Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

El guionista que no amaba los libros

El otro día fue Sant Jordi y no me hizo ni puta gracia. Fue como celebrar el día de los trabajadores cuando te acaban de despedir, o como que tu hijo te deje tirado en una gasolinera el día del padre… Esto me pasa porque yo últimamente siento que los libros me han abandonado.

Aclaremos puntos: me gusta mucho leer. De hecho, hay ratos en los que podría afirmar que es lo que más me gusta hacer en el mundo (sí, chicas, sé que esto os decepciona pero es así).

Aunque me guste leer no todo el monte es orégano y a veces mi relación con los libros se ha caracterizado por ser un quiero y no puedo. Empezando por todas las veces en las que intenté escribir un libro y no pude, pasando también por todas las veces que he querido leerlos y no he podido
El primer recuerdo de frustración pertenece a la época en la que tenía yo recién sacado el carnet de lector. Vamos, que no habría cumplido ni 6 años. Había entonces en casa de mis padres un ejemplar de El hombre invisible. Me llamó la atención la portada, de color verde y con un enigmático dibujo de un señor con la cara vendada, gafas de sol, sombrero y gabardina. “Ajajá”, pensé yo, “si puedo leer los cuentos de Sapo y Sepo, también puedo leer esto”… ¡Ñaaaac! Error. El niño Escri se da de bruces con una cruda realidad: saber leer no es igual a entender todo lo que está escrito.

Ahora entiendo bastantes más cosas que a los 6 años pero soy víctima de otro fenómeno fisiológico mucho más deprimente: el gatillazo lector. Paso por rachas en las que leo un libro tras otro -pim-pam, pim-pam – pero de repente se me atraviesa uno y el ritmo de lectura decae. Hasta tal punto que lo dejo en la mesilla de noche engañándome a mí mismo –“ya lo leeré más tarde”– y acto seguido le soy infiel con otro libro… Pero ¡ay! ese otro libro tampoco me subyuga y sin darme cuenta, la mesilla de noche empieza a parecerse a un iglú donde podría vivir Nanook y toda su familia.

Y yo, huérfano de lectura, me transmuto en un ser insoportable que ve la vida con gafas marca Desolación y que sufre los viajes en metro como una tortura interminable. Lo paso mal, muy mal cuando no leo.

Ahora me encuentro en una de esas catastróficas rachas. El último libro con el que disfruté hasta el final fue La hermandad de la uva de John Fante, y hace ya por lo menos dos meses que lo acabé. Tras ese libro (¡¡obra de arte!!) todos mis proyectos de lectura han sido fallidos. Y no es por culpa de los escritores, no. Soy yo el que está podrido.

Ésta es la lista de mis últimos fracasos. El catálogo de mis desdichas:

1- Naná, de Émile Zola. Uno de esos títulos que encuentras en los libros de bachillerato bajo el epígrafe “corrientes literarias del siglo XIX: naturalismo”… y a esa edad en la que eres tan idiota te preguntas ¿y qué? Si para naturalismo ya tengo a Bukowski. Luego creces y dices “bueno, voy a ver” y la cosa empieza bien, está interesante, llegas incluso a la mitad del libro, pero sin que haya una razón aparente cada vez te resulta más difícil encontrar un hueco para leer. ¡Ay, amigo! Ése es el primer síntoma de que vas a tener un gatillazo lector.

2- Chúpate ésa, de Christopher Moore. Risas y vampiros por parte de un autor del que ya me había leído otros dos libros. No es Nabokov pero conmigo funciona. O funcionaba. Lo dejé a 50 páginas del final.

3- En la cima del mundo, de Norman Mailer. Un ensayo sobre Muhammad Ali que Andrés Barba prologa tan extensa y concienzudamente que cuando llego al texto de Mailer hállome exhausto y abandono. Nota mental: volver a mi radicalismo juvenil, según el cual, no me leía ningún prólogo por principio. ¡MUERTE A LOS PRÓLOGOS!

4- Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. En fin, ¿qué puedo decir del Quijote colombiano? Otro de esos títulos imprescindibles que me salté en el instituto con la misma despreocupación con la que saltaba al potro (en aquella época pensaba que mis testículos era indestructibles y que yo era inmortal, por lo que siempre tendría tiempo más adelante para leerme todos los libros). Empecé bien con este libro, leyendo 120 páginas de un tirón, feliz por retozar con una obra maestra de la literatura… y luego, ¿qué pasó? No lo recuerdo, pero ahí está, con nicho propio en mi mesilla.

5- Alcanzar las nubes, de Philippe Petit. Me flipó tanto Man on wire que fui a comprarme el libro en el que está basado. No lo tenían, lo encargué, esperé, pregunté, seguí esperando, al cabo del tiempo llegó y pagué una pasta considerable por él. Empecé a leerlo y a las 15 páginas me desinflé. Un desastre.

Así pues, son cinco libros no-leídos en dos meses.

¿De qué voy? ¿Cuál es mi puto problema? No lo sé, pero estoy tan desesperado que hoy he empezado a leer Los hombres que no amaban a las mujeres, del sueco Stieg Larsson. Seguro que la portada os suena…

…porque es el libro que se está leyendo todo el puñetero mundo. Y si todo el mundo puede leerse este tocho, entonces yo también. Déjate ayudar por los best seller. Ése ha sido mi complejo razonamiento. Se parece a acudir a una prostituta para resolver un problema de impotencia. Algún memo creerá que con esta comparación insulto al escritor o las prostitutas, pero eso es porque no saben lo mucho que respeto a éstas y lo cantiduvi que me está molando el libro. Me he leído cien páginas del tirón.

Y ahora veo una noticia que dice que este libro ha sido el más vendido de Sant Jordi. Y por supuesto, ya se ha hecho una adaptación cinematográfica, muy taquillera también (sin estrenar aquí todavía) y están por venir las otras dos de los dos libros siguientes.

Antes de que se publicara el primer libro de esta saga, Larsson le decía a su esposa: “ya verás que bombazo. Estos libros van a ser nuestro plan de pensiones”. Acertó más o menos. Los libros han sido un éxito, sí. Y se han convertido en un excelente plan de pensiones. Pero erró en el pronombre, porque toda la fortuna ha ido a parar a manos de su padre y de su hermano. Él murió poco antes de que se publicaran y su mujer, con la que llevaba conviviendo más de 30 años, se ha quedado a dos velas. “¡Eso te pasa por vivir amancebada!”, diría Rouco Varela.

Grossen putaten, digo yo.

Y vosotros, ¿qué me decís?

¿Conseguiré terminarme este libro y romper así con la racha de gatillazos?

¿O acabará como los otros en el limbo de mi mesilla de noche?

Se admiten apuestas.

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17 pensamientos en “El guionista que no amaba los libros

  1. piz badile en dijo:

    Buenas reflexiones las que escribes; A mi hace poco me pasó lo mismo con otro libro del cual no recuerdo el nombre y también recurrí a “Los hombres…….”, por lo general 1 de cada 3 libros que leo suele ser un bet seller, por eso de desintoxicarse y la verdad es que con este he acertado. Aunque yo no tengo tu capacidad de dejarlo a 50 pgns del final apuesto que éste te lo acabas y que te entrará el morbo por el 2º y el 3º. Quiero también apuntarme a tu lista de gatillazos de “100 años de soleadad” y añadir “La isla del dia después” de Eco y “El hombre duplicado” de Saramago

  2. Es verdad, existen gatillazos literarios, pero lo de “Cien años de soledad” demuestra que Ud no ha sido “abandonado por los libros” , es Ud el que huye de la literatura magistral, y si lo pasa tan mal en el metro cuando no lee, pues para eso tiene los carteles publicitarios, con eso le sobra y le basta. Un saludo y ánimo, por cierto la m con la a, ma.

  3. A ver, hombre, no desesperes. Rachas de esas las pasamos todos. Todavía estoy esperando el libro q me rescate de la última desilusión. Tngo una amiga q me ha recomendado los libro estos del bidón de gasolina y bla-bla-bla, pero no sé yo…
    Espero q me digas q te han parecido cuando los acabes.
    Sigue informándonos.
    ¡¡Y saludos a todos!!

  4. Doctora Amor en dijo:

    Querido Escri: yo también sufro esas desilusiones literarias (tú mismo me sacaste de una de ellas con la recomendación del gran John Fante), y asimismo he recurrido a la trilogía sueca: ya voy por el segundo tocho… es como un droga, o un afrodisiaco, una adicción, no lo puedes dejar. Ya verás. Animo, guapo. Besos.

  5. yo creo que esto va por épocas. hay veces que te encuentras más receptivo a según que libros, películas, series… lo que sea. te lo tragas todo, pero chico, que hay otras que aunque te esfuerces dejándote los ojos ahí, como que no. Además no todo de todos los autores nos gusta y yo de hecho siempre recomiendo volver la vista atrás y leer algún que otro best seller de otras épocas, puede resultar divertido leerse los tres mosqueteros.
    Ah, a mí también me pasó lo mismo con 100 años de soledad. La estaba leyendo, incluso estaba entrando en el juego, pero no me acuerdo por qué cisrcunstancia dejé de leerlo durante 2 semanas y cuando volví en un puñetero galimatías y no entendía nada ya… en fin, esperaremos a la película, jejeje

  6. Vicius de Moraes en dijo:

    Os remito a un comentario que expuse con fecha de 23 octubre 2008, en respuesta a Roberto Trujillo. Perdonad que me autocite, pero es que va al pelo para lo que aquí se está tratando…

    Vicius de Moraes

    Sí, es posible que yo no dé la talla para saber apreciar a McCarthy, y esto lo digo sin la menor ironía, amigo Trujillo. Hace tiempo ya, que la mayoría de los libros se me escurren de entre los dedos y no por un problema artrítico precisamente. Lo que ignoro, es si esto es debido a que con los años, filtramos mucho más- una manera de aprovechar el tiempo al máximo, sabiendo que el fín está a la vuelta de la esquina- o que yo, y nadie más que yo, se está embruteciendo literariamente. Esto lo dice alguien, que considera la lectura de “Lolita” una de las mejores cosas que han acontecido en su vida. Por otra parte, cinematográficamente, la cosa ha ido a mejor. Disfruto y valoro las películas cada día más, apreciando detalles, tanto en guión, como en parte técnica, de una manera que hubiera sido impensable en mi primera juventud. Mi anterior comentario estaba concebido desde la arrogancia (impostada) y el deseo de provocar un cierto debate sobre Cormack que no cristalizó ( el nivel de este foro no siempre está a la altura de ciertas espectativas, o tal vez este autor no interesa tanto como algunos pretenden) pero es el caso que usted, después de cierto tiempo, ha reabierto el tema y me ha gustado como lo ha planteado. Es por eso, que voy a intentar leer “La carretera” antes de que se estrene el film – recuerde que yo me refería a otras dos obras suyas- y quizá vuelva por aquí a comentarla. Como vé, Roberto, esta vez me ha salido un comentario desde la sinceridad, que es siempre la auténtica esencia de la humildad.

    De vuelta a la actualidad, he de decir que en este intervalo de tiempo, he leído La carretera, un librito minúsculo que me ha costado horrores finalizar. Esos diálogos pelmazos, basados en monosílabos, entre padre e hijo… No sé, la verdad es que comprendo esa preocupación que te aflige, Escrito…

  7. Carabiru en dijo:

    A mi me pasó con un libro de Salman Rushdie, “El suelo bajo sus pies” creo que era, imposible, me lo llevé para leer en el baño, que ahí te lees hasta la etiqueta del champú, y ni con esas, lo dejé por imposible.

  8. aunque sea un bestseller no quiere decir que no esté bien, stieg larsson uno de los mejores escritores que he leído en años¡¡¡¡ no te decepcionara¡¡¡

  9. Rakatá en dijo:

    Cuando no se tiene el cuerpo para un libro en concreto aunque éste sea una maravilla, pues oye, no se tiene… yo ya no sé donde dejar el vaso de agua últimamente tampoco. Pues cuando acabe con el tocho, le recomiendo Middlesex de Jeffrey Eugenides, el de las Vírgenes suicidas. Es la historia de un hermafrodita, es… encantador, el libro y el/la prota. Yo me lo zampé del tirón, más bien!!!

  10. Doctora Amor en dijo:

    Uf, “La carretera”, vaya ladrillo… no lo pude acabar. Sí, “Middlesex” es estupendo!

  11. Al Swearengen en dijo:

    Todo pasa, querido Escrito Por. Los gatillazos tambien.
    Tengo una manía: leer el último párrafo de un libro. En algunos casos eso ha impedido su porterior lectura. No se si eso es un gatillazo, ya que empezar por el final tiene un cási siniestro simil sexual, pero a veces es una putada.
    Seguramente no era el momento para esos libros. Ya llegará y, al igual que me ha pasado con este espléndido porst, no parará hasta el final.

  12. eliagiratoria en dijo:

    La primera vez que intenté leer Cien años de soledad me pasó lo mismo, fui incapaz. Pero ahora que me lo mandaron para un trabajo de clase (es decir, o lo leo o lo leo), en tres días me lo he ventilado. ¡Y me encantó!
    Así que te recomiendo que le des una oportunidad; eso sí, dentro de un tiempo y volviendo a empezarlo porque, si no, es como ya dijeron arriba, se vuelve un galimatías indescifrable. Y si te ayudas con un árbol genealógico para no perderte entre tanto Aureliano y Jose Arcadio, mejor que mejor.

  13. Pues yo estoy encantada, me han regalado un ordenador nuevo y ahora puedo leer sus estupendos post, ah y una tontuna, quizá el libro que está usted leyendo funcione como viagra para los lectores impotentes, dicho esto sin anímo de ofender

  14. Tristana en dijo:

    Tardé un poco en comprar “Los Hombres que…”, lo de best seller me asusta.
    NO me arrepiento de arrepentirme. Es droga pura. En un fin de semana casi no hice otra cosa que leer, como en los viejos tiempos.
    “La chica que soñaba…” Me gustó, si bien carecía de la sorpresa de los personajes y la historia de la primera es genial.
    “La reina en el palacio de las corrientes de aire” sale en Junio.
    A esperar.
    “Cien años de soledad” ocupo varios veranos de mi vida, creo que la he leído cuatro veces. Hoy no podría con ella.

  15. Yo es que leo sobretodo tebeos y la verdad, nunca me he dejado ninguno a medias.

    Bueno, vale, leo muchos libros pero es que son sobretodo ensayos o libros sobre cosas, no novelas. Los relatos los dejo casi siempre para cine, tele o cómic. Así soy yo, rarito.

  16. Lo del gatillazo es muy cierto…
    a mi me pasó con la saga crepúsculo…
    lei los dos primeros en 2 semanas y empece a leer el tercero hace 3 semanas…todavía no lo termino…

    supongo q ya se te pasará

  17. Death by...¡¡Chi-Chi!! en dijo:

    ¡Pero luly, tranquilo, que vas por el buen camino!

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