Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “junio, 2009”

Crumb, usted me entusiasma.

Este señor es Robert Crumb. Un maestro (autorretratado).

Robert Crumb es, aparte de un guionista y dibujante de historietas estupendo, el padre del cómic Underground americano. Es el que cogió y cambió, años atrás, todo ese mundo de superhéroes por historias sórdidas, de perdedores, neuróticos y desquiciados individuos al que las artes no hacían caso. Eso y coña, humor y sexo desenfrenado. Vamos, lo que mola.

Es guionista de cómics, y aunque ha tenido adaptaciones de todo tipo (teatro, animación…) me da por pensar que Crumb nunca hubiera podido ser un buen cineasta (o televisionasta) puesto que mete tanta mierda propia, tanta filia y obsesión en sus guiones, que dice no soportar estar con alguien en la misma habitación que esté leyendo su obra. Imagínense interpretándola. Aunque esa limitación que le doy se la pongo sobre todo, porque no le hubieran dado la misma libertad que tenía frente a un folio. Al final, la libertad de un guionista es esa: el folio. A partir de ahí, todo son censuras hasta que llega a tus manos, espectador-lector. Y eso jode.

Pero gracias a dios, Robert además de esa mente pervertidamente genial, tiene el talento del dibujo y ha podido plasmar una cantidad asombrosa de paranoias en páginas y páginas de cómic. Y ahora está enfrascado en su nuevo proyecto: una adaptación.

El tío (bueno, el señor, que ya tiene 66 años) ha descubierto un material original mucho más sórdido, guarro y lisérgico que todas sus ideas habituales: la Biblia.

Y es que sí, la Biblia la tenemos en nuestras casas (bueno, vale, en nuestras casas no, pero en las de nuestros padres y en los moteles de carretera de la ruta 66 que visitáis con vuestros amantes, fijo) pero nunca le hemos hecho caso. Porque vale, sí, está el “Nuevo Testamento”, que es lo que se lee por los países cristianos, el de todo eso del “Dios es Amor”, la otra mejilla, echar a los mercaderes del templo, Jesucristo yendo con putas y ladrones sin juzgarles, bla, bla, bla… Vamos, lo que viene predicando y haciendo la Iglesia Católica desde siempre ¿no?. Pero el que mola más es el Antiguo Testamento. El que tiene esa maravilla que es el “Génesis” y que Robert Crumb ha decidido “adaptar” al cómic, como reza su portada: “El primer libro de la Biblia, explícitamente dibujado. ¡No se ha dejado nada fuera! Recomendado supervisión de adultos para menores”.

Además, lo va a adaptar literalmente, sin invenciones. Tal cual. Y diréis: “Pues que coñazo, una Biblia adaptada, que poco Underground”. Pues bueno, no. Para empezar (nunca mejor dicho), tenemos la gran historia de Adan y Eva, que ya da mucho juego, pero es que después, tenemos toda una sarta de adulterios, incestos, asesinatos, violaciones, sodomías y perversiones mil. ¡Un tesoro para tito Bob! Como él mismo dice: “Me di cuenta de que mis perversiones estaban allí, en el principio de los tiempos…”.

Y así aparecen historias como la de Lot: “La mayor dijo a la pequeña: ‘Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se una a nosotras, como se hace en todo el mundo. Ven, vamos a propinarle vino a nuestro padre, nos acostaremos con él y así engendraremos descendencia”, como la de Abraham teniendo sexo con su nuera, que finge ser una sacerdotisa del templo y como tantas y tantas… Como dice: “No creo que el resultado vaya a contentar a nadie. Los judíos odiarán que haya puesto cara a Dios; los cristianos, que sale gente follando y cosas así“.

En una entrevista al diario “The Guardian”, que le dedicó un especial, Crumb hablaba (junto a su esposa Aline, ambos en la foto) con el periodista, sobre el tema:

Periodista: ¿Por qué no hace el Apocalipsis, la última parte de la Biblia? No creo que vaya a hacerlo todo entero…
Robert Crumb: Eso tomaría una vida entera. Primero, me fasciné con la historia de Adán y Eva. Y luego me decidí a hacer todo el Génesis entero.
Aline Kominsky-Crumb: Es jugoso.
Robert Crumb: Es rico. Es rico. No podría ser mejor.
Aline Kominsky-Crumb: Esperas que tu trabajo pueda ofender…
Robert Crumb: No busco ofenderlos. Sólo quiero hacerlos ver… (…) Eso está en la Biblia. Cómo van a tomarlo, realmente no lo sé. Yo sólo voy a dibujar lo que está allí. Es sorprendente lo que se encuentra en la Biblia cuando la lees realmente a fondo.

Yo no se vosotros, pero estoy esperando ansioso (y pervertido) que editen ese cómic pero ya. Y lo que es más: ¡que hagan una película! Anda que no nos alegraría las aburridas tardes de Semana Santa, Navidad o fiestas similares algo de Biblia… en verso.

Lo que pasa es que Crumb no es muy amigo de las adaptaciones cinematográficas. Ni en animación. Hicieron una serie de dibujos con su “Fritz the Cat” que le puso de tan mala leche que acabó por matar al personaje en los cómics.

Lo más próximo a Crumb y su mundo que podemos encontrar en cine es el documental homónimo “Crumb” que produjo David Lynch y ya en ficción, la maravillosa “American Splendor“, donde cuentan la vida de Harvey Pekar, guionista underground de cómics que le dibujaba el propio Crumb (entre otros). Un peliculazo que pueden disfrutar en sus canales habituales y donde pueden ver parte de la vida de este señor junto a su amiguito Harvey, con el que compartía la adoración de la música blues en 78rpm (de hecho Crumb tenía un grupo de Blues donde tocaba el banjo: los Cheapsuit Serenaders).

Aunque la mayor adoración (y en lo que siempre me sentí identificado, amiguitos) de este simpático hombre culpabilizado y con miedos es realmente esta:

Grande Bob!

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“Tetro”, no. “Tres días con la familia”, sí

El sábado por la tarde quedé en los Princesa con tres amigos para ver Tetro. Me estaban esperando en la cola, con gesto serio. No se atrevían a mirarme a los ojos.

– ¿Qué pasa?

– Hemos decidido que no vamos a ver Tetro.

– Lo habéis decidido así… ¿sin contar conmigo?

Los tres asintieron.

– Es que hemos leído la crítica de Boyero y nos ha quitado la ilusión.

– Ay madre, ¿pero váis a hacerle caso a ese abusón?

– No insistas, Escri, queremos ver esta otra:

Tres días con la familia…Bueno, vale. Cine español.

– Catalán.

– Español.

– Catalán.

Dos horas después estábamos sentados en una terraza, engullendo sepia con cerveza y exhalando envidia.

– Qué buena es, la jodía película…

– Hay que ver estos catalanes… Nos dan mil vueltas a los madrileños.

– Pero, ¿por qué será? No puede ser cuestión de talento.

– No, eso no. Lo que pasa es que son muy currantes los catalanes.

– Eso es. Fijo.

– Pues la ha dirigido una cría de 27 años. Recién salida de la ESCAC.

– Joder… Pero será fea, ¿no?

– Mmm…no, que va.

– Joder.

Una familia se ve obligada a pasar unos días juntos para asistir al funeral y entierro del abuelo. Según cuenta la directora, Mar Coll, hay mucho de biográfico en la película…

“Bueno, debo decir que mis parientes son más majos”.

Oye Mar, bonita, ahora no te rajes, que has ganado la Biznaga de Plata en el festival de Málaga y eso bien vale ser la oveja negra de la familia. Nada es gratis. Tú que eres catalana lo sab… Perdón, perdón. Ya me callo.

Un buen guión, bien dirigido, buenas interpretaciones. Como dijo uno de mis amigos después de la tercera cerveza, “qué facil parece cuando está bien hecho… y que difícil es”.

Ahora sólo falta que vayáis a verla.

¿Hacemos una porno… o hacemos un truñaco?

El fin de semana pasado fue la fiesta del cine y yo, queriendo ir a ver cositas entretenidas, cometí el error de ir a ver unos pestiños tales que pensé que esta fiesta iba a provocar en el cine lo mismo que me provoca la Semana Santa en mi fervor religioso. Pero lo superé, que oye, por lo menos era barato y no cortaban las calles.

De entre los pestiños vistos, destaca principalmente Hagamos una porno“, la película de una de las más grandes decepciones con diferencia de mis últimos años como aficionado al cine: Kevin Smith. Ese simpático y talentoso friki.

Kevin Smith empezó haciendo “Clerks”. Una película con dinero prestado por sus colegas, en su Nueva Jersey arrabalera, hablando sobre frikadas y temas que rondaban su vida en una tienda 24 horas donde trabajaba. Fue fresca, fue divertida y fue descarada. Y triunfó.

Triunfó porque tiene “algo” y porque coincidió con Harvey Weinstein, ese monstruo megalómano y ególatra (con ínfulas de artista) que creó el cine “independiente” tal y como lo conocemos hoy en día (vamos, nada “independiente”) con su productora Miramax y le dio una proyección comercial a la película que le aupó a esa posición de “cineasta de culto”. Y él lo aprovechó, de primeras, para hacer “Mallrats“. Una película de estudio, una comedia loca de centro comercial que, quiera o no, marcaría su carrera: eso es lo que quiere hacer Kevin Smith. Mal que nos pese.

Sí, vale, luego vendría “Persiguiendo a Amy” (Para mi la gran obra de este hombre, junto a Clerks) e incluso se atrevería con “Dogma”, metiéndose en selvas y jardines de los que es difícil salir. Y ole sus cojones. Pero no nos engañemos.

Porque tras eso, ya nada. Ahí se acabó todo. Volvió a “Mallrats” en su significado intrascendente, a la comedia de chiste aderezado de pedos y mierda, pero dejándose por el camino el talento, el ingenio y ese punto especial que hizo que nos ilusionáramos con este tipo: llegaron las pésimas “Jay y Silent Bob Contraatacan”, “Clerks 2″… por no hablar de la ñoñez insoportable de “Una chica de Jersey”. Kevin había perdido su mojo. Sus comedias intrascendentes se han vuelto olvidables.

Y va y ahora, nos sale con “Hagamos una porno”. Y tonto de mi, pienso: “Bueno, igual el tema igual da para algo medianamente divertido. Al fin y al cabo, es Kevin Smith, el tipo que es capaz de contar un fracaso laboral como un puto maestro del Stand Up Comedy. Hace calor, en el cine hay aire acondicionado, cuesta 2 euros… venga, entro”.

Y me cagué en todo.

Es la película más asombrosamente VACÍA que he visto en tiempo: si trama, sin sentido, sin ningún giro dramático, previsible, injustificable y lo que más me duele, lo que más me ofendió:

De una moral conservadora, catolico-reaccionaria y caduca que asusta.

Lo más pornográfico de la película es la cantidad de salas en nuestro país que ocupa este coñazo y en la taquilla que hará por su simple presencia allí. Simplemente por ser americana. Simplemente porque pone “porno” en su título. Simplemente por ser de Kevin Smith (y aun así, dudo que sea por esto último, la verdad).

Odio este argumento, pero cojones, es que lo siento cierto al 100%: Este guión, esta realización (por favor, otra escena en “plano estático con la acción o diálogo-contraplano de un observador poniendo caras” más y voy a Jersey a matarle), esta película, en definitiva, la firma “Manolo Pérez” y transcurre en Moratalaz y no va NI SU PUTA MADRE a darle una pantalla. Y si lo hace, a la semana, comerá la mierda mientras alguien sentencia: “Joder, la típica película española: comedia con gente que sale follando, mala de cojones“. De hecho, es que esta película ya se hizo aquí con el éxito que yo te diré. Se llama “Torremolinos 73” y es mil veces más digna, inteligente y divertida que esta versión teenager cutronga americana.

Es una película sin puntos de giro, sin drama, sin interés: vacía. En los momentos en los que parece que puede haber una “vuelta” en la trama, se sacan de la manga una solución sin fundamento (“Somos unos compañeros de piso pobres: hagamos una porno” “No, tranquilos, amigos, nosotros, unos muertos de hambre sin trabajo os pagamos todas las facturas porque… ehm… porque somos colegas desde ayer… que os conocimos” “Guay… pues oye, aún queda una hora de metraje, ¿que hacemos?”). Pero como decía, lo peor de todo, es que destila un pestuzo a moralina caduca que asusta. Sí, como Pretty Woman, que trataba de una puta y ya veis… pero sin siquiera glamour o resultado efectista.

Pero ojo, que igual todo esto, es culpa mía. Leyendo, como os comentaba el otro día, el libro de “Sexo, Mentiras y Hollywood”, de Peter Biskind, la figura de Kevin Smith aparece continuamente dentro del mundo “Miramax”. Y viendo sus comentarios y otras entrevistas de promoción por ahí, me doy cuenta de una cosa: le hemos puesto una etiqueta demasiado fuerte a este hombre. Hemos pensado que era un rebelde, o un tipo con ganas de hacer algo diferente. Y no, no lo es. Él mismo lo dice en cuanto le preguntan: sólo quería hacer películas sin pretensiones, por el mero hecho de hacer cine. No busca fama, no busca éxitos, no busca más que su pequeño nicho de trabajo, poder “estar ahí”, conocer a sus ídolos, cobrar bien y pasarlo bien. Y lo ha conseguido. Y lo flipa. Y es respetable. Pero una vez ahí, creo que no podemos esperar ya mucho más de él. Este hombre creo que ha muerto creativamente para el cine. Y es una pena. Este señor se ha hecho mayor.

Eso sí, lo mejor de la película es, sin duda alguna, Tracy Lords. Ella sí sabe a que cojones está jugando. Lo sabe desde años atrás. Y ahora también sabe que Kevin Smith se está perdiendo en la auto-parodia y alejándose del guión, el cine y por qué no decirlo… del mínimo gusto estético.

Rueda, Britney… ¡rueda!

No es que sea mi choni millonaria favorita, pero he de reconocer que la chica hace méritos para serlo. Con esa capacidad suya para salir y entrar en el infierno: “hoy estoy bien… mañana me internan”, esa cara de boba entrañable…

…ese comportamiento de loca divertidísima…

…rayando lo antisocial…

Britney tiene un puntazo. Vamos, que me cae bien.

Pero como decía antes, no es mi preferida, porque también tiene un lado depresivo que da mucha penita. Mi choni millonaria preferida es Paris Hilton, una ácrata total. ¡Si hasta ha estado a la trena! Esa nena me fascina porque da la impresión de que se la renfanfinfla todo. Es dura de pelar. Britney no. Britney sufre mucho y sientes la obligación de abrazarla. O mejor: de pagar a alguien para que la abrace, porque tener que hacerlo yo mismo me da mucha pereza. Además, cuando una chica me pide consuelo se me pone cara dildo y no sé como reaccionar. Para que veas, Britney: tampoco yo soy perfecto. De todos modos, George Clooney dijo que quería adoptarte y seguro que eso te hace mucha más ilusión.

El caso es que Britney ahora está en uno de sus “momentos parriba” y en consecuencia vuelven a tomarla en serio en el mundo del show bussines.

Según esta noticia, en septiembre comenzará el rodaje de una película (‘La estrella amarilla de Sophia y Eton’) sobre la segunda guerra mundial, en la que ella será la protagonista. “Britney contra los nazis”, es la premisa. Pero también, “Britney contra Stephen Kawking” porque la cosa va de una chica que inventa una máquina del tiempo (contradiciendo las teorías del físico y divulgador científico) que le lleva a ese momento tan famoso del siglo XX. Allí se enamora de un judío… y la cosa no acaba bien, al parecer, porque esto es una película seria. No es serio que mueran millones de personas y Britney se vaya de rositas, no. Hay que matarla.
Esto me recuerda a algo que leí el otro día en el blog de Lector mal-herido:

“El holocausto es un gran negocio, y aún hoy, escritores sin tema ni talento miran hacia allá, husmean un poco la carne quemada, se documentan sobre los pijamas a rayas, y escriben una obra sentida sobre aquella “atrocidad” para que les den un premio y una casa en Cerdeña”.

Pues tiene razón, ¿no? Es como lo que decía Kate Winslet en aquel capítulo de Extras:

“No hace falta otra película sobre el Holocausto. Sí, fue muy triste. Olvidémoslo ya. Pero si haces otra película sobre el Holocausto tienes garantizado un Oscar… La maldita lista de Schindler, El pianista…¡Les salen Oscars por el culo!”.

Kate Winslet pronunció estas palabras (escritas por Ricky Gervais) en el año 2005. Y cuatro años después ganó un Oscar por The Reader, una película sobre… ¿adivináis qué?

Sí, parece que la norma se cumple, con sus excepciones y todo.

En fin, no creo que ni Britney ni su agente – por muy locos que estén, ambos – piensen por un momento que pueden ganar un Oscar. Habrán elegido esta historia tan demencial por… por… no sé por qué coño la habrán elegido. A lo mejor es que no había donde elegir.

Pero yo te apoyo, Britney. A mí los viajes en el tiempo me gustan. Y mezclarlos con la II guerra mundial tampoco tiene por qué ser una chaladura: mentes brillantes han escrito obras maestras con esa misma idea.

Los hombres que no amaban a las mujeres… las mataban de aburrimiento

Me leí el libro, como ya os conté. “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Pero uno y no más santo Tomás. 665 páginas y cuatro finales ya son suficientes. Sí, he dicho cuatro finales, porque eso es lo que le pasa a la novela de Stieg Larsson. Y como puede comprobar ayer, a su adaptación cinematográfica también. Porque no hay casi nada que esté en la novela y que no hayan querido meter en la película.

Es como si hubieran puesto boca abajo el libro, vaciándole los bolsillos de tramas. Las han recogido del suelo y las han realojado a presión en un espacio mucho más pequeño. Algunas se han quedado hechas un guiñapo, en versión mp3, como la concerniente al caso Wennerström, que para eso se la podrían haber ahorrado… Otras están como calcadas con papel carbón del libraco, como la de Lisbeth con su tutor legal, que en la novela uno entiende que está ahí para decirnos “cuidado con la nena, que es más chunga que Nikita”. Como presentación literata de un personaje, vale, guay, porque en 665 páginas hay tiempo hasta para presentar a los obreros que le alicataron el baño… pero en una película de 2 horas, no. Y se demora tanto que acaba siendo un pegote sin relación con nada.

Además, sospecho que para quien no haya leído el libro la película resultará muy aburrida. Es sólo una sospecha, sí. Pero es una sospecha basada en los ronquidos de mi acompañante, que aumentaban de decibelios en las escenas de “jo, qué interesante es lo que estoy viendo en esta pantalla de Mac / en esta foto vieja / en este archivo de facturas”.

Y es que, hablemos claro, Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist son dos Enjutos Mojamutos, dos ratas de biblioteca. La investigación que llevan a cabo es muy poco cinematográfica. Si a Philip Marlowe le dicen que hoy en día investigar es esto… se va a por las oposiciones de barrendero, fijo.
Menos mal que ahí estaba la música, completamente exagerada, para avisarnos de en qué momento Lisbeth y Mikael descubrenn las cosejas importantes para el caso (por si nos despistamos).

“- Chan-chan-chan… Mikael, acabo de tener una revelación”

“- Yo también, nena… mfgmf tetaaa…”

.
Como yo ya conocía el misterio de Harriet Vanger y los cuatro finales, estuve absorto en otro enigma: ¿Por qué la sombra de ojos de Lisbeth Salander va desapareciendo progresivamente a medida que avanza la película? ¿Se dio cuenta de que se le iba a acabar y empezó a dosificársela? No sé, no sé, me confunde.

En resúmen, que me ha parecido una adaptación bastante floja. Y en gran parte el fallo es esa manía de intentar meter todo lo del libro en el guión… Justo lo contrario de lo que sucede en Déjame entrar, cuya adaptación comparada con ésta parece modélica.

Justamente hoy se ha publicado un artículo de Fernando Sabater en el que atribuye el éxito de estos dos best-sellers a una curiosa moda: la de dotar a personajes femeninos de carácter violento. Según él, esto es lo más in ahora en best-sellers, junto con lo de talar medio Amazonas para hacer un libro…

“Pasaron los tiempos de heroínas que lloran y gritan pidiendo socorro… Ahora las de mayor aceptación no son víctimas del monstruo sino en cierta forma monstruos ellas mismas”

No sé, puede que tenga razón. Espera un momento… mujeres y violencia… ¿a qué me suena eso? ¿No saqué el otro día un post sobre eso al que -por cierto- no hicísteis ni puto caso? ¿Qué mierda de moda es esta?

¡De verdad, qué imprevisibles sois! ¡Me indignáis! O sea, que Stieg Larsson sí y yo no, ¿eh? ¿Con que esas tenemos? Vale, muy bien. Pues yo no me voy de aquí sin hacer una recomendación literaria mejor que Larsson y mejor que la película sobre la novela Larsson. Y además, también va de tías repartiendo estopa: “Una puta recorre Europa”, de Alberto Lema (ed: Caballo de Troya) sobre dos feministas cerriles que se meten a prostitutas sólo para asesinar a sus clientes… Un primor de novela. Y corta. Se lee en dos horas, lo mismo que dura esta película innecesaria.

La clave de la comedia, según el guionista de Bruno

No sé si vísteis a Bruno en el Hormiguero el otro día. Si sois de esos que no soportáis a Pablo Motos creo que este vídeo será de vuestro agrado.
En él se ve al presentador sudando la gota gorda, intentando llevar en vereda a esa fuerza desbocada que es Sacha Baron Cohen.

Intentándolo y fracasando, porque el actor británico se pasó el humor blanco del programa por el forro de su slip de charol. Y eso que al parecer la entrevista fue guionizada fifty-fifty, entre los guionistas de El Hormiguero y los de Sacha. Pero después de oír a éste decir que Trancas y Barrancas tienen buenos labios para hacer mamadas y viendo la cara de espanto que pone Motos… yo me quedo con la sensación de que se la colaron pero bien.

Más vídeos del programa aquí y aquí.

Sacha Baron Cohen lleva la promoción hasta el límite y según he podido comprobar leyendo esta entrevista a Dan Mazer, su guionista de cabecera y colega desde el colegio, con el proceso creativo tampoco se quedan cortos. Por ejemplo, cuando estaban haciendo Borat, Sacha no se duchaba, el traje que llevaba nunca fue lavado y hasta la caca dentro de la bolsa que saca Borat en una escena… era auténtica. Así figura en los títulos de crédito: “Mr. Baron Cohen”s Feces Provided by Jason Alper.” El tal Jason Alper fue el autor de la caca, claro.

Pero lo más interesante de la entrevista, que forma parte de un libro que compila conversaciones con guionistas de humor, es lo que responde Mazer cuando le hacen la típica pregunta de “¿tienes algún consejo que dar a los guionistas de humor que están empezando?”:

“Hay dos cosas que me parecen son la clave de la comedia. La primera es el personaje. Todas las buenas comedias se basan en los personajes. Los chistes son importantes, pero sin un protagonista convincente con el que empatizar, la comedia se queda en nada. Todas mis comedias favoritas son de personaje: George Costanza en Seinfeld, David Brent en The Office, o Woody Allen. Personaje, personaje, personaje.

La segunda cosa importante es tener una voz. Tener una opinión. Intenta decir algo. Escribir chistes descacharrantes no es suficiente. Deberías tener un punto de vista. Ten confianza en lo que estás diciendo. No dejes que los ejecutivos te hagan dudar sobre lo que quieres decir”.

Lo más curioso de todo es que estas mismas palabras las podría haber firmado Billy Wilder, a pesar de tener un sentido del humor completamente opuesto. ¿O no?

Os dejo con el trailer de la nueva peli que, según Bruno, es la película más importante protagonizada por un austriaco gay desde Terminator 2…

Pechugas & coches ¿lo próximo de Tarantino? ¿otra vez?

El otro día vi una película de esas que llaman “de culto”. ¿De culto a qué? De culto al cuerpo de estas tres jamelgas que posan arriba junto al titulín: “Faster, pussycat! Kill! Kill!”

Me encanta porque esas cuatro palabras resumen el argumento de la película con vehemencia. Vehemencia, según la RAE, que “posee una fuerza impetuosa”. O “ardiente y lleno de pasión”… ¡qué casualidad: como el tórax de estas chicas! Russ Meyer se debía poner todo vehemente rodando tanto plano contrapicado.

De esta película me gusta TODO: la estética, la música, la comunión entre humor y erotismo, que unas chicas tan guerreras sean las protagonistas absolutas, las hostias, las carreras de coche… ¡lo delirante que es!

Se rodó en 1965 y John Waters dice que es la mejor película de la historia del cine. Y claramente es una de las que más ha influenciado a Tarantino. Ya se ha hablado en algunas ocasiones de sus ganas de hacer un remake y en la imdb consta como uno de sus posibles proyectos tras Inglorious Basterds. Pero yo le preguntaría a Tarantino, ¿un remake? ¿te parece poco remake Death Proof? De acuerdo que la historia no se parece -la de Russ Meyer trata de tres strippers que al finalizar su jornada van como locas con sus coches, dando leches y sablazos a las pobres gentes que se crucen en su camino – pero las referencias son innegables…

En ambas películas podemos ver a chicas guapas e independientes que se van de juerga…

…chicas intrépidas, que conducen como nadie y pueden darle una buena tunda a cualquier tío que se ponga un poco tonto:

Mucho del encanto de Faster… reside en su protagonista, Tura Satana (cruce entre Betty Page y Massiel) que a partir de esta película se convirtió en una diva de la serie B, y yo añadiría que en una encarnación viviente de las dominatrix dibujadas por Eric Stanton cuyo trabajo, por cierto, era contemporáneo al de Meyer.

Tura (Varla) es tremenda: mala, egoísta, violenta… Una perra nihilista. Pero su actitud no está exenta de feminismo y gamberrismo social, por eso mis simpatías están con ella. En la primera escena de la película baila en un club mientras es jaleada de forma desagradable por unos clientes. Es su trabajo y tiene que hacerlo pero ¡ay, cuidado! si a esos hombres se atreviesen a importunar fuera de esas cuatro paredes. Varla les asesinaría con sus propias manos. Además, fuera del club se invierten los papeles y el género masculino se transmuta en objeto sexual para las strippers. Vale que esto no es lo ideal en una sociedad de hombres y mujeres amándose locamenti, pero no hay que olvidar que esta película es de 1965!!

Ayer mismo Louella hacía un top five de “películas con mujeres de armar tomar”. Si yo fabricara el mío propio sin duda Faster, pussycat! Kill! Kill! estaría en el primer puesto.

Os dejo con los primeros minutos de la película:

Los Misterios del Ente (Parte 2)

El otro día os hablaba de la “revolución” que va a vivir el Ente de Radio Televisión Española, ahora que va a quedarse sin publicidad.

Hablábamos de cómo iban a rellenar toooodo ese tiempo, de la consecuente falta de presupuesto para hacerlo y demás…

Pero otra de las consecuencias de esta nueva “política televisiva” es la laboral. Y esta puede afectar (por una vez en la historia de esta cadena pública) a los guionistas. Porque uno de los aspectos curiosos de este evento es el del “rumor” de que se iban a convocar plazas de guionistas, para trabajar en “El Ente”. Sería algo alucinante, de entrada porque JAMÁS han convocado plazas de guionistas en RTVE. ¿Y esto a que se debe? Pues a que, simplemente, no existe la plaza de guionista. No, amigos, en una televisión y una radio modernas, del siglo XXI, no hay trabajo público en convenio de “Guionista” con plaza. Vamos, directamente, no existe ningún convenio donde se marque esta categoría laboralmente (algo por lo que lucha el sindicato de guionistas ALMA, afíliense!), pero es que este caso es flagrante.

No se asusten, aunque a veces uno pueda pensar lo contrario, los programas de RTVE tienen guión. Solo que lo hacen periodistas con categoría de “Informador”, que se pasan a escribir guiones, porque son como un “chico para todo”. Eso sí, para cualquier otra categoría laboral dentro de ese mastodonte público, tienen mil distinciones tipificadas, pero para esta de crear, fíjese usted, no.

¿Y eso por qué, os lo preguntaréis? Pues porque este “bicho” lo han montado periodistas. Como dice Miss Julie en este artículo de su blog:

“…A la hora de crear las categorías laborales en RTVE se “olvidaron” de incluir a los guionistas y autores.
Como consecuencia de eso ocurrió que mientras en las categorías laborales reconocidas por TVE había 9 niveles salariales, los guionistas como no existían cobraban según acuerdo u oferta de la producción del programa para el que fueran contratados. Tampoco nunca hubo opción a opositar o concursar para ocupar un puesto fijo en esa categoría.”

Pero no se crean que ese es el único problema del guionista en un ente público. En otras televisiones públicas, las autonómicas (como Canal 9), existe la categoría de “guionista”, pero con truco: Un redactor cobra más por contrato que un guionista. Bastante más (herencia, otra vez, de un sistema hecho por periodista simplemente). Eso sí, en el caso de Canal 9 la absurdez se vuelve divertida cuando ves que para ahorrar costes y timar a los trabajadores, se dedican a hacer contratos a troche y moche de “guionista” a los redactores. ¡Sí, chavales, Canal 9 es una televisión llena de guionistas sin programación propia de entretenimiento, ficción o comedia! (Aunque casi todos opinemos que esos informativos tienen mucho de las 3 cosas).

Así que ya saben: hay rumor de plaza de “Guionistas”, para supuestamente, trabajar en esos apabullantes minutos “nuevos” de programación en la parrilla de TVE. Pero ya les digo yo que me extrañaría mucho. Creo que al final el plan de esta gente será mucho más sencillo y cafre: refrito, relleno de reportajes o producción externa de 4 duros. Y si no, al tiempo…

Y si me llaman cenizo, pesimista o negativo, les explicaré por qué: Porque por ahora, lo que nos transmiten desde RTVE sobre su amor por los guionistas, desde luego, no es muy halagüeño: Quieren dejar de pagar los derechos de autor. Con La2 cojones y La1 palito. Y de buenas a primeras. Ahora que habíamos conseguido que La Sexta se pusiera al día. Ahora que se está luchando contra Cuatro para que haga lo mismo… llegan ellos, que son una cadena PÚBLICA y clavan la puñalada trapera. Cojonudo, amigos.

Miren, lo cuenta el compañero Hastiado. Léanle que el hombre tiene más razón que un santo.

Los misterios del “Ente” (Parte 1)

Hay una cosita que me tiene un poco sorprendido: ha salido el gobierno diciendo que en septiembre Televisión Española dejará de emitir publicidad y… no pasa nada.

Pero nada, vaya.

Bueno, sí, que Sarkozi hizo unas declaraciones un poco tontas (o malinterpretadas), pero hasta eso tuvo más trascendencia que la noticia en si. Sólo las empresas de telecomunicaciones y las televisiones privadas, a las que le ha tocado pagar el pato de financiar lo que deja de ganar RTVE sin publi, han dicho algo. Y aun así, no están gritando mucho por aquí fuera, todo queda en sus corrillos político-económicos, sin que nos enteremos.

Pero a mi es que este cambio me crea unas dudas tremendas, a parte de curiosidad. Porque vamos a ver, en RTVE hubo hace unos años un ERE (que ahí sigue) y hace justo un par de años convocaron oposiciones. La idea estaba clara: rejuvenecer plantilla, dijeron. Ya y quitarse pluses, trienios y demás y tener una plantilla de sueldos base irrisorios. Pero bueno, oye, ahí que estaban en masa para hacer el examen, que yo estuve cotilleando. Y la duda es: ¿Con esta gente, que ya os digo, no fue mucha, se puede cubrir la tremeeeeeeenda cantidad de horas de emisión diarias que va a dejar la falta de espacios publicitarios? Es que es mucha mucha. Pero mucha.

Que sí, que vale, que igual puedes “alargar” algunos programas tipo “España Directo” o “Saber vivir” hasta la extenuación, pero en las franjas importantes de audiencia, cuando más público está delante del televisor, ¿qué haces?. Desde que termina el “Telediario 2′ hasta que comienza la oferta de prime time, descontando “El tiempo”, La 1 emite sobre 20 minutos de publicidad. A mediodía, son alrededor de 15 minutos los que separan el final del “Telediario 1′ y “Amar en tiempos revueltos”. En total, La 1 emite 5 horas de publicidad al día. Súmale La2 y a ver como rellenas eso, amiguito.

Y claro, el tema ya no es que dejes de ingresar dinero por publi (por mucho que lo intenten compensar con ese “canon” que le han metido a los que citaba antes, que habrá que ver si lo consiguen colar), es que rellenar esos minutos que antes ocupaban los anuncios de mujeres del futuro que vienen a recomendarte un detergente (ya podían aparecer para decir: ¡cuidao que te vas a manchar!) cuesta dinero. Y mucho. Y precisamente de eso, no sé si tienen en RTVE.

Algunos dirán: “Pues del choriceo ese a las otras teles y las telecomunicadoras”. Pues no. Porque el dinero del canon no vale. Ese vendría a compensar, si acaso, el dinero no ingresado por publicidad que serviría para pagar (junto a presupuestos del Estado) la programación habitual de RTVE. Pero ¿Y esas horas extras, de donde sale la pasta para pagarlas?

Leí en “Vaya Tele” que Imanol Arias, en una charla sobre el tema, apostaba por recortes de duración de las series, en vez de despidos y cierres, para adaptarse a las nuevas exigencias económicas que se ven venir (a más horas por el mismo precio, menos dinero por minuto). Quizá “acortar” el prime time y hacerlo “a la americana”, de mucha menos duración. Puede ser una solución… pero pensándolo bien, la verdad es que no hace falta “acortar” una serie para que dure menos en un canal sin publicidad: ya durará un capítulo normal casi 20 minutos menos, fijo.

Aun así, si esto supone el paso a, POR FIN, la ficción nacional de menos de 70 minutos sería maravilloso. Y ya en comedias, ni te cuento. Ojala pueda ser así: RTVE se marcaría un tanto estupendo.

Pero mi estupefacción y mis dudas sobre el tema van más allá de estas preguntas. Van sobre la información de que, en RTVE tienen, por lo que me han comentado, cubierto el cupo de ficción hasta dentro de casi tres años. Y ya no hablo de que se hayan gastado todo el dinero (sólo con El Águila Roja han debido tener un boquete majo) si no que tienen programadas series en producción hasta esa fecha, esperando un pistoletazo. En concreto, a una productora con la que pude hablar hace poco, le han comprado un formato de serie y lo han metido en un cajón diciéndoles que “a ver si a finales del 2010 lo empezamos a hacer”. Por no hablar de otras como “La Señora” de la que tienen enlatados tropocientos capítulos sin emitir: toda una temporada (la segunda). Ya hecha. Ya grabada. Que ahora están empezando a emitir pero de la que ya están empezando a grabar la tercera.

Me gustaría pensar que esto es así por la absoluta seguridad en su sistema, pero a veces me da que el plan este de “RTVE sin publicidad” se lo han sacado de la manga en el Gobierno y seguro que a más de uno le ha dejado en calzoncillos en RTVE, habiendo gastado mucho dinero en proyectos pensados para atraer audiencia y publicidad a mansalva y que ahora, o serán inviables o serán deficitarios. A saber.

Pero quien sabe, igual todo esto lo que da pie es a pensar que sin publicidad ni obligaciones de audiencia masiva, los directivos pueden empezar a apostar por proyectos más arriesgados y diferentes. Es una oportunidad creativa, desde luego, pero no ha habido ni un mísero movimiento desde que todo este asunto ha salido a la luz que demuestre que sus intenciones van por allá.

Van a ser tiempos muy interesantes para muchos ejecutivos por allá… pero como siempre, hay que tener cuidado, que al espectador y al trabajador de a pie, las hostias nos pueden venir por donde menos las esperemos. A prepararse.

Carta a Megan Fox, la mujer hipersexuada

Querida Megan,

no sé qué me pasa. Hállome mu loco. O a lo mejor es que tengo un problemilla hormonal. El caso es que esta mañana he abierto mi servidor de correo y tras leer una nueva noticia referente a ti, me he dado cuenta de algo: no te soporto…Ya sé que es difícil de creer. Mírate. Estás muy buena.

Estoy convencido de que en algún momento Angelina Jolie y Pamela Anderson se aparearon entre ellas y entonces naciste tú. Eres lo que se dice un pibón. Objetivamente. Además, acabas de empezar y ya eres muy famosa. No te preocupes si de momento tu título más importante es el truño ése de Transformers. Ya te ofrecerán cosas mejores.

Pero volviendo a mí, que soy la estrella de este blog, déjame que te explique mis motivos por los que hastiadito me tienes. Desde hace algunas semanas, meses quizás, allá donde vaya en Internet siempre acabo topándome con noticias sobre ti, a cada cual más absurda y que son claramente una promoción nada encubierta de la secuela del truño antes mencionado. Y no he podido dejar de notar además que esas supuestas noticias apuntan como un dardo a una diana al centro mismo de mi placer. Es decir, que tengo la sensación de que quieres ponerme palote. Y para que veas que no soy un loco peligroso que ve dragones donde no los hay te pongo unos ejemplos:

“Megan Fox se declara bisexual”.

“Megan Fox quiere estrangular a un buey para demostrar lo cachonda que le pone Olivia Wilde.”

“Olivia Wilde saldría con Megan Fox para salvar a un buey.”

“Megan Fox se tatúa en el hombro un autobot de Transformers.”

“Megan Fox opina que actuar es como prostituirse.”

Bien, he de decir que la intención no me parece mala. Me refiero a eso de pensar que yo y mi palote iremos corriendo a comprar una entrada de Transformers 2, cogidos de la mano con todas las lesbianas de la city. Y bueno, es probable que la estratagema funcione con otros… pero has de saber que a este palote le gusta que le hagan muchas cosas, pero no que le traten como imbécil. A lo mejor es que me hago viejo y todo esto ya lo viví con Angelina Jolie, otra supuesta bisexual que por cosas del azar está emparejada con uno de los machos más guapos del planeta (perdóname, me enteré por esta noticia que no te gusta que te comparen con Angelina, que lo consideras “una falta de creatividad por parte de los medios”, pero chica, si no quieres que te llamen butanera no te vistas de naranja), el caso es que siento que voy necesitando nuevos argumentos para caer en el reclamo taquillero sexual, más allá de los tatuajes, y de que digas que te gusta el sexo, a pesar de ser una mujer… no sé, algo más siglo XXI.

Es una lástima, porque sé que en otra época más simiesca de mi vida te tendría puesta de salvapantallas en mi cerebro. Estarías clavada en el techo sobre mi cama. Y te habría dedicado muchas atenciones, casi todas en el cuarto de baño… Pero ahora, a día de hoy (como dicen los horteras) si llamaras a la puerta de mi casa y me dijeras “te concedo tres deseos”, mi respuesta sería:

“Megan, sólo quiero una cosa de ti: que te vistas y que te quedes encerrada en tu casa unos cuantos meses. No concedas entrevistas, no le cuentes a nadie tus apetencias sexuales, no escanees tus tatuajes, no compartas tus reflexiones sobre lo que significa ser un símbolo sexual. Tampoco me seduce que te las des de chica mala por haberte fumado un porro… Hay mucha gente estúpida en este planeta. De hecho, el planeta está compuesto de aire, tierra, agua y gente estúpida. Tú no eres ni de lejos la más estúpida, pero creéme, si el ser más inteligente del planeta -pongamos Stephen Hawking – se hiciera oír tanto como tú lo haces, el mundo de la física cuántica perdería mucho de su encanto.”

Y ya para despedirme, Megan, déjame que te dé un consejo, si es que aceptas tal cosa de un mierdecilla como yo… es tan sólo un concepto que manejamos mucho en mi profesión: MISTERIO.

Con todo el cariño.

Tu Escri.

P.D: no estoy del todo seguro de lo que acabo de escribir sobre los tres deseos. Creo que sería interesante comprobarlo.

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