Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Sal de la Sala, Salao

El otro día estaba hablando con un colega sobre Tetro. Bueno, mentira, sobre Tetro hablaba él, yo aún no la he visto y sólo decía paridas y chistes con el nombre y su oportuno estreno en fechas del Orgullo gay. El caso es que el colega se marchó de la sala a mitad de la proyección, porque no aguantaba más (cosa que me asusta por Tetro) la película. Y entonces me dio por pensar en las veces que yo he hecho algo así… y…

… el resultado es: Ninguna.

¿Qué mierda es esta? ¿Es que no tengo el arrojo suficiente para decir: ¡Basta ya! y largarme? ¿Es que me trago cualquier cosa? Ya tuve la tentación a las 4 horas de ver “El curioso caso de Benjamin Button”, pero nada, me quedé a ver las siguientes 3 horas. Que nada, que me quedo siempre. No sé vosotros, pero al contarme esto mi colega, yo me sentí débil. Como inferior.

Luego pensé que es la magia del cine: la magia que hace que si pagas una pasta, por lo menos gastes el asiento esas 2 horas. Porque vamos, no me trago todo lo que me echen en cualquier formato: si me pasan un guión, ya sea de un capítulo, una tv-movie o un sketch y no me engancha… lo abandono pero rápido. Lo leo deprisa, deprisa y luego el famoso método Wilder: “esto es un guión”. Pero con una película, en el cine, no puedo. Y en casa, me cuesta.

Lo que sí que hago es dormirme. Me he pegado siestacas en el cine que harían temblar a Fraga y el Rey. Y oye, las he disfrutado tan a gusto, en una sala a oscuras, con aire acondicionado, mientras nadie me molesta (no como le pasó a mi amiga Ángela, pobre) que hasta han hecho que mi percepción por esas películas sea más indulgente.

Pero hay otras infumables que me he sobado perdiéndome trozos enteros y despertándome en algo absurdo del final con un par de sensaciones descorazonadoras, que supongo que son las mismas que hacen que la gente diga “hasta aquí hemos llegado, cineasta de mierda” y salga de la sala. A saber:

a) Han pasado 30 minutos desde que desconecté y puedo seguir la trama igualmente.
b) Han pasado 30 minutos desde que desconecté y… ¿qué mierda es esta que está pasando ahora? ¡Es aún peor! ¡Corre!


Un niño huye tras llevarle sus padres a ver “Hanna Montana”, creyendo que le gustaría al ser de Disney.

En ambos casos, adivino, por encima de un más que probable fallo de realización o dirección, un fallo de guión acojonante, que no engancha ni habiendo pagado por verlo y con una actitud pro-película. Eso debe ser, sin duda, lo peor que puede ocurrir en tu obra. Porque en fin, en esta época del “rápido, rápido” y de gatillo fácil en el mando a distancia, que cambies de canal lo puedo entender. Últimamente vamos muy locos buscando momentos “highlight” en la televisión cada 2 minutos o si no “es un coñazo”. Lo puedo entender. Pero en el cine, duele más. Porque en el cine estás dispuesto a dejar que la película se tome su tiempo. El suyo, eso sí. Ni más, ni menos.

En televisión también duele. Por eso, aunque el share sea muy importante (el porcentaje de gente que ha visto tu espacio) lo que más suele indicar el éxito es la fidelidad de esa audiencia. ¿Se queda? ¿Se va? ¿Desaparece? ¿Se mantiene? ¿Si vamos a publi, luego vuelve? ¿La curva es ascendente, o descendente? ¿Sigues ahí, maldito espectador, o ahora te ha dado por ser exigente, cabrón? Y ya de ahí se pasa al: ¿Por qué no se han esperado a la escena en la que salían esas tetas…? ¡Hay que meter tetas antes!. Pero bueno, es la tele, ya se sabe: el lugar donde todo el mundo sabe como pillar audiencia, aunque luego nadie la sepa pillar 2 veces seguidas.

Amigos, llega el verano. Ese momento fatídico en el que la calle se quema, el asfalto se derrite y entre las 4 y las 8 no sabes qué hacer para no morir. Y piensas: “Voy a ir al cine, que ahí se está fresquito”. Y te encuentras con la cartelera de verano… ese gran pestiño. Así que lo que os cuento, os puede pasar seguro en los siguientes meses. Y si no, al tiempo.

¿Cómo podéis evitarlo? Pues viendo una película entretenida y chula como la que ha hecho ESTE colega.

O exorcizando vuestras espantadas aquí, amigos. Es gratis. Contadme… ¿de qué película habéis huído como si fuera una horda de Orcos?

Hacedme sentir inferior.

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27 pensamientos en “Sal de la Sala, Salao

  1. rompiendo las olas… salí con ganas de dar tortas a diestro y siniestro

  2. Yo nunca he huido del cine, más que nada porque al haberlo pagado ya, pues por lo menos aprovechar una cómoda butaca y el aire acondicionado, no? Y solamente me he dormido una vez: Tigre y Dragón… madre mía, es que el flashback ese del peine me mató…

  3. Angela en Hotel Kafka en dijo:

    Sé que esto te dolerá pero yo me largué de THE LIFE ACUATIC.
    También de la de los Doors de Stone (era muy pequeña para tanta paranoia) y de alguna más que ahora no recuerdo. También me he sobado obras maestras del cine de rodillo a rodillo cuando estudiaba. Gracias por el link! Besos gordos!

  4. Lord Osborne en dijo:

    Hay cosas que espero no tener que hacer nunca en la vida. Una de ellas, es quedarme dormido en una butaca de cine. Cada uno tiene conceptos distintos de lo que es la dignidad, pero yo prefiero levantarme y ahuecar el ala.
    Por cierto que, una de las contadísimas ocasiones en que lo hice, fue con “Tigre y Dragón. ¡Con lo que me gusta a mí Ang Lee cuando se pone occidental…!
    Ah, y “Rompiendo las olas” es cojonuda…

  5. Carlos López en dijo:

    Yo sufro de lo mismo: siempre confío en que la cosa mejorará y aguanto en la butaca, incluso cuando no confío me concentro tanto que me duermo. Eso crea, como dices, sensaciones extrañas. Por ejemplo (por añadir otra experiencia extrasensorial), la primera vez que vi “La Ley de la Calle” eché una cabezadita y aún así salí encantado. Cuando la volví a ver, resulta que había dormitado más de cuarenta minutos… vamos, que mi siesta le había metido una edición/amputación de órdago, y a pesar de todo había atado los cabos y, todavía más, me había gustado tanto la versión corta como la larga.
    Dicho lo cual: sólo me he salido una vez. Fue en uno de tantos maratones en los que acompañé a mis hijos a ver penalidades infantiles en pantalla grande. Fue cuando veíamos “Pokemon”, le eché valor y salí al hall a estirar las piernas. Claro que no sé si eso cuenta como película…

  6. Al Swearengen en dijo:

    Espléndido post, mi querido Escrito. Además, no se si intencionada o no, una explicación clara de porqué el cine de hoy – en su mayoría – es como es.
    Y es que cada uno se aburre de diferente manera, pero parece que una gran mayoría solo se entretiene en el tren de la bruja o la montaña rusa.
    Yo me salí viendo Un Cuento de Navidad hace relativamente poco, pero seguro que la culpa fue mía.

  7. levothroid en dijo:

    Me encanta la foto que encabeza el post: ¡qué felices se les ve!
    Pues yo creo que no me he salido del cine nunca, sólo me he dormido, cosa que concuerda a la perfección con mi personalidad pasivo-agresiva. ¿La última que me dormí? Mmm… a lo mejor con Gomorra cerré los ojos un poquillo.

  8. Grom el Único en dijo:

    Pues será por la coña esa de “la magia del cine” (o algún tipo de paralizante insomnífero que me echan en el café que me tomo antes de entrar), pero ni me he dormido ni he podido salirme del cine. Lo único que he podido escapar de esa situación “ángel exterminador” fue con “La mano que mece la cuna”: ni las psicopáticas curvas de la Mornay ni el buenhacer de Curtis Hanson (caramba, que había dirigido “Malas influencias”, con James Spader y Rob “Te juro que no sabía que era una menor” Lowe) impidieron que abandonara la sala para fumarme cuatro o cinco pitillos – por aquel entonces, no nos detenía la policía opr fumar en el vestíbulo -.

    Conozco a alguien, sin embargo, que es habitual de las siestas cinéfilas; en una de ellas, viendo “El negociador” – la de Clooney y Kidman – le pasó una cosa realmente curiosa: comenzó a ver la película y engarzó una secuencia inicial en una piscina con la final en el mismo decorado al quedarse roque perdido,… pero sin percatarse de que se había tirado toda la película planchando la oreja, de modo que cuál sería su sorpresa, cuando tras el final de la secuencia ver aparecer los títulos de crédito. Así da gusto: superproducciones de cinco minutos!

  9. Yo no soy de dormirme, yo aguanto por las pelas que te gastas y por que reniego por lo bajo… y es hasta divertido. Aunque estuve a punto con “cold mountain”.
    pero en casa he quitado “crepúsculo”, y Brazil. la primera por infumable y la segunda, por que no entendí un pimiento.

  10. Estrellita Castro en dijo:

    A ver, todas estas personas que van al cine a sobar, porque eso es lo que se deduce de lo que cuentan, creo que sufren un ataque de confusión. ¡En realidad, lo que ustedes necesitáis mi arma, es una buena cama y un orinal!
    Y pasando a otro temilla, he observado que a la que opina uno de estos: Levothroid, Al Swearengen, Grom el único, a veces Galahan, sus farta el tiempo pa tiraros a opinar junto con los demás. ¿Es que sois amigos y os reunís pa jugar a la garrafina o algo similar?

  11. Jaquetito en dijo:

    Servidor escapó por piernas de “La maldición” (versión japonesa) y de numerosas películas vistas en el Cine Doré, como “Stalker” y latazos similares (ese cine tiene el record de pelis que me han hecho caer dormido, por cierto).

    Y lo dice un tío que se tragó seguidas “Iván el terrible” y “La conjura de los boyardos” en versión original subtitulada en la mentada sala…

    Cosa que casi llegó a afectar a mi cordura, jejeje.

  12. pues yo me dormí en Warlook .se escribe así? pero porque estaba hecha polvo, y me dio tanto coraje que me fui a verla el día siguiente bien lavaditas las legañas, lo que sí me fastidia es el no poder fumar cuando es un tostón así que me salgo a echar unos pitillos en los lavabos, y para que cuele pongo cara de que me he puesto mala de repente uy… que dolor de tripaaaa…..jajaja

  13. Al swearengen en dijo:

    Nos reunimos para conspirar, beber, fumar y lo que se tercie, mi querida folklórica de voz chirriante.

  14. Quítate tu pa ponerme yo en dijo:

    ¡Pero hombre, Jaquetito…! ¿A quién, en su sano juicio se le ocurre ver “Ivan el terrible” y “La conjura de los boyardos? ¡¡¡Y juntas…!!! Si ya digo yo que el cine mudo, exceptuando a Chaplin, Keaton, Lloyd y algún otro, debería estar prohibidísimo…

    Pues oye, Al… esas reuniones parecen tan atractivas como comer fideos caídos al suelo sin cuchara ni tenedor. Conmigo no conteis, majo.

  15. Mi private Idaho. Me uní al prota a partir de su segundo ataque de narcolepsia.

  16. una que pasaba por aqui en dijo:

    bueno pues parece que os conoceis todos que bien…, que aburrido, a mi me echo de la sala un tio que se empeñaba en tocarme la teta, bueno , al menos él pagaba las entadas, el pobre se quedó a medias de darse el lote…, pobresito ,

  17. Grom el Único en dijo:

    Pues es una lástima, estimado/a Quítatetupaponermeyo: nos hacía falta alguien más para el aquelarre (la última vez eramos menos de los requeridos y, en vez de contactar con el espíritu del maestro Hitchcock, acabamos invocando a una vecina de John Cusak!).

  18. Escrito Por en dijo:

    ¿Usted ha visto Cheers, Estrellita?

    Pues algo parecido. Aquí entra uno y todos decimos:
    “Groooooooooooooooom!”

  19. Pues… creo que yo también debo ser débil de carácter con un puntito masoca, porque que recuerde no me he dejado nunca una peli en el cine… prefiero salir ciscándome en los muertos de todo el equipo y sus antepasados… es lo que me pasó con las últimas de Star Wars, ¿o eran las primeras? Dios, qué coñazo… En vídeo sí que ejerzo mi derecho a apretar el botoncito y por ejemplo, Alejandro de Oliver Stone, creo que aguanté 10 minutos.
    Rompiendo las Olas es un peliculón.!!!!!

  20. Al swearengen en dijo:

    Yeah!

  21. Quítate tú pa ponerme yo -3-VII-2009 en dijo:

    Quiero pedir disculpas desde aquí por el planchazo que cometí ayer al incluir en el cine mudo a “Ivan el terrible” y “La conjura de los boyardos”, ¡pero es que en mi subconsciente es como si lo fueran! Mudas, quiero decir… ¡Y qué buenos sois en este foro…habeis callado piadosamente, pasando por alto mi indocumentación! ¡¡Nunca lo olvidaré…!!

  22. Hola a todos!!! Pues yo nunca nunca nunca me he salido del cine aunq alguna q otra vez he tenido muchas ganas. Eso sí, hace unos cuantos años fui a ver Independence Day en la semana cultural de mi instituto. La ponían en vídeo en una clase grande q estaba petada, mi colega y yo tuvimos q quedarnos de pie y la dije: “oye, ye no aguanto más esta mierda, nos vamos?”. Y nos largamos.
    Q poder de convicción.

  23. Estrellita Castro en dijo:

    ¡Pues claro que sí, mi arma! ¡Aquí somos mu buena gente! Aunque no sé que quiso decir Swearengen con lo de voz chirriante, la verdad. ¡AAAY, Escri, que Cheers es mi sitcom favorita de todos los tiempos! Groooooooooooom! dice…¡Qué salero tienes, condenao!

  24. Ricter Lopendrak Kamtruk en dijo:

    Grom el Único, ders hubarr lamaté Estrellita Castro, ¡Je, je, je! Of policun bastei taramolla fluidsex. Y wolderis a otra cosa, hogerk molondron vacuyà Al Swearengen on ebas euq yos ertsem anurp, aunque mira, folandrias poncho yucatán, betterya follacabras clonert ¡asssvidúúú!

  25. Annie Wilkes en dijo:

    Me cuesta salirme del cine, así como no terminar un libro, suelo acabar lo que empiezo en estos temas en los que respeto el trabajo de los que lo han hecho. En la tele no, ahí sí me quedo dormida o cambio con cierta facilidad.

    Sólo una vez me salí del cine y fue viendo “Mario, María y Mario”, un tostón de Ettore Scola que me pareció torturante de lo coñazo que era.

    Dormirme sí, alguna vez. En “El sabor de las cerezas”, incluso haciendo esfuerzos, no podía mantener los ojos abiertos. Y en Spy kids, pero eso fue un peaje maternal, merecía que me durmiera esa película.

    No sé por qué ver cine en la tele sí me resulta más soporífero. Nunca he conseguido ver entera “Sin perdón”, y eso que lo he intentado varias veces. El western me produce sueño en general, es ver un pañuelo al cuello y una pistola en el cinto y sé que no llegaré al TheEnd.

    También me dormí con “2001, una odisea del espacio”, algo que me congratula porque puedo espetárselo a los cinéfilos clasistas para escandalizarlos y que se persignen. No hay nada más estimulante que un friki ofendido.

    Espero que con la edad no me suceda como al padre de Homer o al mío propio, no podré ir al cine entonces.

    Saludos.

  26. Sin comentarios.

  27. Mestre Pruna en dijo:

    Annie Wilkes, veo que los manuales sobre autoestima están causando estragos entre el personal. Paso a transcribir una parte de su texto:
    “También me dormí con “2001, una odisea del espacio”, algo que me congratula porque puedo espetárselo a los cinéfilos clasistas para escandalizarlos y que se persignen. No hay nada más estimulante que un friki ofendido.”
    ¡A esto le llamo yo volver un calcetín del revés! O sea, que no se trata de que ud. tenga pocas luces y no “llegue”, sino que los otros son unos “frikis”. ¡Qué feliz, es el pez en el agua…! ¡Qué feliz, es el pez en el maaar…!

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