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El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Hugo Chávez y Sean Penn: la visita

Robin Wright Penn arrojó un zapato a la cabeza de su marido. ¿O era su ex marido? En cualquier caso, era el tipo que le sacaba de sus casillas.

– ¿Cómo que te vas a Venezuela otra vez? ¿A qué?

– Me voy a visitar a mi amigo Hugo Chávez.

– Ni siquiera me has preguntado si quiero ir contigo.

– Es que no quiero que vengas. Me estropeas todos los planes.

– ¡Te odio! Ojalá allí te secuestre la ETA y me envíen trocitos de tu oreja.

Sean Penn suspiró.

– Hay tantas cosas que ignoras. Por eso no quiero que vengas, porque siempre me haces quedar en ridículo.

Sean Penn salió de sus mansión, no sin antes firmar un nuevo acuerdo de divorcio con su -ahora sí, seguro- ex mujer. Una claúsula decía que si Penn era secuestrado durante su viaje, Robin lo heredaría todo. Ella fue muy insistente en este tema y Sean tuvo que firmar el acuerdo mordiéndose el labio para contener la risa. ¡Su mujer era tan burra!


Como cada viernes de 16:00 a 16:30 Hugo Chávez estaba en su despacho, escribiendo el guión de Aló Presidente.
Su secretario llamó a la puerta:

– Teniente-coronel, tiene una visita.

– Pero vamos a ver, ¿no te he dicho que no quiero que me moleste nadie mientras escribo el guión del programa?

– Sí, señor, pero es que es Sean Penn. Está esperando ahí fuera.

Hugo Chávez resopló.

– ¡Maldito yanki de mierda! ¿Es que no puede llamar antes de venir? ¿Y ahora qué hago yo con él?

– Señor, esta tarde tiene programada una visita a una distribuidora de gas en Cumaná. Puede decirle que le acompañe.

– Bue, no es mala idea. Dile que pase.

El secretario iba a retirarse.

– ¡Espera! ¿Ha venido solo? ¿Sin su mujer?

– Viene con su guardaespaldas, con su peluquero y con su concienciador social.

– ¿Concienciador social? ¿Qué carajo es eso?

– Es la última moda en Hollywood. Se trata de una persona que informa a las estrellas de qué causas sociales merecen la pena y cuáles no. Además, les acompañan en los viajes para explicarles lo que sucede a su alrededor. Es un trabajo chévere, señor.

– Guárdate tus opiniones, secretario.

Unas horas después el minibús del gobierno se acercaba a Cumaná. Sean y Hugo se habían fumado sendos puros habanos cortesía de Fidel Castro. Parecía un momento apropiado para intimar.

– Sean, ¿qué tal se lleva con su mujer Robin? Andan siempre a la gresca, ¿no?

– Psss… mi mujer…

– Es muy bella. Es un ángel. La recuerdo en aquella película, La princesa prometida… oh, princesa Buttercup… qué mujer.

– Es una puta loca.

Chávez arqueó las cejas, como sólo los hombres sorprendidos saben hacer.

– Ah, ya le entiendo… A mí también me gustan así. ¿Cree que podría traerla la próxima vez que venga? Soy un admirador. Tengo todos los deuvedés de Santa Bárbara.

Sean Penn torció el gesto.

– Prefiero viajar solo. Se pone muy pesada con el rollo de las vacunas cuando vamos a los países pobres.

– Este no es un país pobre, Mr. Penn. Debería saberlo ya. Es la segunda vez que viene y siempre le tratamos a cuerpo de rey.

– Hablando de eso: mi concienciador social dice que podría hacer una donación para la revolución bolivariana.

Chávez se encogió de hombros.

– Si quiere… Pero dígame una cosa: ¿qué piensa hacer respecto a Madonna?

– ¿Qué pasa con Madonna?

– Vuelve a estar soltera. Ustedes dos sí que hacían buena pareja.

Sean Penn se sumió en un largo silencio el resto del viaje. Prefirió no seguir hablando sobre su vida sentimental con el presidente de la República.


Durante la visita a la distribuidora de gas Chávez le hizo una señal a dos de sus militares. Éstos derribaron a Penn y le ataron a una silla. El presidente retomó el tema:

– Mr Penn, vamos a ver si nos entendemos: ¿le gusta la bata que le hemos puesto?

– Sí, pero no hacía falta el uso de la violencia para hacerme esa pregunta.

– Se la hemos puesto por una razón. Usted trabajará como un empleado más en esta planta. Eso sí, empezará desde abajo: barriendo suelos, repartiendo el correo… y si lo hace bien ya le iremos ascendiendo.

– Pe-pero yo soy actor. ¡Tengo un Oscar!

– Usted tiene algo mejor que un Oscar… Si quiere recuperar su libertad debe donar a la princesa Buttercup a la revolución bolivariana. Sé que Evo y Fidel estarán de acuerdo conmigo. Hemos hablado muchas veces de ello.

– ¡Loco de mierda! ¡Iba a regalarle millones de dólares!

– Con esa mentalidad capitalista nunca nos vamos a entender. Hágame caso o lo pasará mal: dígale a Robin que se coja un avión. Fundaré un canal de televisión sólo para ella… De todos modos, en su país la tienen desaprovechada.

Sean Penn comenzó a llorar, lenta y cadenciosamente.

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10 pensamientos en “Hugo Chávez y Sean Penn: la visita

  1. Gansta Guionista en dijo:

    Así que… estás loco por Robin. Pues como todos, pero yo no me escondería detrás de un descerebrado para atacar a Penn. Cobalde!!

  2. Si a Sean Penn le tradujeran lo que dice Chávez en el vídeo que has puesto se dejaría de tanta visita y tanto mamoneo. Si va a verle es por ignorancia.

  3. yo también lo creo Rober, ignorancia e idealización y simplificación de lo que representa Chávez.
    el video es genial, claro que trabajaríamos sin cobrar los domingos!

  4. Grom el Único en dijo:

    Fantástica aportación videográfica, estimado Escrito Por; sobre todo dada la cercanía de la noche Jálogüin (o jalogüín, no se muy bien cómo se escribe): que Hugo Chávez me apuntara con el dedo – con el consiguiente riesgo de que se le dispare – mientras me pregunta si trabajaría gratis un domingo (que eso no lo hace ni Dios, que tiene abierta sus sucursales), me provocaría más terror que encontrarme en un lavabo de caballeros con Freddy Kruger, Jason, Michael Myers y Jesulín de Ubrique juntos.

    Por cierto, la historia que Vd. cuenta es producto de su imaginación, ¿verdad?, porque no creo que se dé la suerte de que Sean Penn sea retenido en Hugolandia forever and ever…

  5. Pueblo de Cuba. en dijo:

    Indiscutiblemente, es un titere y un triste imitador de Fidel, no tiene paz ni con los que trabajan a su lado, ademàs de ser un verdadero analfabeto y un grandisimo estùpido. Diciendo que los trabajadores les gusta el dinero y que no trabajan voluntario, que èl si, bueno, es que a èl no le hace falta el dinero si es millonario a costa de su pueblo. Realmente es un verdadero asqueroso como persona y como politico. Ya da asco.

  6. Sean Penn y Madonna juntos otra vez???!!!!
    Dios no lo quiera, ni los domingos ni entre semana.
    saludos

  7. Como diría el coronel Kurtz: brilliant.

  8. tony abreu en dijo:

    DISPARATES.
    La verdad es que este mundo esta lleno de vagos, que no tienen oficios y se inventan todas clases de disparates.
    Les doy un consejo, sean productivo y no margasten sus energias criticando a los demas y solo asi podran llevar una vida plena y saludable.
    Que dios les vendiga a todos y todas…

  9. Que bueno lo del concienciador social, decididamente me gustas Escrito,

  10. Me ha encantado 😉 Me parece sencillamente genial.
    Gracias, Escrito Por.

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