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El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Cuando Ben Afflek y Matt Damon jugaron a Keytel y Stallone.

Una de las leyendas que más corre por ahí en el mundillo del guión (sobre todo en Estados Unidos, claro) es aquella sobre la autoría del libreto de “El Indomable Will Hunting”, que en los créditos es atribuída a los ahora famosérrimos Matt Damon y Ben Affleck. Según el bulo popular, el guión no lo escribieron ellos si no el talentoso William Goldman al que, según se dice, le pagó Miramax un pastón para que callara y no dijera nada.

Un tío consagrado, con 2 Oscars, sin problemas de dinero y haciendo de negro cutrón… Sí, claro. El propio Goldman ha intentado desmentirlo por activa y por pasiva molesto porque no se le reconozca un trabajo exitoso a quien lo hizo. Y lo hizo de manera magistral en sus IMPRESCINDIBLES libros: “Aventuras de un guionista en Hollywood” y “Nuevas aventuras de un guionista en Hollywood” (y que hemos recomendado todos en este gremio miles de veces). En concreto en el segundo de ellos habla del asunto así:

“En uno de los primeros borradores había toda una subtrama con Affleck y Damon en la que el gobierno estaba detrás de Damon (…) Había persecuciones y escenas de acción. Rob Reiner (un productor) les dijo lo siguiente: olvidaros de todo eso y quedaos con los personajes.
Cuando lo leí y me pasé un día con los guionistas, lo único que dije fue: Rob tiene razón.
Punto. Aportación total: cero.
Pero apuesto a que en algún rincón de sus pequeños y negros corazones, siguen ustedes pensando “y una mierda. Bueno, han pasado cinco años y qué más han escrito? Nada”.
Ahora voy a contarles la auténtica verdad del asunto. Cada palabra del guión es mía. No sólo eso, sino que fui yo el que convenció a James Cameron de que el barco tenía que chocar con el Iceberg…”

Que grande es Goldman. Y como sabe lo que joden estas cosas. Pero bueno, ahora me encuentro leyendo “Sexo, Mentiras y Hollywood“, un libro de Peter Biskind (autor del famoso libro del que ya hablé aquí, llamado: “Moteros tranquilos, toros salvajes“), en el que ahora habla del cine independiente, Miramax y el festival de Sundance. Una entrega más decotilleo cinematográfico puro, del bueno, con el monstruo de Harvey Weinstein como tema central esta vez. Y en este libro, Biskind habla del proceso de creación de Matt y Ben (al fin y al cabo, la peli la acabó haciendo Miramax), con testimonios en primera persona incluídos y me ha parecido muy interesante leer esa parte de la historia, así que os lo cuento.

Les pongo en situación: Matt Damon se encuentra en un momento de su carrera donde, precisamente, lo que no acaba de encontrar es que haya una carrera en si. Es un actor de medio-pelo, nunca mejor dicho, en cuanto a fama/éxito y empieza a cansarse de eso. Quiere dar un paso más. Quiere la película que le haga disparar su caché en la bolsa de los sueños (que hortera estoy, madre mía). Así que escribe un guión, recogiendo un proyecto para un taller/seminario de dirección, con componentes muy “vendibles”, efectivo y barato de hacer. Y decide darse un papelón, claro. Habla con su colega Ben Affleck, que se encuentra en el mismo punto que él y le propone co-escribirlo y apostar por eso. Y lo hacen. Y nace “El Indomable Will Hunting“.

Era la época del éxito “independiente”: Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Sexo mentiras y cintas de vídeo, Mi pie izquierdo, Rompiendo las Olas, Scream, Copland… Y pongo “independiente” entre comillas porque ya entenderéis que era un concepto muy sui generis. Digamos para resumir que era el mundo fuera de los Estudios. Así que Matt y Ben piensan que, con un poco de pasta, basta: harán un proyecto barato de lucimiento y darán el empujón a ver si se lo produce alguien y empieza la fiesta. Porque al fin y al cabo, ellos eran unos “pringaos” (ahorraos los comentarios sobre lo que puedan ser ahora) y tampoco podían aspirar a mucho más. ¿O no?

Ellos creían que algo más, sí. A defender su proyecto con ellos dentro. Así que pensaron en otros pringaos que lo intentaron igual en su momento, como ellos ahora. Ejemplos. Y el primero lo tenían claro: Stallone. Recordaban como Stallone escribió “Rocky” y luchó para protagonizarla él, mientras los estudios le ofrecían una pasta maja por apartarse y dejar que Ryan O’Neal recibiera los puñetazos de Apolo. Y consiguió salirse con la suya el bueno de Sly (y menos mal, vaya sosez hubiera sido, aunque ganas de partirle la cara, seguro que daban. Ya veo al público en la platea animando a Apolo, a M.A, a Ivan Drago y quien haga falta).

El segundo ejemplo fue el de Tarantino. Con Reservoir Dogs tiró para adelante gracias al puntazo de enrolar en el proyecto a Harvey Keitel. Sí, era un gran guión, una gran historia… pero para un productor era el proyecto “con Harvey Keitel”. Así que ellos, para conseguir tirar para adelante con ese guión, para hacerlo atractivo a un productor, necesitaban su “Harvey Keitel”. Y actuaron en consecuencia:

“Escribieron el papel de terapeuta a medida para una estrella de Hollywood, cualquier estrella; le reservaron los mejores diálogos y no lo hicieron muy largo para que “la estrella” pudiera encajarlo en su agenda. “Nosotros lo llamábamos el papel para Harvey Keitel”, prosigue Damon. “Pensábamos que cualquier actor importante podía apuntarse y hacerlo suyo. Si era Morgan Freeman, lo convertiríamos en un tipo de Roxbury; si era un blanco, pensábamos hacerlo de South Boston. Y si era Meryl Streep, bueno, la tensión sería distinta. Pero nuestro mantra era: Keitel y Stallone.”

La pelea para protagonizar la historia fue dura (al principio desde las productoras siempre se pensó en Leonardo Di Caprio y Brad Pitt. Incluso Mark Wahlberg, al que le ofrecieron el papel a espaldas de ellos) pero se consiguió ganar la batalla, como Rocky. La otra lucha, la de encontrar su “Harvey Keitel” particular para ese público la consiguieron de la mano del director, Gus Van Sant, que ya estaba preparando entonces un proyecto sobre Harvey Milk con un actor de caché millonario en esa época: Robin Williams. Tenían los 2 pilares de su apuesta, pero antes tuvieron que pasar años y años (5 nada menos) de desarrollo de guión para estos dos chavales. Años en los que el proyecto quedaba estancado en la productora que lo había comprado (Castle Rock), sin saber muy por qué. Años de incertidumbre, agonía y desesperación:

“Los dos guionistas sospechaban que los de Clastle Rock ni siquiera se leían lo que les entregaban. En un borrador pusieron una escena en la que el personaje “Harvey Keitel”, el psiquiatra, le hace a Will Hunting, el personaje de Matt Damon, una mamada en su consulta. Recuerda Affleck: “Nadie de Castle Rock jamás nos dijo nada sobre esa escena. Nosotros decíamos: “Muy bien, parece que la escena de la mamada funciona”. Fue desalentador”.

La historia me suena taaaaanto. Seguro que a más de uno también le recuerda a momentos “¿has leído lo que te mandé?”, ¿verdad?. Y es que amigos, ahora Matt y Ben son famosos como actores y no hay que ser muy listo para saber la respuesta a la pregunta: “¿Por qué no siguieron escribiendo?”. Por todo esto. Por toda esta mierda que vive un guionista y su proyecto, que no es NADA hasta que alguien da el pistoletazo de salida en una productora. Y eso tarda siglos. Siglos que te convierten en un pelele, trabajando y luchando por algo en lo que a veces, sólo tu crees. Ben y Matt tuvieron que vivir esta mierda aún un poco más en Miramax tras comprar el proyecto a Castle Rock, pero al final la película se hizo allí. Y ellos despuntaron. Y que coño, ganaron un Oscar al mejor guión. ¿Son guionistas? ¿Son actores que usaron un vehículo llamado “guión” para llegar a su destino? Me da igual. Tenían una historia y la contaron. Pudieron hacerlo y encima, tuvieron éxito. Enhorabuena.

Ole sus cojones.

Luego ya cada uno, es cada uno y hace lo que puede.

Por cierto. Se rumorea que vuelven al ataque con otro guión, aunque claro, ahora lo escriben en Hawai en apartamentos de 13.000 dólares la semana. Ya veremos que sale de ahí…

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8 pensamientos en “Cuando Ben Afflek y Matt Damon jugaron a Keytel y Stallone.

  1. ay, me siento identificado. ¡Qué chungo! por lo menos uno y otro contaron con Keitel y con Van Sant y Williams. Aquí en España son más divos que todos los americanillos juntos y ni eso…

  2. levothroid en dijo:

    Fli-po. Me has hecho pensar en Robin Williams haciéndole una mamada a Matt Damon.

  3. Grom el Único en dijo:

    Desconocía la atribución a Goldman del guión del “Indomable” (¿se imagina que aquél lo hubiera escrito en los 80 pensando en Newman y Redford tras el éxito de “Dos hombres y un destino”? Mmmmm…), es más, tenía la idea de que la mentiderología – ¿esta palabra existe? – hollywoodiense le atribuía el mérito a Maaaaatt Deimoooon (¡qué grande “Team América”!).

    No sé, Damon y Affleck son los dos típicos actores que me caen estupendamente; por más que lo intento, sigo sin descubrir porqué, pero bueno… Quizás sus apariciones en el programa de Jimmy Kimmel hayan ayudado (ya sabe, “I’m fucking…”), pero no sé, no lo entiendo muy bien… Hala, ya me he desconcentrado!

    PD.- Anímese a visitar Ciudad Olívica, que le invito a empanada de zamburiñas.

  4. Escrito Por en dijo:

    Jp3 Bueno, no se crea, mire como curran para Woody Allen casi de gratis. Jui jui jui.

    Levothroid, ¿y le ha gustado?

    No me tiente, Grom, no me tiente. Ya conozco la ciudad aunque estaría encantado de volver mil veces. Eso sí, aunque hay una parte de mi que se sentiría encantada de comer esa empanada (y otras) la otra me grita que cuidado porque me sentaría fatalmente al body (serrano)!

    Por cierto, sólo lo he encontrado en versión “chunga” pero aquí tiene una muestra de lo que usted dice: que normalmente se atribuye el tema a Matt Damon (grande Team America, sí):


  5. Grom el Único en dijo:

    Jajajajaja, es la misma que encontré yo, pero que no puse por su baja calidad (¿ve como Vd. también sabe buscar perfectamente en Internet?).

    Pues es una pena – que no venga, I mean -.

  6. Bueno esto demuestra que los guionistas lo tienen mal en todas partes y que mejor ser actor si eres wapete…

  7. Al Swearengen en dijo:

    Affleck tampoco se ha estrenado nada, pero que nada mal en la dirección con “Gone baby, gone”.
    Hay muchas malas lenguas y mucha mitomanía. Yo el primero.
    El libro del que hablas es estupendo.
    Besos para todos.

  8. mira creo k subestimais un poco a ben aflleck y a matt damon, creo k sí, podian ser unos pringaoooo y todo eso, pero creo k sobre todo damon a abanzado mucho en su carrera y puede k incluso tenga razon respecto a lo de k intenta encontrar la peli definitiba pero mientras no meta la pata…

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