Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “noviembre, 2009”

Cinema Vaticano. El cine que NO debes ver es “Crepúsculo” y “Luna Nueva”

Me alegra saber que el Vaticano y yo coincidimos por fin en algo.

No, no es en la postura del perrito.

Es en que ambos sugerimos no ir a ver la última película de la saga “Crepúsculo” (de la que ya he hablado aquí y aquí cuando la gran crítica de cine, Hanna Montana, dijo que no le molaba), que se titula “Luna Nueva“. Bueno, yo sugiero y ellos censuran y más o menos ordenan, pero vaya, lo habéis entendido.

Eso sí, es por razones distintas:

Yo lo hago por salud mental y aprovechamiento del tiempo y el dinero.
Ellos lo hacen porque son gilipollas.

Lo siento si hiero susceptibilidades (es lo único que podría herir, no como otros que intentan herir libertades) pero es lo que opino de alguien que, ante una película de adolescentes en un mundo fantasioso de vampiros cursis, hombres lobo jachondos pero nobles y pánfilas principescas que se lo merecen todo simplemente por ser ellas, el Vaticano opta por decir una estupidez como esta:

“Esta película no es más que un vacío moral con un mensaje desviado por el que nos deberíamos preocupar”
(Franco Perazzolo, Consejero pontífice de Cultura)

Ole tu santo prepucio. ¿De verdad no teníais nada mejor de lo que preocuparos sobre la corrupción moral de los menores? ¿Por Irlanda o por algún lado…? ¿No?

Aunque igual es que en la salita de proyecciones del Vaticano, la Vati-cueva, habéis puesto ciertas imágenes que os han turbado… y perturbado.

Os entiendo.

Tanto tiempo jugando a edificar un negocio con mundos de fantasía, que cuando veis otro y no os mola, lo criticáis por si acaso, por si iba en serio, como el vuestro y vais a perder clientela.

Por eso, voy a dar un consejo a la juventud y los niños que nos están leyendo, dentro de una visión cristiana guay. Y judía guay. Y musulmana guay.

Leed el Génesis.

Sí, sí, el Génesis. El primero de los libros sagrados de esas tres religiones que os he citado. El primero de los libros que comprende ese gran código moral guardado durante años y años.

Un guión escrito y re-escrito por guionistas que contaban historias inventadas para explicar el origen de las cosas y la manera de funcionar de su “cultura”, pero que, en algún momento muy loco, se tomaron por verdades dogmáticas.

Como ya os conté en este post, Robert Crumb, genial historietista, lo ha adaptado al cómic de manera LITERAL. Y el resultado, además de ser una maravilla gráfica sin parangón, es escalofriantemente divertido, si nunca se le ha echado una ojeada al tema.

Revelador.

Incesto, genocidio, incesto, abuso, violación, maltrato, arbitrariedad, venganza divina, asesinato, rencor…

Espero que no lo lean estos en su Vati-cueva, porque si no, me veo al Franco este diciendo:

“Este libro no es más que un vacío moral con un mensaje desviado por el que nos deberíamos preocupar”

Y ahora sí, tendría mucha razón. El Génesis, es así. Su libro. No como la gilipollez de Crepúsculo.
¡Corred a comprarlo!

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¿El doblar no se va a acabar?

Tras mi anterior post sobre la maravilla de película que es Casablanca (¿alguien os lo había dicho alguna vez?) y la pifia del doblaje en España, en los comentarios, se suscitó un debate acerca de si “doblaje sí” o “doblaje no”.

Bien, voy a dejar clara mi postura:

La del perrito.

Y ahora, voy a dejar claro lo que opino del doblaje: En general, me sobra.

Y digo en general porque excepto en determinadas situaciones (voz en off de documentales, narradores…) no entiendo bien las razones que puede haber para mantener el doblaje indiscriminado en este país, que suelen ser:

a) “Porque no me gusta leer (esta me encanta) en el cine”.
b) “Porque si no, los actores de doblaje no tendrían trabajo” (Esto me parece muy divertido, este acto altruista de la gente, que por estos trabajadores, es capaz de soportar eso… lo de ir al cine ya veremos, que lo normal es que me lo baje por internet).
c) “Porque es que yo no entiendo esos idiomas y no me dicen nada sus acentos, voces o timbres” (Ya, mucho mejor perderlos todos absolutamente en un doblaje mayoritariamente neutro)
d) “Por la misma razón que creo que la única manera de vender una película aquí es que la voz principal la doble un tío gracioso de acá y haga voces tontas haciendo chistes localistas” (Véase el doblaje de Flo en la saga Austin Powers a partir de la segunda película).

Yo tengo mis razones para preferir ver la V.O.S.

1) Evidentemente, han trabajado más las intenciones de ese texto los actores y el director (que escucha a los actores y lo da por bueno) que el director de doblaje, el traductor y el actor de doblaje. Y se nota.
2) La mayoría de las traducciones de comedia son absurdas y se pierden miles de detalles que sólo se pueden apreciar entendiendo mínimamente la v.o.
3) Igual que me gusta que un argentino hable como un argentino, me gusta que si hay un hispano en los USA y habla inglés tenga su acento, que si hay un japonés tenga su acento y que si es un negro del bronx, hable con su acento. Y ya ni te cuento si la broma de la película trata de eso. Porque no es lo mismo esto:

Que esto:

Y por algo nominaron a Robert Downey Jr. al Óscar.

4) Porque, si hay CUALQUIER situación de multilingüismo en la película, la perdemos al tener la absurda historia de que los personajes están hablando en español, fingiendo que hablan en verdad en su idioma original.
5) Y porque doblando por ejemplo canciones, el resultado puede ser espantoso. Podría poner los ejemplos de “Sonrisas y Lágrimas” si queréis uno clásico (“Far” es lejos en inglés, dicen y todo) pero me apetece poner este, de una serie divertidísima de la que ya os he hablado, que es “The Flight of the Chonchords” (Que emite el canal TNT aquí en España). Se suma a la dificultad espantosa de doblar una canción y que quede decente, la de cantarla bien y la de, encima, lidiar con un texto cómico. Terrorífico. Aquí tenéis una canción del original

Y aquí el horror doblado que además, desvirtúa totalmente la gracia y la letra:

Esta serie, por ejemplo, si la disfrutáis por TNT (espero que sí), ya sabéis, le dais a los botoncitos y ponéis V.O.S. que es lo genial que tiene este canal.

Pero si queríais aun más razones para la V.O.S, también tengo la razón EGOISTA y de visión de “lo que hubiera sido de este país y nuestro cine si…”

6) Si no se hubiera “protegido” (como resultado de un intento de manipulación, que es por lo que nació el doblaje en este país) al cine en idiomas extranjeros dejándole competir al mismo nivel que el cine en nuestros idiomas, otro gallo cantaría a la industria… y a nuestro conocimiento de idiomas. Por eso España es un país de paletos que no saben hablar más que su idioma y se enorgullecen de ello. Sí, cada vez más cambia esto, pero la herencia que tenemos (y que no parece cambiar) es esta. Benditos sean los DVD.

¿Y vosotros, que preferís?

Yo lo tengo claro. Es que soy un tío muy amante de lo original. A mi no me las meten dobladas, amigos.

Lo que se dice y lo que no se dice en Casablanca

No, no es verdad que el guión de Casablanca se escribiera durante el rodaje. Y (sujetaos que vienen curvas) el Ulises de Joyce tampoco se redactó mientras se imprimía. La vida es siempre un poco más compleja que todo eso.

-RICK BLAINE: Tú que sabrás maldito idiota. Tú no has luchado en la guerra civil española, ni has traficado con armas en Etiopía. Pero sobre todo: a ti nunca te han estrujado el corazón hasta hacerle llorar lágrimas de sangre.

-ESCRI: “¿Lágrimas de sangre?”… Rick nunca diría semejante paponá.

-RICK BLAINE: De todos los blogs idiotas de todos los idiotas del mundo, has tenido que ser tú el que me diera voz.

Lo siento, perdón. No era mi intención molestarle a usted, señor Blaine. Caray, cómo se ponen estos personajes en cuanto se dicen un par de cosas buenas sobre ellos. Hay que tratarlos de ministros.

De Rick Blaine se han dicho cosas muy buenas. Robert McKee

-LECTOR DESINFORMADO: ¡Paraunmomento! ¿Quién es Robert McKee?

-ESCRI: Robert McKee es un gurú del guión o no sé qué, que va dando cursillos por el mundo para decirnos a los guionistas como hacer mejor nuestro trabajo.

-LECTOR YA INFORMADO: Ah.

-ESCRI: ¿Podemos continuar?

-LECTOR YA INFORMADO: Tú verás, eres tú el que escribe este diálogo.

Genial. Pues como iba diciendo, Robert McKee gana cientos de miles de dólares al año por decir que Casablanca es probablemente el guión más cercano a la perfección que se ha escrito nunca. Y eso incluye que Rick sea uno de los mejores personajes jamás inventados en la historia del cine.

Rick Blaine encarna a la perfección la vieja enseñanza aplicable tanto en la vida como en la ficción: eres lo que haces, no lo que dices.

Rick es todo impostura. Es un tipo duro, sí. Pero además, está empeñado en aparentar una clase de dureza que no es la suya. Él dice “no arriesgo el cuello por nadie”…

…pero su comportamiento a lo largo de la película es justamente el contrario.

Uno puede preguntarse: ¿por qué escriben una línea de diálogo que es contraria a la acción? ¿No pueden los personajes decir y hacer lo mismo?

Sí, pero sería muy aburrido. Imaginaos que empezara Casablanca y Bogart dijera “soy un héroe. Si os quedáis un rato lo váis a ver”. Y después de cometer la heroicidad podría decir esa frase siempre tan encantadora de “¿lo véis? Os lo dije”.

Imaginad también que en cuanto apareciera Ingrid Bergman, Bogart se pusiera a babear y la persiguiera por las esquinas del Rick’s Café diciéndole la verdad: “te quiero, te quiero, te quiero, te quiero”… Sería una mierda. Por eso en vez de decirle “te quiero” le dice que es más o menos una puta. Y cuando al fin vence la resistencia y se encuentran los dos personajes en el clímax del segundo acto tampoco le dice te quiero.

(O eso creo recordar, espero no estar colándome).

Porque Rick, ya lo he dicho, es un tipo duro y él tiene su particular forma de decir te quiero que, no sé si lo sabéis, nos ha sido vedada al público español.

-LECTOR PERPLEJO: ¿¡Comooor!? ¿Quién ha sido el hijo de p***?

-ESCRI: Un traductor.

Sí, me he enterado por este blog (de otra traductora) donde explican este detalle y otros tantos sobre la traducción de Casablanca.

Resulta que Bogart introdujo un guiño en sus diálogos. Una broma privada con Ingrid Bergman que consistía en la frase “Here’s looking at you, kid”. En la versión original Bogart se la dice cuatro veces y siempre de forma cariñosa. De hecho, es lo último que Rick le dice a Ilsa antes de que ésta coja el avión:

“Here’s looking at you, kid”

Esto hace pensar en el subtexto, en que esa frase para estos dos tortolitos significa “te quiero”. Por algo siempre la mencionan en todas las listas de mejores frases cinematográficas.

Sin embargo, lo que nosotros hemos estado escuchando cada vez que han echado Casablanca por la tele es muy distinto:

“Vamos, vamos. Ve con él, Ilsa”

En la versión doblada lo último que Rick le dice a Ilsa no es “te quiero” sino más bien “pírate ya, cohones”. Está claro que Rick y Bogart pueden ser muy duros, pero nunca serán tan duros como un auténtico traductor español.

Steve Buscemi tiene sus reglas

Hay gente pa tó.

Hay gente que pudiendo ser fan de Robert Pattison o de Johnny Depp dice “pues va a ser que no”.

Yo voy a ser fan de Steve Buscemi.

Y además, voy a escribir un blog dedicado exclusivamente a comentar las movidas de Steve Buscemi: sus entrevistas, sus estrenos, sus declaraciones públicas… Este blog.

Me pregunto si existirá en el mundo un blog por cada actor de Hollywood. No me refiero a George Clooney, Brad Pitt y los arriba mencionados, sino a esos otros actores que no despiertan pasiones ganaderas: James Gandolfini, Michael Madsen o John Turturro, por ejemplo. Es una cuestión a investigar… quizás este fin de semana, si no me sale plan.

En cualquier caso yo me declaro fan ahora mismo del fan de Steve Buscemi. Porque me gusta la gente original y creativa.

Además, he encontrado algo interesante en su blog (*): este listado de reglas que Steve Buscemi considera importantes a la hora de dirigir. Algo de ello sabrá, puesto que él mismo ha dirigido cortos, capítulos de series y alguna que otra película.

(*) Texto publicado el 19 de marzo de 2006 por Steve Buscemi para la revista digital MovieMaker.

Nota: Las siguientes “reglas” provienen de la desequilibrada mente de un cineasta relativamente principiante.

1. Preguntate: “¿Estoy seguro que quiero hacer esta película?”, luego preguntate: “¿Por qué?”. Una buena pregunta a continuación es: “¿Estoy loco?”.

2. El guión es todo… una cosa viviente que necesita respirar, ser alimentada y crecer. Cuida de tu guión; no permitas que nadie se meta con él.

3. Como Abel Ferrara dijo una vez: “Un guión no es una película”. De acuerdo, quizá el guión no es todo. Pero es un buen comienzo.

4. No es una mala idea hacer un cortometraje antes de que intentes hacer una película. Pero no lo consideres como tu “tarjeta de presentación”. Por supuesto se puede transformar en eso, pero en primer lugar debería ser tu primer película. Haz la película que quieras hacer, no la película que crees que impresionará a los inversionistas.

5. Se consciente: Encontrar financiación para tu película puede ser potencialmente un esfuerzo desmoralizador. Podrías encontrarte en una estéril habitación, vendiendo tu película a un ejecutivo sin sentido del humor y desesperadamente soltando frases estúpidas como “Bien, ¿sabes?, es como una mezcla entre Leaving Las Vegas y Barfly”.

6. Dos películas nunca deberían conocerse entre si.

7. ¡Lo que me faltaba! Escribiendo esto, recibo una llamada de mi agente diciendo que hay una “situación” avecinandose que podría rescindir la financiación de la película que actualmente estoy por dirigir, un remake de la película de Theo van Gogh, Interview. Ya hace unas semanas perdimos la financiación original holandesa y está previsto que empiece a filmar en un par de semanas. Esto también sucedió dos años atrás con mi anterior película, Lonesome Jim. El estudio canceló el trato. Afortunadamente, InDigEnt, una pequeña compañía de Nueva York, nos rescató. El presupuesto cayó de 3 millones a 500 mil y los días agendados para filmar se reducieron de 30 a 17 días, pero fuimos capaces de hacer la película que quisimos hacer. La financiación nunca llega fácilmente. A Trees Lounge le llevó unos buenos cinco años encontrar su camino y a mi segunda película, Animal Factory, basada en el libro del gran Eddie Bunker, le llevó tres años. ¿Qué? ¿Nunca antes habías oído de la película Animal Factory?

8. Intenta conseguir un buen trato con la distribuidora.

9. La número nueve me hace pensar en John Lennon. Si hay un negocio que quizá sea más exigente e insensato que el cine, es la industria musical. Y aún así, está el inspirador trabajo de artistas como Lennon, Joe Strummer, Nina Simone, Thelonious Monk y una cantidad innumerable. Es también de esta forma en el cine. Se que John Cassavetes no la tuvo fácil. ¿Buster Keaton? Es el amor por su trabajo lo que lo mantuvo luchando, no la recaudación en la taquilla del fin de semana. Siempre que me desanimo pienso en los grandes y sus luchas contra la corriente, luchando una batalla cuesta arriba contra el comercio y la mediocridad, y eso me da fuerzas.

10. Encuentra la anterior publicación de MovieMaker que incluye la lista de reglas (o no-reglas) de Jim Jarmusch. Él es genial. Nunca ha hecho una película en la que no pusiera todo su corazón y su alma, ¡y es capaz de ganarse la vida haciendo películas! Admiro a cualquier director que se gana la vida solamente dirigiendo. Yo soy lo suficientemente afortunado de ganar un sueldo decente interpretando ocasionalmente a psicópatas en películas de otras personas, permitiéndome el lujo de no tener que depender de las películas que dirijo para poner comida en la mesa. Especialmente admiro a directores independientes como Tom DiCillo y Alexandre Rockwell, quienes nunca dejan de intentar crear su propio camino.

11. Permite que la gente haga su trabajo. Phil Parmet, mi amigo y cinematógrafo, me dijo eso una vez. Si le das a tu equipo la responsabilidad y la oportunidad de hacer lo mejor posible, y aprecias sus esfuerzos, tu película será beneficiada por esa colaboración. Contrata las mejores personas para cumplir con las necesidades de tu película, luego confia en ellos para que hagan su trabajo.

12. Si la escena que estás por filmar es problemática, tomate el tiempo necesario para resolverlo. Esto podría significar excluir al equipo técnico y productores, y quedar solo tú y los actores. A veces los instintos de los actores pueden resolver problemas en guiones problematicos. Pero no siempre. En cualquier caso, permitete ser sorprendido por tus actores.

13. En realidad, no tengo una regla número 13; es solo mi número de la suerte. Supongo que si tuviese que hacer una regla número 13 sería: Mucha suerte. Y no seas supersticioso.

Estos son los consejos de Steve Buscemi. Si no os han gustado tengo otros.

Pero si os han gustado podéis escucharle un poco más en este minidocumental que emite TCM Clásico el próximo viernes: El cine según Steve Buscemi.

By Vázquez

Ya sabéis, por múltiples tochazos en este, vuestro blog, que a mi me gustan los tebeos. Y sí, no es un gusto de leer de pequeño o en el water cuando voy a casa de mis primos y cojo lo primero que pillo en casa de mi primo pequeño. No. Me molan y mucho.

Cuando era chaval, a veces me animaba a dibujar tonterías, escribir historietas que no iban a ningún lado. Desde luego, me encantaba el cómic y el dibujo (flipaba con mis dibujantes favoritos) pero he de reconocer que esa faceta no era la que más destacaba de mis pequeñas incursiones. Al final, como todo, el cómic era un medio de expresión más y lo que acababa haciendo eran chistecillos e historietas divertidas pero con dibujos simples, expresivos, pero fácilmente superados por un niño de 6 años son dedos como morcillas.

Pero cuando era pequeño (y luego, de mayor) había un historietista (ya que dibujaba y guionizaba sus propias tonterías) que me encantaba por su humor socarrón, ingenioso y caradura y del que me volví fan absoluto para siempre. Era Manuel Vázquez.

Firmaba siempre poniendo “By Vázquez” y conseguía que me partiera la caja con historias sobre sus vicios: el bingo, la morosidad, el trapicheo… era la España de la picaresca en su versión señor con bigote y tripa.

Vázquez creó un montón de personajes míticos: Anacleto (agente secreto), Las Hermanas Gilda, la Familia Cebolleta, Ángel Siseñor, La Familia Churumbel, La Abuelita Paz, Angelito (Gu-gú), Tita & Nick y su autobiográfico “Tío Vázquez”, entre miles y miles…

Y estas son las “historietas para niños”, porque la producción de Vázquez creció y mucho a partir de la transición con el cómic erótico-verde (“Historietas Verdes”, que gran obra) y los chistecillos con mujeres y hombres libidinosos habituales de la época, junto alguno que otro metido ya en lo pornográfico.

Y es que el amor por el “orden establecido” no era uno de los fuertes de Manolo: vividor, anarquista, bohemio y mujeriego, iba dejando familias igual que iba dejando deudas y pegando sablazos impresionantes (¿os acordáis del que vivía en el estudio arriba, en el 13 Rue del Percebe, de Ibáñez, ese moroso? Pues era un homenaje a Vázquez que hacía Ibáñez, compañero en la editorial Bruguera). Y luego, sacaba pasta escribiendo sobre ello.

Como él mismo dice, un bohemio, pero puntualizando:

“La bohemia no es sinónimo de hambre, de andar todo el día sin un duro. Mira, yo lo veo de esta manera: por ejemplo, ahora cuando te vuelvas a Madrid, yo cojo mi abrigo y me voy contigo en el avión. Al llegar a Madrid nos tomamos una copa juntos y regreso en el próximo avión. Solo eso, nada más. Por gusto. O que, por ejemplo, te encuentro en la calle y tú me dices, “Vázquez, te vienes a cazar tigres a la india?” y yo te respondo “espera que voy a buscar la canana”. ¿No? Bien, pues a mi modo de ver, eso es lo que merece la pena en la vida. Todo lo demás es perder el tiempo.”

Y claro, con esta manera de vivir y ver su vida, profesional o no, ¿de quién podría ser amigo en el mundo del cine? En efecto, de Jess Franco. Hizo un par de cameos en sus películas (en la cacareada “Gritos en la Noche” hace de dibujante de retratos robot) y hasta el tito Jess le dedicó una, en 1998 (Mari Cookie y la tarántula asesina) tras la muerte de Vázquez, porque lo admiraba profundamente. No parece una película como para dedicar pero siendo a Vázquez, todo cuadra en un chiste negro más.

Ahora, la vida de Vázquez se traslada a la pantalla por obra y gracia de nuestro cine patrio. ¿Y a quién han elegido para encarnar al Tito Vázquez? A Santiago Segura…

… pero creo que lo que querían era contratar a Torrente…

No estoy muy ilusionado. Es más, me parece una película a priori más que poco atractiva. Lo grande de Vázquez era su vida, sí, pero no a nivel filme y, lo siento, pero si el protagonista es quien parece, creo que los tiros no van a ir por un canto a la libertad y el “pasodetodo” si no por la astracanada grotesca. Ya veremos si queda en “una especie de American Splendor”, como he leído al director (Oscar Aibar, historietista español) que quiere hacer.

Instrucciones para triunfar en Hollywood

“Siempre quise ir a LA, dejar un día esta ciudad, cruzar el mar en tu compañía…”

Si alguna vez escribo un libro pienso empezarlo con una cita de Loquillo. ¿Por qué? Pues porque pienso que un hombre que se ha atrevido a llevar ese tupé en España durante tantos años merece un respeto. Además, esa canción de viejo cadillac siempre me ha parecido muy auténtica y me ha puesto los pelos de punta en más de una ocasión.

Y hay días en que uno se levanta por la mañana y dice “me iría a LA, como Loquillo, a triunfar”. Pero luego ese uno se da cuenta de que tiene el pasaporte caducado, que el taxi hasta el aeropuerto es muy caro y que el inglés que maneja no sirve ni para escribir pintadas obscenas en la pared de los servicios. Así que uno se queda en España, haciendo pruebas de guión y viendo Cine de Barrio los sábados por la tarde.

Pero llegará el día en que ese uno, ese hombre o mujer al que solo le falta medio tupé para tomar las riendas de su vida, decida ir finalmente a L.A. Cuando eso ocurra se sentirá preparado porque un día leyó en el blog de un cretino llamado Escrito por las claves del éxito para triunfar. Y en forma de diagrama, para que todo el mundo lo entienda:

El cuadro (encontrado aquí) plantea una serie de preguntas y soluciones que te conducen a escribir el guión de Hazme reír o el de Transformers. Más o menos así:

¿Tienes una buena idea?

a) Sí ——> IDIOTÍZALA
b) No——> COGE UNA DE LA TELE O DE UN LIBRO

¿Tienes una actriz sexy?

a) Sí——-> PONLE ROPA AJUSTADA
b) No——> CONSIGUE UNA

¿Hay explosiones?

a) Sí——-> PONLE MÁS
b) No——> ¿Es una comedia con SETH ROGEN?

b1) Sí—>Añade bromas sobre penes y una actriz sexy = ¡ÉXITO!

b2) No—>Ponle más explosiones.

¿Escenas de sexo?

a) Sí——-> EDÍTALAS A CÁMARA LENTA
b) No——> AÑADE MÁS EXPLOSIONES

¿Tienes un personaje 3D?

a) Sí——-> METE MÁS EXPLOSIONES Y BIKINIS
b) No——> METE IMÁGENES DE ARCHIVO DE DOBBY

Y una vez que hayáis escrito un guión así, ¡hala! a triunfar.Como la Coca Cola

No me lo agradezcáis. Bueno, qué coño, sí, agradecédmelo.

De nada.

Retos para un guionista

Normalmente, cuando a uno le da por pensar que puede ser buen guionista, suele basarse en su capacidad para inventarse historias o en su capacidad para dialogar. Y tiene razón.

Pero hay otra parte, ya superlativa, que es la capacidad de narrar con maestría en un guión… sin diálogos. Y hacer que el resultado se convierta en una de las mejores escenas de la obra.

Muchísimos guionistas dialogan estupendamente, o cuentan estupendamente en una escaleta lo que puede pasar, pero tienen problemas serios para hacer acotaciones entendibles. La mayoría de veces, transcriben desde su cabeza una imagen que se han hecho de la situación y dejan muchos puntos por rellenar para el “lector”, ya sea el actor, el director o quien fuera. Que, ojo, a veces ellos lo agradecen (así componen como les sale de las narices) pero que en muchos otros casos, son un ejercicio de falta de concreción por parte del guionista.

Son las típicas escenas de: “entra nosequién y hablan”. Ya, pero ¿dónde? ¿cómo? ¿qué hacen mientras? Está claro que el director está ahí para algo, pero por otra parte estamos perdiendo una posibilidad de contar más cosas en esa secuencia, con movimientos, imágenes y posiciones. Al final, magos de las palabras, priorizamos el verbo a la acción.

En la época del cine mudo, los guionistas eran ninguneados como lo serían luego en el cine sonoro, pero todavía lo eran más los “guionistas de gags”. Frank Capra empezó como uno de ellos. Eran gente que cobraba 4 chavos a la semana y pensaban situaciones divertidas y sketches para las películas de 1, 2 o 3 rollos de los cómicos del momento. Unos maestros. Encerrados en una sala, parían chistes que luego comentaban al director casi “clandestinamente”, lejos de los actores y el equipo, apuntados en una libreta. Tras escucharlos, el director iba a plató y los rodaba, casi de memoria. Sí, amigos, sin guión escrito, sin palabras ordenadas siguiendo los cánones de la sintaxis y la corrección ortográfica. Eran “ideas puras” y como tales, acababan plasmadas en la pantalla.

Pero eso era antes, claro. Y gracias a dios, la situación del guionista ha cambiado (un poquito). Pero también han desaparecido muchas de esas secuencias maestras mudas.

Aun así, de vez en cuando, te sorprenden en el cine y la tele secuencias “mudas”, de simple acción, que uno mataría por ver sobre el papel para aprender cómo las han contado (si es que las han contado así) para que resulten escenas tan flipantes como esta maravilla de “Sopa de ganso“, protagonizada por los Hermanos Marx, donde Harpo y Chico se intentan hacer pasar por Groucho para espiar en su casa y se disfrazan como él:

o como esta de mi admiradísima serie, “The Wire“, donde, como ya os conté, los 2 detectives resuelven un crimen usando sólo la palabra “fuck” (Joder):

¿Tenéis alguna secuencia “muda” favorita digna de un premio al mejor guión?

Todos contra Crepúsculo

El otro día mi colega de Estrenos me dedicó un post (gracias, cari) sobre la inmensa estulticia de Megan Fox. Yo recojo el testigo y le dedico un post a otra compi de blog: la Infiltrada.

Nena, no te asustes, pero esto va de otra noticia sobre Twilight.

Le digo que no se asuste porque el otro día ella comentó que la saga/fenómeno le tiene comida la moral. Que no puede más. Hasta se ha unido a un grupo en el facebook de gente que como ella -y como yo- nos atufamos con esa peste. Lo curioso es que esa peste a otros les huele a Chanel nº5, y eso es un hecho confirmado ayer mismo por las audiencias de la tele: exitazo de Crepúsculo en Antena 3 con un dato del 28’9%. El mayor de la jornada. Dando por el cacas a Flash Forward, Españoles por el mundo, Bones, etc. Un pasote, vaya. Y seguro que ocurre lo mismo con el estreno en cine de la segunda parte, que si no me equivoco es precisamente hoy.

Pero no nos cabreemos. Infil: has de saber que no estás sola.

Hay otra valiente que como tú ha alzado su voz en grito y ha dicho ¡puaj! a Crepúsculo.

¿Y quién es? ¿Una militante del GRAPO? ¿Una estudiante de Sociología? ¿la ministra de Cultura?

¡No!

¡¡¡Es HANNA MONTANA!!!

Oh, Dios mío. No me lo estoy inventando. Lo ha dicho. La peli no le gusta y los maromos que salen en ella no le ponen.

No sé si es que a Miley Cirus le dura el mosqueo por haber sido nombrada la peor influencia del 2009 por sus congéneres adolescentes, o a lo mejor es que le han dado de cenar después de las 12 y le han salido unas bolas de pelo de la espalda que se han ido rodando hasta la piscina de su mansión… pero esta Miley rebelde me gusta mucho más. Y en esta guerra de cursis (los cursis rosas de Hanna Montana frente a los cursis emos de Crepúsculo) yo tengo clarísimo en qué bando estoy.

Hannah, tú sigue por ahí. Pero vigila de cerca a tu hermana pequeña, que la veo muy proclive a dejarse seducir por las criaturas de la noche.

La primera película que vi en el cine

A veces llevo a mis sobrinitos al cine. Como trabajo en esto del audiovisual, mis seres queridos han asumido que soy la persona más indicada para elegir las películas que esos pequeños monstruos deben ver y acompañarles en el trance.

Ésa es la superficie, pero sospecho que todo es una estrategia para que ejerza mi rol de persona mayor responsable a la que poder acudir en caso de desastre… Ya sabéis, para afianzar eso que llaman “lazos familiares” y que son tan sibilinamente urdidos por las mujeres de mi familia. Ni Spiderman lanza las redes tan bien. Piensan que como soy de natural disperso necesito ese empujoncito extra.

Menos mal que mis sobrinitos y yo tenemos los mismos gustos: a ellos les gusta tomar copas después del cine. A mí también.

Por lo demás son unos auténticos cabrones. No me tienen ningún respeto y a veces me pegan… Además de robarme tiempo que podría dedicar a señoritas más creciditas. Así que el otro día me dije: “Escri, llévales a ver una película que nunca puedan olvidar”. Algo que les quite las ganas de ir al cine contigo en mucho tiempo.

Repasé la cartelera buscando una película que ayudara a conseguir un efecto tal que así:

O por el contrario, algo que les dejara profundamente trastornados y con estrés post traumático. Que se despertasen por las noches cubiertos en sudor, gritando “Tito Por, ésa película, no”.

Ya os imagináis qué película escogí, ¿no?

Anticristo. Ésa película que Lars von Triers concibió durante su depresión (otros conciben ideas suicidas, él concibe películas).

Mientras esperábamos en la cola, la niña observó el cartel.

– Tito Por. ¿Esta película de qué va?
– Es de susto.
– Pero sale gente queriéndose…
– ¿Queriéndose?
– Sí, Tito: follando.
– Ah, sí. Eso creo. Pero no se lo diremos a los papás.

Mis sobrinos asintieron, más contentos que un cascabel. Yo pensé para mis adentros “¿queréis mandanga? Pues dos tazas”.

Qué ingenuo fui. Como si no conociera a esos diablillos. Como si no me conociera a mí mismo… Me pasé las dos horas siguientes intentando pensar en prados verdes. Horrorizado.
Mi sobrino, que en el fondo no es mal chaval, me tapaba los ojos en las escenas más duras. Ellos en cambio se reían a carcajadas y hacían pedorretas con la boca cada vez que Willen Dafoe y Charlotte Gainsbourg se querían. Les encantó. Yo, en cambio, habría acabado con mi sufrimiento tragándome la cápsula de cianuro que el Superagente 86 guardaba en la suela de su zapatófono.

En uno de mis intentos por desviar la atención de la pantalla me fijé en una pareja que estaba sentada cerca de nosotros. Tenían en su regazo un crío aún menor que mis sobrinos, de unos cuatro años, y se lo pasaban el uno al otro cada cierto tiempo como quien se pasa el cubo de palomitas. Me sentí bien pensando que no era el único que había ido a esa sala para traumatizar a un niño. Pero luego me fijé mejor. Observé sus ropas, su actitud, la bolsa de la fnac… y empecé a sospechar algo más siniestro. ¿Y si lo que quieren es algo peor que traumatizarle? ¿Y si lo que quieren es ilustrarle, fabricar un niño a la medida de sus inquietudes culturales? ¡No, por dios! Estuve a punto de levantarme indignado y gritar:

“¿Qué hacéis aquí? ¡Deberíais estar viendo Up!”

Pero me contuve. Al fin y al cabo cada uno hace con sus hijos lo que le apetece. Ese niño de mayor quizás recuerde Anticristo como una de las primeras películas que vio en el cine y se pregunte “¿fui un hijo deseado?”. O con un poco de suerte no recuerde nada.

La primera película que recuerdo haber visto en el cine – seguro que vi otras antes, pero no las recuerdo – es Los Goonies, película filmada por ese adalid del cine comercial de los 80 que es Richard Donner y que rodó “clásicos” como Arma letal, Los fantasmas atacan al jefe, Superman, Lady Halcón…

Pero fue Los goonies la que más me marcó hasta el punto de aprenderme de memoria todos sus diálogos. Incluso los puse por escrito, no recuerdo con qué objetivo, pero en cierto modo puede decirse que el guión de Los Goonies fue el primero que escribí.

Luego he descubierto que no he sido el único de mi generación que estudió aquello de “Slot quiere a Gordi”. Lo cual sorprende y hace que me pregunte: ¿todos los frikis somos frikis de la misma manera? ¿Hay algo así como una ‘senda friki’ que todos seguimos por instinto antes incluso de saber en qué te estás convirtiendo y relacionarte con otros miembros del mismo club?

No lo sé.

¿Vosotros qué pensáis?

¿Cuál es la primera película que recordáis haber visto en el cine y qué impresión os causó?

¿Es Megan Fox una prostituta?

Sí, vale, el título se las trae. Pero la pregunta va en serio: ¿Es Megan Fox una prostituta? O eso cree ella, Megan Fox, porque en el New York Times dice que las chicas piensan que ella lo es.

“Las chicas piensan que soy una prostituta”. Está cansada de que las demás mujeres piensen que es “tonta”, una “prostituta” o una “prostituta tonta” por el simple hecho de ser una mujer atractiva.

Soy muy fan de la matización de que unas piensen que es tonta, otras prostituta y otras, “una prostituta tonta”. Grande.

Y no es la primera vez que habla esta chica con apellido de Major sobre el temita meretriz, parece que le interesa. Ya dijo en su momento:

“Si lo piensas, los actores somos una especie de prostitutas. Cobramos por fingir atracción y amor. Otra gente paga por mirarnos al besar a alguien, tocar a alguien, haciendo cosas que gente en una relación monógama normal no haría a nadie que no fuera su pareja. Es realmente algo asqueroso”.

¿Asqueroso? Hija mia… que comes gracias a eso. Un respeto. ¿Te parece asqueroso eso pero te dedicas a fomentarlo en entrevistas, fotos, películas, poses, jueguecitos y declaraciones? Ay, hipocritilla, ya pillo tu juego…

Total, que la chica no puede quitarse el sambenito prostituto de encima, si no es por la envidia de otras mujeres, lo es porque es actriz que en el fondo, ya sabéis, son putas, que lo ha dicho Megan. Aquí vemos en una instantánea casual a Megan, intentándose quitar el Sambenito pero no hay manera…

En fin, Megan. Para putas, los guionistas, tranquila. Al menos tú pones el cuerpo pero nosotros, solemos poner la cabeza al servicio del dinero, muchas veces escribiendo cosas que nos dan asco, por mera necesidad.

Pero qué te voy a contar a ti, que eres también guionista. Si es que lo vas buscando… ¿cómo no te van a llamar prostituta? Y sí, no me miren asombrado: “¿Megan Fox guionista?”. Algo así. Eso dice ella:

“He creado un personaje para el sacrificio al que todas las ‘celebrities’ en Hollywood están expuestas. No estoy dispuesta a desvelar mi verdadero yo. Estoy escondida detrás de toda esta locura. Nadie puede encontrarme”

Esa es mi Megan. Una tía creativa, que no os engañe: ella no es así. Ella es mucho más sofisticada, pero ha creado ese personaje para que no la encuentren. Ese personaje que dice todo lo que ya hablé sobre ella hace un tiempo, cuando el estreno de Transformers 2 (casualmente): que si es bisexual, que si la Jolie le ponía, que si obliga a sus novios a hacerse tatoos con su nombre, que si sería capaz de estrangular a un buey por zumbarse a Olivia Wilde (de House)…

Un personaje super-original, Megan.

Un diez como put… como guionista, perdón.
Pobre chica incomprendida.

Ánimo, Megan. Si todos sabemos que en el fondo eres una chica sencilla malinterpretada. Pero tú puedes con ellos. Les estás engañando bien, actoraza! Sigue así. Que esto de Hollywood para ti está chupado.

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