bajo la Lluvia” (que podéis ver en el canal TCM, of course) que es un poco mi debilidad, si pudiera haber alguna destacable entre todas las que la componen. Un número musical, en el que Debbie Reynolds canta “Would You?” y que, mediante un montaje maravilloso (por lo descriptivo, no por el montaje en si) nos explica, en un par de minutos, todo el proceso mágico que hace al público estremecerse en una butaca cuando ve una película musical.

Es la base del doblaje contado con maestría (como no, hablamos de Stanley Donen). Porque sí, en el cine convencional, siempre se ha doblado. Siempre. Claro que una cosa es el doblaje como herramienta para contar una historia, controlado por los autores de la misma… y otra cosa es ESO que se hace para vender una película mejor a costa de alterar la obra.

En la escena de la película, el personaje de Debbie, que ha demostrado tener gran voz, canta la canción que luego, la gran estrella de la pantalla (cuando era cine mudo) que interpretaba Jean Hagen, simulará cantar en un playback fílmico, para salvar la película.

Me encanta Cantando Bajo la Lluvia por varias cosas, pero una de ellas es que en el tiempo que dura, casi te da la misma información que varias semanas de “Historia del Cine I”, maravillosa asignatura que estudié cuando… estudiaba.

Los rodajes del cine mudo, el ambiente en el estudio, el tipo de interpretación e historias, el paso al sonoro, las dificultades, los primeros rodajes imposibles, el momento en el que el control de Hollywood pasa de los actores, hasta entonces los que tenían la sartén por el mango, a los estudios, que ahora destronan a toda una generación al aparecer el “requisito” de la voz…

Pero volvamos a esa secuencia. La de Would Be. Esta (siento no poder poner un vídeo mejor, no lo he encontrado) que podéis ver aquí.

Como veis, el doblaje queda claro… ¿no? La magia del cine.

Pues no, había más magia. Pero esta, nos la guardaban los productores de “Singin’ in the Rain”. Porque la que oímos en la película… no es Debbie. Es Betty Noyes. A los productores no les acababa de convencer el acento tan del Oeste de Debbie y decidieron doblarla cuando cantaba algunas canciones!!

Me imagino en otra dimensión, a unos viendo una película en la que una mujer, Betty Noyes, dobla en un cuarto una canción que luego oye Debbie Reynolds y hace un playback que luego oye Jean Hagen y hace un playback. Al final, se levantan los productores en una sala de cine donde se proyecta “Singin’ in the Rain” y dicen: Perfecto!

Pero no se crean que la cosa queda ahí. En la escena final (You are my lucky star), Betty vuelve a doblar a Debbie (Aquí la versión doblada, aquí con voz de Debbie). Y es más, en las escenas en las que Debbie dobla a Jean Hagen dentro de la historia de la película, esa voz es en verdad la de Jean Hagen, doblando a Debbie, que hace que dobla a Jean. ¡Un jaleo! Todo porque la voz de Debbie no les convencía y Jean, en verdad (no en el personaje que hace en la película) tenía una voz estupenda.

Pero vamos, no es lo único extraño. Que hay de la extrañísima escena musical con… Cyd Charise? ¿Qué pintaba ahí? Bueno, debería haber sido Debbie, pero… es que Debbie era INCAPAZ de hacer ese número musical. De hecho, se negó a salir (igual que Donald O’Connor recortó su participación en él) tras, literalmente, haber sangrado en el leonino rodaje del número “Good Morning”. Y a parte, también era incapaz de tener esas piernas, claro, de la Charise.

Entonces, ¿si no sabe hablar, cantar ni bailar, según el director, para qué narices la contrataron?

Bueno, por lo que se cuenta, sabía hacer otras cosas que al productor le parecieron bastante apropiadas. Y oye, que en la película queda estupenda, ahí, tan maja e inocente. Y en Good Morning, es ella cantando (y sangrando) totalmente. Y es genial.

Así que os preguntaréis… ¿era para tanto lo de su voz?

Pues no. Gracias a un desinteresado internauta, aquí tenéis la escena con la toma original de la voz de Debbie. Yo no le veo la diferencia, realmente.

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Que maravilla…

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