Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “noviembre, 2007”

Practique el guionismo en casa

Sí, tú, que estás ahí, con una mirada torva anidando en tu rostro abúlico, pensando en el gremio de los guionistas: son unos inútiles, yo podría hacer lo mismo que ellos, porque sé escribir, hace un montón de años además, y lo podría hacer mejor, porque sé pensar y sé imaginar y me fijo en lo que ocurre a mi alrededor y…

Pues tienes toda la razón, amig@. Todos tenemos una capacidad fundamental para construir historias: la anticipación. Si vemos nubes, podemos anticipar que lloverá. Si la parienta te dice “tenemos que hablar”, es un buen momento para comprar unas florecillas (a la amante.) Y más divertido todavía: Ves una noticia en los informativos y empiezas a pensar cómo puede acabar la cosa.

Pongamos por ejemplo el caso del juez instructor de un caso fundamental en la historia de nuestro país, un hombre respetado por todos y que ha alcanzado cierto nivel de notoriedad. La esposa de dicho juez, periodista de profesion, publica un libro sobre las reflexiones y detalles del pensamiento de su marido enfrentándose al juicio, donde no solo da información posiblemente “demasiado privilegiada” sobre el asunto sino que pone en peligro a ciertas personas vinculadas con el caso. El juez pide que se abran diligencias sobre el libro que sobre su persona ha escrito su mujer.

Una historia apasionante. Lo tiene todo: un entorno atractivo, lleno de poder, dinero, responsabilidad y prestigio. Una figura “heroica” en problemas: un juez que ha estado cinco años envuelto en un caso, a punto de perder su credibilidad por culpa de su mujer, periodista que (estoy tirando del dramatismo basándome en lo que escribiría si esto fuera un guión) parece ávida de notoriedad, y que actúa movida por lo que parece un oportunismo impúdico. Alrededor, los compañeros del juez le dan la espalda, el revuelo en la opinión pública crece y los ataques al juez se disparan, y el magistrado retoma el dilema moral que le ha hecho verse inmerso en este lío. ¿Es lícito que mi mujer haga periodismo sobre mi y sobre mi caso?
Yo creo que esto da para un primer y un segundo acto.

¿Cuál sería mi tercer acto?

Se encuentran irregularidades en el libro, que es secuestrado judicialmente (como el número del jueves), y desaparece de las librerías. El juez intenta seguir con su vida, pero su mujer está molesta porque él inició las diligencias. Él le reprocha con amargura que le empujara a sincerarse ese libro en primer lugar (insisto, hablo sobre terrenos ficticios) y ella se defiende, era una historia que necesitaba salir a la luz pública. El juez le pide que se vaya de casa y empieza a escribir su propio libro: “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus.”

¿Cómo acabaríais vosotros la historia?

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¿Qué tienes debajo del sombrero?

¿Qué tienes debajo del sombrero? es un documental producido por Julio Medem. Sin duda, una de las películas más interesantes que he visto últimamente.

Trata sobre Judith Scott, una cotizada escultora que envolvía objetos con madejas de lana. Algunas de sus obras parecen capullos gigantes. A veces resulta terrorífico imaginarse que clase de animal o cosa podría salir de ellos:

En una de las escenas de la película sus esculturas son radiografiadas y se puede ver que su interior alberga los objetos más dispares: zapatos, pomos, trozos de madera, un ventilador, cd’s, mantas, un escurreplatos… Gran parte del trabajo de Judith consistía en recolectar estos materiales. Algunos, incluso, los robaba.

A pesar de las radiografías, esas esculturas esconden un misterio insondable.

Judith era sordomuda y tenía síndrome de Down. Nunca explicó ni dio ninguna pista sobre lo que sus esculturas significaban para ella o para el mundo.

Todos los detalles de la vida de Judith Scott que desvela el documental son apasionantes: su incomunicación, los años que vivió en una institución psiquiátrica, la relación con su hermana gemela…

Sin embargo, da la impresión de que los realizadores Lola Barrera e Iñaki Peñafiel emprendieron un camino y, al igual que Judith, no desdeñaron ninguna de los materiales que encontraron a su paso.

De modo que lo que empieza siendo la historia de Judith acaba convirtiéndose también en la historia de sus compañeros artistas del Creative Growth Art Center, una institución que estimula la creatividad de personas discapacitadas.

En contra de lo que pueda parecer, ésta no es una película sobre la capacidad humana para sobreponerse a las dificultades. Esta película atesora una cuestión tan misteriosa como las esculturas de Judith: la naturaleza del arte.

Es decir, la pulsión artística que siente todo ser humano, desde el jubilado que prepara un centro de flores para decorar su casa hasta el artista que expone su obra en una galería. Pasando por el guionista que escribe en su casa un largometraje sin que nadie se lo haya pedido y sin garantías mínimas de que se lo produzcan.

Una película muy emocionante. De verdad.

REC: Miedo en estado puro

Pensé que después de “El Orfanato” mis tardes de angustia se habían acabado. Qué iluso fui. Con “REC” lo he pasado mucho peor.

¿Por qué da tanto miedo “REC”?

No tiene demasiado que ver con el guión. De hecho el guión no ha sido una guía férrea para construir la película, sino unas directrices básicas para filmar la historia, y las improvisaciones se mezclan con los textos ya escritos.

“REC” apabulla por su sencillez y la pureza de las emociones que transmite. Y su éxito se basa en dos aspectos:

1. Y más simple que el copón: EL PUNTO DE VISTA de Pablo, el cámara, que es el único que nos sirve la historia en todo momento.
2. La REALIZACIÓN de ese punto de vista de cámara al hombro. (No tan simple, sino MAGISTRALMENTE empleado.)

Porque la visión inestable de un cámara asustado, la oscuridad, las idas y venidas de imagen y sonido, el realismo de unos gritos nada peliculeros, esos gritos prolongados y de voz quebrada que se oyen en las calles, en las puras tragedias reales, esas exclamaciones incongruentes y caóticas con las que los seres humanos desahogan su temor, son mucho más eficaces que la imagen calculada de forma más o menos estandarizada… Parece una revisión del clásico de Tourneur “La Mujer Pantera”, menos es más, tal y como lo recordaban en otro clásico, “Cautivos del Mal”, (The bad and the beautiful), de Vincente Minnelli.

Aún así, sobre todo al final hay explicaciones que a un servidor le parecen melifluas y algo tontoides, y es que hay películas a las que tener poco guión les conviene mucho. Si vamos de planteamientos espartanos, debería serlo hasta el final. Nada de explicaciones a medias. Sin entrar en el terreno del Spoiler, diré que lo único que me canta son ciertos “apaños” de guión. Quienes la hayan visto sabrán a qué me refiero.

¿Qué os ha parecido?

¿Da más o menos miedo que “El Orfanato”?

Leones por corderos

No sé si me ha gustado Leones por corderos. Y me parece normal.

Porque lo normal es que las cosas me dejen indiferente pero un poco inquieto. Impávido pero un poco revuelto. Lo normal es la ambivalencia. Ni el SÍ ni el NO, sino PSEEE.

Y sin embargo, ante la más mínima señal positiva o negativa nos lanzamos a decir “esta película me ha gustado” o “esta película es una mierda”. Eso es raro, es de psicópatas. Pero es lo que hacemos. ¿Sí o no? Pseee.

Señales positivas: el despliegue narrativo de Leones por corderos es impresionante. Es un salto mortal con triple tirabuzón. Aplaudo al guionista, Matthew Michael Carnahan, y al director, Robert Redford, por imponerse semejante reto: tres tramas contadas en tiempo real. Y dos de ellas sin más acción que la del diálogo entre los personajes. Sí señores, porque Leones por Corderos tiene más charleta que una película de Rohmer.

Un profesor de instituto (Robert Redford) se cita con un alumno para convencerle de que adopte una actitud más participativa en su clase y de paso, que se comprometa más ante las especiales circunstancias políticas que está atravesando su país. Simultáneamente, un ambicioso senador republicano (Tom Cruise) se entrevista con una de las periodistas más críticas con la política exterior norteamericana (Meryl Streep) para convencerla de que la nueva estrategia de guerra promovida por él será la definitiva en el conflicto en Afganistán.
Y mientras tanto, a miles de Kilómetros de su cómodo despacho, tal estrategia se lleva a cabo, poniendo a dos soldados estadounidenses en una difícil situación. Es asombroso que la única trama que aporta algo de acción y riesgo para la vida de los personajes sea la menos interesante.

Me parece que hay que tenerlos cuadrados para rodar dos conversaciones estáticas llenas de discurso político y hacer con eso el 66 % de una película, sin que resulte aburrida.

Señales negativas: Leones por corderos es una mona vestida de seda. Su mensaje es una obviedad disfrazada de algo mucho más profundo. Además, es terriblemente localista. Se critica la guerra desde el dolor por la muerte de los soldados norteamericanos. El enemigo afgano no es más que una sombra amenazante en un risco, un punto móvil en sus imágenes de satélite de alta definición. Y el caso es que le tengo que dar la razón a Robert Redford…

Sí, Robert. Guerra = caca. Pero ¿no es un poco tarde para decirlo?

Fernando y el vacío

En general, lo español está mal considerado. El cine español. Las series españolas. La Oreja de Van Gogh. Ese tipo de cosas. Muchos escritores o guionistas buscamos nuestros referentes en la cultura de otros países, porque a veces lo que encontramos por aquí, como diría nuestro popular monarca, no nos llena ni de orgullo ni de satisfacción.

Sin embargo, la talla de Fernando Fernán Gómez es tan enorme que me hace sentirme orgulloso de pertenecer al mismo país, a la misma industria que este hombre, del mismo modo que cuando uno viaja le gusta oír que España es el país de Cervantes, y que de allí también surgieron Ramón Gómez de la Serna, Antonio Banderas y yo que sé, Fernando Alonso.

Me parece un tremendo honor poder estar, quizá algún día, en el mismo estante del videoclub, o en la misma balda de una mimada colección privada, que alguna de las pelis de este maestro de la interpretación y de la escritura. Me parece una suerte haber disfrutado de tantas películas tan buenas, haber sido tan feliz admirando a este actor con mayúsculas. El cliché de actor con mayúsculas se hace si cabe más estúpido ahora, su nombre tendría que escribirse, al menos con el mismo tamaño que las letras de Hollywood. Aparte de su talento como escritor y actor, está su fantástica vertiente de orador y memorialista, que podéis disfrutar en el estreno de “La Silla de Fernando”, estupenda conversación con Fernán Gómez, dirigida por David Trueba, que emite TCM mañana.

Recuerdo con gran apego sus pelis “La vida alrededor”, “La vida por delante” (en el vídeo), “El viaje a Ninguna Parte”, como director, y algunas interpretaciones memorables, en “Vida en Sombras”, ” Balarrasa”, “La Lengua de las Mariposas”, y tantas otras.

En definitiva, que ahora que se ha ido Fernán Gómez el saldo de la cultura española se ha quedado a la mitad. Deberíamos unir fuerzas todos los que, de alguna manera nos dedicamos a esto, para intentar suplir este vacío a base de intentar ser un poco como él. Admirémosle, pues, para siempre, aunque -esté donde esté- no necesite nuestra admiración.

Solución final a El orfanato

Si no la has visto no leas esto.

(Ya estás advertido, tú sabrás)

A estas alturas casi toda España ha visto El orfanato. Los datos dicen que es la película española más taquillera desde el año 2003 y la cuarta que más ha ingresado en la historia de nuestro cine. Sin embargo…

Después de leer los comentarios que se han dejado en éste y en otros blogs, yo me pregunto: ¿Cuántos de esos espectadores han entendido realmente la película?

Las mayores dudas giran en torno a la muerte de Simón, el hijo de Belén Rueda.

“Ayer vi el orfanato y me pareció una película muy bien conducida pero se me quedaron en el tintero varias dudas importantes, a ver si alguien puede contestarmelas. ¿Simon muere de hambre,sed y soledad sin dar un solo grito en toda la pelicula mientras permanece encerrado, y sin embargo se dedica a hacer ruidos que asustan a su madre intentando salir?”

“¿Cómo es posible que Simón esté 9 meses en el sótano sin que nadie lo sepa? ¿muere sin rechistar?.”

“¿Y no existe la posibilidad de que el niño se escondiera en el sotano y fuese la propia madre quien le encerrara en el al colocar los muebles sobre la puerta? Asi el niño trataria de salir y al no poder se acurrucaria debajo y por eso se le encuentra asi muerto Belen”

“Simon muere porque está enfermo si alguien lo recuerda, tiene el Sida y se muere porque se queda mucho tiempo sin tomarse la pastilla.”

“Simon aporrea la puerta porque su madre le había encerrado y al intentar abrirla con toda su fuerta resbala y cae por la barandilla, por eso está rota y él en esa postura tan rara cuando su madre le encuentra”

Tampoco parece clara la identidad del niño encapuchado que ataca a Belén.

“¿El niño que ataca enmascardo a Belen es Simon con la ropa de Tomas? Por favor que alguien me conteste.”

“Yo entendí que quien atacaba a Belén era el fantasma de Tomás, no su hijo”

“Yo creo que es simon quien ataca a su madre, vestido con la ropa que ha encontrado en la cabaña de Tomas enfadado por el tortazo que le propina Belen”

Para que luego digan que David Lynch hace películas incomprensibles, sin pies ni cabeza y con el tronco torcido. En fin, no os preocupéis. Papá Escrito va a daros las claves, la solución al enigma, y ni siquiera tenéis que darle la vuelta a la página para encontrar las respuestas:

El NIÑO QUE EMPUJA A BELÉN

No os engañéis: no es su hijo, ni el fantasma de Tomás, ni siquiera la vieja de las gafas. Belén es atacada por su marido, que pretende asustarla porque no le gusta vivir en esa casa tan lúgubre (es lógico, ¿a ti te gustaría?) ni el plan de vida que le ha impuesto su mujer: “Cari, vámonos a una casa abandonada en el culo del mundo a montar una residencia para niños discapacitados”. ¡Anda ya!, pensó él. Y como sabe que su mujer es muy cabezona, que no la va a convencer con argumentos racionales, el hombre se calza el saco en la cabeza y se pone de rodillas para parecer más chiquitillo. Luego ocurre la desgracia de la desaparición de Simón y le da vergüenza contarle la verdad porque sabe que va a quedar como un sansirolé.

LA MUERTE DE SIMÓN

La muerte de Simón es una combinación de muchos factores. Si sumas todos ellos, da igual el orden, el resultado de la ecuación es siempre = MUERTE. Ése niño estaba más condenado que el Kenny de South Park. A este respecto habéis estado más acertados. Todos teníais un poco de razón:

Simón baja a esconderse al sótano. No importa el por qué. Los críos hacen esas cosas y otras mucho peores que ahora no vienen al caso. Cuando pasa un rato y ve que se ha quedado encerrado Simón piensa “pues habrá que cenar algo”. Ve una rata y trata de darle un bocado, pero es la rata la que le muerde a él. En la lengua. Por eso ya no puede gritar, ni llamar a su madre ni hacerse notar de otra manera que no sea dando golpes en las paredes y en la puerta. Pasan los días y Simón se va debilitando. El pobre tiene que sobrevivir cazando insectos y bebiendo su propia orina. Además, la rata a la que ha intentado morder se la tiene jurada y no para de hacerle putadas, como por ejemplo roer la madera de la escalera para que Simón se caiga cuando se apoye en ella. Así es como sucede, efectivamente. Simón cae por la barandilla y se queda tirado en el suelo con una pierna y un brazo rotos. Tiene hambre, sed y como alguien ha apuntado, hace mucho que no se toma la medicación. Además la herida de la lengua se le ha infectado. El niño muere igual que Samuel Edward Ratchett, el multimillonario de Asesinato en el Orient Express, sólo que en vez de ser apuñalado por distintas personas, es víctima de varias circunstancias.

Hacedme caso, que yo entiendo de guiones. Ésta es la explicación y no otra.

Si os ha provocado DECEPCIÓN, ya sabéis lo que siente un cortometrajista nominado a los Goya después del último comunicado que ha hecho la Academia de Cine.

Nuevas Aventuras de Brody

Queridos amigos y seguidores de Brody:

Vosotros que vivís pendientes de sus avatares, de sus estrenos, de sus carreras ilegales en coches de lujo, de sus amoríos con la Pataky, de sus modelitos, de sus cambios de look, y sobre todo (Dios me asista si me olvido) de sus grandes actuaciones, estáreis contentos de saber que nuestro carismático Brody ha vuelto a salvar la vida de milagro.

En esta ocasión, y también en la India, Brody estaba probando la velocidad de su moto en una autopista cuando se chocó con una vaca. He aquí las palabras del actor, algo menos líricas que en la anterior ocasión:

“Casi muero. Estaba detrás de un tuk-tuk, uno de esos carruajes motorizados, cuando el conductor se hizo a un lado y descubrí a una vaca apartándose de mí en la carretera. Frené, giré y casi me di de bruces con el animal. Me reía por lo absurdo de la situación, estaba pensando: Así es como seré recordado. Tanto esfuerzo y acabé en el culo de una vaca.” (Desde luego, aplaudo el sentido del humor que manifiesta en esta ocasión.)

Así que amigos, seguid incluyéndole en vuestras oraciones porque Brody lo necesita.

Casual day: violencia de oficina.

Da gusto levantar una piedra y encontrar una joya. ¿No os ha pasado nunca? A mí sí. He visto Casual Day, una comedia con el sabor amargo del café de máquina.

Podéis ver el trailer aquí.

Ruy es un joven de ésos que se licencian en Empresariales en una universidad pija. Su novia (Marta Etura) es la hija del director de una empresa cuya política de recursos humanos se resume en una frase “o follas o te follan”.Ruy entra a trabajar en la empresa de su futuro suegro y éste trata de aleccionarle para hacer de él un trepa a su imagen y semejanza. Para que pueda comprarle un Audi A8 a su señora, “ni un A3, ni un A4”, para qué andarse con tonterías.

Ruy, ¿tú quieres follar o que te follen?, le pregunta. El chaval sabe lo que tiene que responder, pero le turba demasiado decir la palabra “follar” ante el padre de su novia. Éste le repite la pregunta, le presiona, hasta conseguir que Ruy comprenda que con mojigaterías no se llega a la sexta planta de su empresa, la planta de los que se merecen estar casados con su hija.

Así es Casual Day, una sucesión de escenas con diálogos hiperrealistas (un poco al estilo de Smoking Room) y situaciones muy incómodas cargadas de una violencia sutil.

No es una violencia cinematográfica. Es la violencia real que se ejerce a diario en el espacio que hay entre el suelo enmoquetado y los tubos fluorescentes, la violencia de oficina. Muchos se sentirán identificados.

Casual Day tiene la inteligencia de contarte una historia sin que te des cuenta, de mantenerte tenso sin saber por qué. La verdad de los personajes se desvela poco a poco, apoyada en las creíbles interpretaciones de Juan Diego (¿se puede ser mejor actor?), Javier Ríos, Luis Tosar, Secun de la Rosa, Estíbaliz Gabilando y Alberto San Juan.

Esta película es la segunda tanto de su director, Max Lemcke, como de sus guionistas, Pablo y Daniel Remón. Por ahora sólo ha sido vista en festivales (San Sebastián y Alcalá de Henares) pero recomiendo seguirle la pista muy de cerca. Aún faltan unos meses para que llegue a los cines, pero cuando lo haga ya me encargaré de recordaros que Casual Day vale cada céntimo de la entrada.

Huelga en Hollywood: ¿Hablamos?

Después de dos semanas de una huelga que amenazaba con no tener fin, parece que los escritores de cine y de televisión y los estudios han acordado sentarse a hablar.

Sin embargo, eso no significa que cuando se sienten a hablar la huelga se acabe. Nick Counter, el portavoz de los estudios, dijo que sólo hablarían cuando la huelga llegara a su fin. Pero la unión mostrada por los escritores, más el apoyo mostrado por actores y directores, y sobre todo, las dolorosísimas pérdidas infringidas al negocio por los 15 días de brazos cruzados, han hecho que Counter tirase la toalla y accediese a hablar, aun sin finalizar la huelga. Esta vez, los guionistas han sido más fuertes.

Y es que hay cosas que duele. Duele que shows como el de Conan O’Brien y el de Jay Leno lleven tiempo emitiendo repeticiones, y duele parar la emisión de series tan exitosas como “Two and a Half Men”, “The Office” e incluso “Mujeres desesperadas.” La puntilla la pusieron los escritores encargados de materializar “Ángeles y Demonios”, la esperada secuela de “El Código Da Vinci.”

Hay miedo en las calles de los Ángeles. El parón de numerosas producciones amenaza el trabajo de miles de personas (lógicamente, no sólo el de los escritores) y los indicadores de pérdidas de los estudios están empezando a pitar de forma alarmante.

Cuando escritores y estudios se sienten, saben de lo que hablarán y están de acuerdo en hacerlo: los guionistas quieren doblar la cantidad que se les paga por DVD y los Estudios se comprometen a pagarles por ofrecer las series en streaming.

Eso sí, como suele ocurrir, están en un feroz desacuerdo sobre las cantidades a percibir… pero ahí están, con dos cojones, en los piquetes, diciendo que quieren más pasta, y que no se ponen a currar hasta que haya un poco de justicia en el reparto de los dólares.

Yo desde mi cubículo de guionista español voy a dedicar unos cuantos aplausos a los colegas del otro lado del océano.

En todos los sentidos, yo quiero ser como ellos.

Todo sobre la huelga, en inglés, aquí.

Las amargas lágrimas de Escrito Von Por (viendo las 13 rosas)

Escrito por está triste. ¿Qué le pasa a Escrito Por? Los suspiros se escapan de su boca de carpa.

Me explico. El martes sufrí una tarde llena de angustia al ver “Las 13 Rosas”, de Emilio Martínez Lázaro. Al igual que cuando vi “El Orfanato”, hubo un momento en que sólo sentía deseos de salir de allí, de que dejaran en paz a todas esas niñas tan monas y tan simpáticas.

“Las 13 rosas” tiene dos cualidades que considero imprescindibles para disfrutar de una película: es emocionante, (tuve que morder un trozo de madera para no llorar… bueno, un poco sí que lloré, ¿Qué pasa?) y es entretenida.

Es verdad que al ser un tema tan controvertido se echa en falta un poco más de profundidad en la historia, en los personajes, en el retrato de la época. Yo realmente no sé muy bien qué se quería contar, al margen de recordar que trece mujeres jóvenes fueron salvajemente asesinadas por el incipiente régimen franquista. ¿Basta con la intención de recordar a esas víctimas para hacer una película? Yo creo que hace falta algo más. Por otro lado, su coralidad, si bien le aporta un toque original y ameno, le resta la oportunidad de llegar más al tuétano de los personajes. Con esas cuatro figuras protagónicas se pierde la posibilidad de idenficarse demasiado con ninguna.

Al margen de esto, me ha parecido que las actrices y actores están espectaculares. Me ha encantado el trabajo de Marta Etura, Nadia de Santiago, Alba Alonso y Fran Perea. Por otro lado, la fotografía de Alcaine, la puesta en escena de la película la convertían en un gran vehículo para haber dicho algo más de lo que dice. Aún así, me parece una película muy interesante… y después de “Lío Embarazoso”, “Supersalidos” e “Invasión”, me siento reconciliado con el cine español. Ea.

Y por cierto… ¿Qué hace Leticia Sabater en la película? No es que lo haga mal, pero me desconcetra muchísimo.

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