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El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

El Mundo del Cortometraje: Denuncia, que algo toca…

Tengo un amigo… Bueno, tengo varios amigos, e incluso varias amigas. Ojo, amigas, no “amiguitas”, que las amiguitas son para jugar y yo hablo de cosas serias. Pero en fin, a lo que iba: que mis amigos no me acaban de convencer. Son majetes, nos tenemos cariño, no nos molestamos cuando salimos de “caza” y cuando quedamos para salir por ahí pedimos siempre la misma copa, así que es cómodo para ir a la barra. Pero no son amigos prácticos. Ni uno solo de ellos sabe de informática, medicina o fontanería. Son una panda de inútiles. Peor aún… son cortometrajistas.

El amigo cortometrajista se pasa la vida pidiéndote favores: “¿puedo rodar en tu casa? Te juro que no romperemos nada; ¿podrías hacer de figurante? Te daré un bocata de chopped; ¿podrías dejarme tu coche? Es que si choco el de mi padre contra el mio el seguro no lo cubre, por ser familiar y claro, hay una escena en la que…”

Pero ojo, esto no termina aquí. Es peor aún: acabado el corto tu colega te obliga a verlo un mínimo de tres veces y un máximo de infinito. O eso o te quedas sin el título de “colega” y vete tú a buscar a gente que tome la misma copa que tú en la barra y no te vaya jodiendo la “caza” los fines de semana… Así que yo, que aunque intento dármelas de tipo interesante y de vuelta de todo, soy en el fondo un pedazo de pan y voy a todas las proyecciones que hagan falta: a mi me pones un sitio oscuro y oye, me animo.

Este domingo pasado me tocó ir a la Gala de clausura de la Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid. ¿Por qué? Pues porque mi amigo pensaba que le podía tocar algún premiete, ya que había hecho un corto aquí, y había unas opciones suculentas:

A) Dinerito. O seis mil eurazos o nueve mil en concepto de derechos de emisión en Telemadrid y La Otra (que no es una canción de Mocedades ni nada, es el segundo canal de Telemadrid).

B) Distribución gratis (vamos, ahorrarse otro dinerito), dentro del programa Madrid en Corto que te distribuye tu idem por los festivales del circuito.

Y la otra, no tan suculenta:

C) Comerse la mierda a puñaos grandes.

Yo, que soy un amigo bueno de verdad le dije a mi amigo lo que opinaba de verdad: “Macho, no te van a dar ni la hora.” Ahí mi amigo se mosqueó:

-¿Y tú que sabes?
-Hombre, no hacen falta espías en la Comunidad de Madrid para saberlo.
-¿Por qué, es que no te ha gustado el corto?
-Que sí, tío, que me ha molado mucho.
-¿De verdad?.
-Que sí.
-¿Me dirías lo mismo si no te hubiera gustado?
-Pues no, pero ahora te digo la verdad, que me ha gustado.
-¿Y cómo sé yo que no me mientes?

Ahí yo me cabreé, porque una cosa es hacerle favores a tu colega y otra que te trate como a una novia: yo por ahí no paso. Uno tiene su dignidad y su virilidad. Y de esto último tengo mucho. Para dar y regalar (tomen nota). Así que le dije a mi colega la conclusión a la que yo había llegado tras montones de proyecciones, festivales, muestras y cortometrajismos varios: “Hay una cantidad de cortos coñazo que te cagas, lo único bueno es que el suplicio dura 10 minutos!”. Luego me di cuenta de que no era esa la conclusión que le interesaba y lanzé otra: “Tío, no te vas a llevar nada porque has hecho una comedia y los premios (y más si hay una institución detrás) se los llevan los que hacen denuncia social”. Y es más, todo envalentonao me jugué cualquier cosa, mi batín, mis puros, mi botella de ron Matusalén. Lo que sea. Ahí lo dejo. ¿Quién lo ve?

Tanta seguridad mosqueó aún más a mi colega, tanto que le entró un ataque de libro de autoayuda: “qué negativo eres”, “hay que tener esperanza”, “si no eres positivo no atraes las cosas buenas” y bla, bla, bla. Pero amigos (y sobre todo amigas, que de esas nunca tengo bastantes), ¿qué pasó? Pues que mi colega no se llevó nada.

¿Y qué cortos se llevaron el dinerillo?

-Uno sobre los espaldas mojadas de México.
-Otro sobre la inmigración ilegal en la frontera con Marruecos.
-Otro sobre maltrato en los centros de menores.
-Y otro sobre uso de armas (y por qué tratar un solo tema si puedes tratar dos) y la escasez de agua.

Ole. Viva la fiesta y la alegría de vivir.

Aquello parecía la edición especial de documentos TV. Sólo faltaba el señor sin cuello dando paso a cada corto y luego alguna ONG recogiendo los premios.

Y ya por no hablar de el curioso tema de que opten a estos premios de “lanzamiento de cineastas” gente como David Serrano, Alfonso Cuarón, Eduardo Chapero-Jackson o Mateo Gil. Unos jóvenes amateurs, vaya, con seguramente, duros problemas de financiación y distribución para sus humildes trabajos… (Y 2 de ellos, los 2 últimos, se llevaron premio, ojo).

“¿Por qué por qué por qué?” Se preguntaba mi amigo abrazado a una botella de Brugal en el bar al que luego fuimos a ahogar nuestras penas. ¿Es el cortometraje el mejor formato para la denuncia social? ¿No es mejor el largo o mejor aún el documental o incluso mejor aún “Callejeros”? ¿O es una estrategia del cortometrajista, que en verdad es un cachondo, pero sabe que los jurados tienden a premiar esas temáticas? ¿A los jurados no les gustan otros géneros, como la comedia, el terror, el policíaco? ¿O es que piensan que el dinero público ha de ir a las temáticas sociales porque lo demás “no es serio” y es demasiado farandulero?

“Ay, yo qué sé”, le contesté yo, abrazado a otra botella de ron (os juro que creía que era una mujer… bajita, pero mona). “¡Paso de todo!”.

En fin, es que yo no tengo respuesta a esas preguntas. O sí, pero se resumiría en “mojigatería populista”. Por lo que a mí respecta, he decidido que tengo que agrandar mi círculo de amistades. Voy a ver si me quito de cortometrajismos y me busco amigos útiles: con coche, casa en la sierra o dotes para la mecánica. O que sepan hacer algo que me sea útil y gratificante en la vida, maldición. De hecho…

…Uhm… ¿Alguna voluntaria?

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17 pensamientos en “El Mundo del Cortometraje: Denuncia, que algo toca…

  1. Angela en Hotel Kafka en dijo:

    “Si chocho el de mi padre”, ese será mi próximo corto, o vete tú a saber, el de Almodóvar. Tienes mucha razón. Yo no es que no gane dinero con mi corto, es que lo pierdo a puñaos, pero el próximo corto lo voy a hacer en plan documental, consiste en esta humilde cortometrajista llamando al banco y preguntando cuántos intereses me van a clavar. Cinema verité, vaya. Muy chuli el post.

  2. Escrito Por en dijo:

    Jajaja, jo, ya está corregido… Tuve un lapsus zapateril, de esos de pensar en rusas.

  3. Chorlito Madrid en dijo:

    Yo, que también me gasto amigos de éstos, aún recuerdo con horror el día que me tuve que tragar los cortos rollo comprometido que acompañaban al corto divertidísimo de una amiga en una proyección. Lo peor es que, precisamente el que más sopor y perezón me causó, fué luego nominado a los Goya. Lloro.

    Y si alguno de ustedes es asiduo de esas cosas les diré una palabra que reconoceran rápidamente y sabrán a lo que me refiero: MOFLAS

    Ahí lo dejo…

  4. El cine español (y pensemos en cortometrajes como cine -sic-) está compuesto de dos tipos de gente, los valientes progresistas que luchan por los derechos de los demás y el resto… que son fachas. ¿Que tú consideras que una entrega de Goyas no es un miting, si no una fiesta?, eres un facha. ¿Que tú consideras que un corto acerca del maltrato de la mujer senegalesa de origen rumano y vivienda en tailandia es un tostón?, eres un facha, ¿Que no comulgas con ruedas de molino?, facha y tonto.
    Pues si, es un nuevo caciquismo pero a la inversa. Aquí no se lleva el negocio, señores, como en otros paises donde se busca a alguien con una visión personal y capacidad, no, aquí vivimos la picaresca quevediana y todo el mundo a chupar del bote. ¿Que eres un director con una gran imaginería visual y con grandes historias que contar?, eres una mierda, aquí tienes que ser un “autor” para “modernillos progres” de pacotilla. Quien lea esto me va a tachar de… “facha”, pero es así.
    Para el que no coma pollas a gente importante (y no me refiero literalmente, sino ideológicamente) o no tenga un enchufe de tres pares de cojones, tendrá que estar como yo, trabajando de teleoperador y camarero para pagar las deudas de querer hacer un corto.
    ah, y el corto de Mateo Gil es una comedia, si, no es social, pero un corto que su banda sonora está interpretada por la filarmónica de… de donde sea, coño, que no puede competir con los que damos el bocata de chopped para conseguir que te dejen la casa de un colega para rodar

  5. levothroid en dijo:

    ¡Cenizo! La conclusión que saco es que se le da bien deprimir a sus amigos.

  6. vamos, digo yo en dijo:

    Que lo que importa es que los cortos estén bien, ya sean de denuncia social o no; tengan mucha pasta o no; los escriba y diriga Mateo Gil o una tal Ana Pérez; sean fachas o modernillos o gafapasta o lo que sean, pero que estén bien.
    Vamos, digo yo.
    Y yo también pienso que 15 minutos no son el tiempo adecuado para hablar de Grandes Temas de la Humanidad, porque menudo coñazo, oiga.

  7. Simplemente genial crítica a los concursos, certamens y festivales de cortometrajes, pero es más yo te diría que si esto lo aplicas a subvenciones, becas, ayudas…etc estamos en las mismas…conclusión…amiguismos y favoritismos, es una pena pero el 90% de “estos concursos de cortos” que por cierto abundan (para bien) como las setas en Primavera y algo deben de dar (dinero) a quien los organizan por que no es normal tal proliferación, sobre todo en este último año, donde hay una sobre inundación de “envía tú corto y gana”…algo sin duda me huele mal, no se…

    Posdata: Si me lo permites publicaremos íntegramente tú crítica en nuestro videoblog, ya que creemos que estas noticias se han de dar a conocer….buen trabajo.

  8. Grom el Único en dijo:

    Yo es que le tengo una alergia fina a los “denunciadores sociales” en general (supongo, que consecuencia de mi etapa como picapleitos); en España, algunos “artislistos” han descubierto que gastar X rollos de película con imágenes de un menor rebuscando entre cubos de basura algo de comida es pasaporte, si bien no para la opulencia económica, sí para acaparar subvenciones (ajáaa, ya está aquí el temita de las narices…), ponerse ciego a canapieses mientras presenta su “obra” en algún festival “comprometido” o directamente posa para un reportaje del semanal de “El País”…

    Y es que ODIO (las mayúsculas implican rotundidad, firmeza y que el teclado me funciona a ratos) el cine social como opción artística; coincido con el estimado Vamos, Digo Yo en que lo realmente importante es que cualquier formato (largo, cortometraje, spot…) tenga la suficiente calidad para enganchar al espectador. El único problema es que hemos llegado a un punto en que la industria creativa patria ha cedido las formas por un cansino fondo que, en la mayoría de las ocasiones, no sirve por sí solo para calar en el espectador medio al que dirige el mensaje. Siempre pongo como ejemplo “Full Monty”: la película de Cattaneo es lo suficientemente atractiva – tanto formal como narrativamente – para que mi señora madre (que es sagrada, ojo, no vayamos a liarla) disfrute de una comedia más que digna al tiempo que se le muestran los problemas del proletariado inglés en la liberalista etapa thatcheriana. Aquí, por el contrario – y salvo honrosas excepciones – el cine de denuncia utiliza un lenguaje demasiado árido para el gusto de mi señora madre, de modo que el mensaje de crítica sólo es visionado por personas que, mire Vd., ya conocían la situación objeto de crítica; o, dicho de otro modo, las películas denuncia sobre la situación de desigualdad de la mujer en Irán a nivel de educación sólo serán vistas por personas que ya conocían la situación de desigualdad de la mujer en Irán a nivel de educación, en un dudoso ejercicio de masoquismo visual.

    ¿Dónde han quedado “El cochecito”, “Atraco a las tres”, “El pisito”, “El verdugo”,… películas que mostraban una radiografía de la sociedad con el maravilloso envoltorio de deliciosas comedias?

    Por desgracia, no sé dónde está la solución, pero una cosa tengo clara: Benedicto XVI debería coserse la puñetera boca antes de seguir diciendo gilipolleces sobre los condones.

    Afectadísimos y cabreadícios saludos.

  9. Escrito Por en dijo:

    Muchas gracias por la difusión, Meveo TV.
    Aquí dejo el enlace a tu página:

    http://meveotv.com/blog/el-mundo-del-cortometraje-denuncia-que-al

    Jp3, ya no entro en fachas o no fachas, que eso es un tema demasiado… en fin: demasiado. Simplemente en una dinámica de “soy super comprometido” que debe empañar al jurado, o algo así y que sinceramente, me cansa. Porque si en un medio tan sencillo como el corto, también abandonamos las posibilidades de los géneros cinematográficos para tirar siempre al “realismo social marginal” y la denuncia social, pues qué coñazo… Así sale luego el cine que sale.

    Levothroid, yo a usted le daré alegría, no se preocupe. ¡Agonías!

    Vamos, digo yo, sí, si está claro, lo que importa es que estén bien. Lo malo es cuando otros están mejor pero no son “tan comprometidos”. O cuando otros están muy bien para sus “posibilidades de producción” pero hay unos que deslumbran por la pasta invertida en ellos millonariamente. Entonces, pues no sé, me queda muy distorsionado el mundo del cortometraje y lo que supuestamente pretende…

    Grom: jajajaja. Suelte bilis, suelte. Estoy tan de acuerdo con usted… Que grande “El pisito”, y que actual.

    Y Chorlito, sí, las Moflas son terribles!!! ARGH! Ha tenido usted que sufrir mucho, lo sé.

  10. Jaquetito en dijo:

    Siempre denunciando. Siempre.

    Muchas veces he ido a festivales de cortos y he sentido ganas de gritar “me abuuurro” cual Homer Simpson.

    De veras.

    ¿Por qué ganan siempre cortos sociales?

    Servidor piensa que se apoya (y se subvenciona) a los films y cortos que siguen unas reglas no escritas de lo que es política y socialmente importante. Lo que está en juego es luchar contra el cine norteamericano, defender la identidad cultural del país, etc.

    En fin. Así nos va..

  11. Spunkmayer en dijo:

    Totalmente de acuerdo: si te rompes la cabeza par hacer un corto de género, con acción, con un trabajo visual apurado y algo de ritmo, vamos, si haces cine, estás vendido. Pero si éso mismo lo inviertes en cine de denuncia, ganas premios. Es así de simple. Que no digo que no haya cortos de realismo social cojonudamente bien hechos, pero que en un festival de cortos se debería premiar la peli en sí, y no de lo que va, porque yo me he comido de cada coñazo de 8 minutazos con 3 planos pelaos que flípalo. Lugo extrapola éso al largo y tenemos un intento de “Te Doy Mis Ojos” en una de cada 3 pelis, que sí, que la de Bollaín es mu maja y está mu bien hecha, pero coño, que ni todo el mundo vale para hacer éso, ni sobre todo A TODO EL MUNDO LE GUSTA.

  12. Jacquetito en dijo:

    Amén.

    Detalle curioso: leí en un informe sobre el estado de los cortos que repartían en la famosa Semana del Cortometraje que en los dos últimos años e habían hecho 0 cortos musicales.

    Porque es cine de género, claro.

    Pero Vigalondo hizo un cortometraje musical tiempo ha… ¡y casi se lleva un Oscar!

    Más género, bemoles ESO es lo que necesitamos en España.

    Hasta lo que raya en escrotal estoy de cortos demasiado largos (toma paradoja) que hablan del 11-M, mobbing, bullying, maltrato, inmigración marroquí, la Guerra Civial o la trata de blancas.

    De verdad.

  13. Jaquetito en dijo:

    Perdón por los fallos de redacción. Es lo que pasa cuando uno escribe sin revisar…

  14. Yo me voy sin hacer ruido, que he hecho dos (no uno, sino ¡¡dos!!), cortos documentales de denuncia social. Tienes más razón que un santo en lo que a premios se refiere, eso sí, y conste que yo con los míos gané algo, no estuvo mal, fueron buenos años, pero lo denunciado en ellos sigue siendo igual de penoso que antes. Podría extenderme hasta el infinito y más allá en este tema, pero ya he dicho que iba a irme sin hacer ruido 😉 .

  15. Grom el Único en dijo:

    Estimada (y concienciada) Ruth, supongo que el resto de comentaristas coincidirán conmigo – me muevo por muchos sitios ultimamente – en que el problema no son los cortometrajes que denuncian determinada situación a arreglar, sino los cortos DE denuncia (como si se tratara de un género más); vamos, que descuidan tanto la historia como el resto de factores que conforman una obra, pensando que con un mensaje comprometido ya se tienen ganado al espectador.

    Le pongo un ejemplo del último cine (español) que no me ha chirriado, pese a poner a caer de un burro, en su caso, a las multinacionales: “Casual Day”. Me parece que tienen unas interpretaciones – en especial, Juan Diego – y un guión lo suficientemente trabajados como para que los árboles (quien la haya visto dirá “anda, qué bien traido!”; si es que cuando me pongo…) me impidan ver el bosque.

  16. Escrito Por en dijo:

    Ruth, la clave está en la palabra “documental”. Y no, el problema no está en que existan.

  17. Jaajjajjjaaaa. ¡¡No me había dado por aludida!! La pena que me da es que el tema social se haya convertido en eso, en un tema, y que en lugar de contarnos historias pretendan hablarnos de universales estereotipados que nos dejan fríos, que no comunican nada, que son superficiales y que, lo que es peor, revelan el alto grado de voluntarismo que caracteriza la sociedad en la que vivimos.

    ¡¡Más voluntad y menos voluntarismo!!

    (Menudo mitin).

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