Escrito Por

El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Una buena, una mala

Los que me habéis leído alguna vez os habréis dado cuenta de que no me gustan los tópicos que se esgrimen para defenestrar el cine español. Que si todo lo que se hace es cutre, que si las historias no interesan a nadie, que Penélope Cruz es mala actriz…

A todo ese rollo yo respondo ¡Bah! Pero un Bah con la boca abierta y llena de saltarines Peta Zetas, para que mi interlocutor sepa hasta qué punto me tomo en serio sus argumentos.

Pero como sé que así no convenzo a nadie y que tanta golosina química me puede provocar una úlcera, me he hecho un propósito de esos que hacen que tu madre, tu novia y todas las mujeres sabias de tu vida levanten la ceja con tanto escepticismo que no podrías saltarla ni con una pértiga: “que te vas a apuntar a un gimnasio… sí, ya”.

Lo que me he propuesto es que por cada post en el que yo hable mal de una película española voy a escribir otro post señalando el interés o las virtudes de un film patrio (y sin mentir, se entiende).

No sé cuanto me va a durar esta política de “una mala, una buena”: hasta que me aburra tanto como en el gimnasio, supongo. ¿Y por qué lo hago? Por joder, básicamente. Se lo dedico a los que dicen que todas las películas españolas van de la guerra civil.

El otro día hablé un poco mal de Días de cine y hoy quiero hablar bien de La leyenda del tiempo. Mi compi de Estado crítico la puso en su lista de las 10 mejores películas españolas del 2006 y yo no podría estar más de acuerdo.
La leyenda del tiempo es una de esas películas que se inscriben en lo que los catalogadores de géneros cinematográficos (profesión bonita y con futuro, al igual que Filosofía y Letras) han bautizado como documental de creación. Cuenta dos historias. La primera es un Billy Elliot a la inversa: Israel es un niño gitano que vive en la Isla de San Fernando y que proviene de una estirpe de cantaores. Todos los que forman parte de su mundo, esperan que él siga la tradición familiar. Pero Israel ha empezado a rebelarse contra el destino que le han impuesto.
La segunda historia la protagoniza Makiko, una chica japonesa fascinada por el flamenco que viaja a la Isla con intención de aprender.

Pijote, hermano de Camarón, es profesor de Makiko.

¿Qué más puedo decir? Pues que La leyenda del tiempo es emocionante, brutalmente delicada y muy entretenida. Y que no hay ningún motivo para no verla.

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4 pensamientos en “Una buena, una mala

  1. Mari congui en dijo:

    seguiré tu consejo, casi siempre aciertas, además a mi también me gusta eso de ir contra corriente

  2. Sería estupendo que por cada peli española mala hubiera una buena… pero creo que es una estadística difícil de mantener sin mentir. Pero bueno, a los americanos también les pasa. Igual es cosa de elegir bien.

  3. Por una vez y sin que sirva de precedente, estamos de acuerdo con La leyenda del tiempo.

  4. Escrito por en dijo:

    Mr. Pepe, no creo que ningún país del mundo puede presumir de tener 50% de películas buenas. Como mucho un 20%. Menos mal que yo no pienso hablar del 80% malas. Uf… me canso sólo de pensarlo.

    Mari Congui, haz caso de lo que decimos Doinel y yo. Creo que no te arrepentirás.

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