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El blog de Escrito Por: guionista y, sin embargo, humano..

Archivar para el mes “marzo, 2007”

I’m Too Sexy For My Tv

Según la revista americana Tv Guide, Patrick Dempsey y Evangeline Lilly encabezan la lista de los más sexys de la tele. Según esta pareja, está claro que para ser sexy hay que ser moreno, pálido y con los ojos azules. En cambio lo de los músculos es relativo, porque seguro que Evangeline le da dos mamporros a Patrick con esos bíceps que tiene y le deja para entrar en quirófano.

No soy moreno, ni tengo los ojos azules. A veces me pongo pálido, si bebo mucho.

Sigamos desgranando la lista. La de las mozas, porque yo me aferro al cliché masculino de que los tíos no sabemos muy bien qué otros tíos son guapos y cuales no. (Os diré un secreto: claro que lo sabemos. Es una mentira flagrante.)

En la lista de señoritas nos encontramos a Eva Longoria en el número dos y a Katherine Heigl, la doctora Izzie Stevens en Anatomía de Grey.

Esto ya será una flaqueza, pero mi doctora sexy de la serie es la malvada Addison Sheperd, (Kate Walsh) es la más guapa y la más distinguida, es un poco villana pero también es capaz de amar tortuosamente. Es de ese tipo de mujer que Hitchcock metería en una peli. Y no sólo me gusta a mí, porque se está haciendo un spin off con ella como protagonista.

Por hablar un poco de hombres (que si no se me ve el plumero), se ve que Dempsey ha ganado un duelo épico contra Wentwoth Miller, el prota de Prison Break. En la lista también está un actor de “Héroes”, Sendhil Ramamurthy, y el inefable Sawyer de Lost. Podéis verlo todo en español y con fotos aquí.

¿Cuáles son los más sexys de la ficción nacional?

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Pánico en las pantallas

El otro día revisité “Punto Límite” (Fail Safe, Sidney Lumet, 1964) y viví dos horas de terror global. Esta película, hecha con mucho más cerebro que medios, alerta de los peligros de la tecnología militar. En ella, un avión es enviado a bombardear Moscú debido a un error. Pero una vez la maquinaria bélica empieza a funcionar, los humanos (incluido el poderoso presidente de los Estados Unidos, interpretado por un espléndido Henry Fonda) se ven impotentes para detener el avance de la guerra.

A pesar de su largo (y bastante rollo) preámbulo, y el chirriante epílogo de “The Matador… the matador…” (quien la haya visto sabrá a qué me refiero) “Fail Safe” es una película que con un puñado de buenos actores, un texto vigoroso y tenso, pocas localizaciones y una rudimentario mapa-radar del mundo consigue con su verosimilitud y su sencillez transmitir auténtico miedín. Estrenada después de “Teléfono Rojo, Volamos hacia Moscú”, (siendo ambas muy similares en temática pero opuestas en tono) tuvo numerosos problemas de realización y distribución.

A los americanos les encanta el cine de catástrofes, pero “Pánico Nuclear”, “Estado de Sitio”, “Independence Day” o “El Día de Mañana” no le llegan a la suela de los torpedos a “Punto Límite.”

¿Cuál es vuestra peli apocalíptica preferida?

¿Estás Locko?

Aviso: este post puede contener spoilers y provocar ácidez en el estómago, somnolencia si se lee muy tarde o muy temprano, angustias, quebraderos de cabeza o simplemente ganas de participar.

Me confieso fan de Lost. Por eso he leído con interés este artículo del diario Los Angeles Times que me ha destripado más detalles sobre la trama de lo que me gustaría. Cuentan que Locke es uno de los hombres fuertes de la serie, e incluso Carlton Cuse afirma que es el auténtico corazón de la serie. Y tanto es así, que su grado de implicación en las tramas refleja subidas y bajadas de audiencia.

Y no es de extrañar. Locke es un tío que (esto forma parte del primer episodio) viaja en el vuelo 815 en silla de ruedas y que al llegar a la isla, recupera la habilidad para caminar. Dicho de otro modo, lo que en papel parece in-zampable se convierte en el principio de un arco personal imbatible, magnificando la figura de Locke por encima de otras que aparecen inicialmente con más peso.

No voy a reventar los secretos de Locke que conozco, pero creo que los guionistas de Lost están bastante, bastante lockos. Y que seguro que beben pepsi y se pasean en camisa de fuerza por la productora hasta que alguien les desata y pueden finalmente plasmar todos esos giros sorprendentes que tanto nos gustan a los seguidores de la serie.

Sin embargo, creo (y me encanta la serie) que deberían medicarse, porque abren más preguntas de las que son capaces de responder. Y esto es más grave en los finales de temporada. En vez de cerrar las incógnitas que penden sobre la isla, te echan a la cara veinte enigmas nuevos.

Y sigo enganchado como un bobo. Pero joroba, es que me parece la mar de injusto.

Y me pregunto. Como guionistas, ¿Qué es más eficaz?

¿Atraer al personal con respuestas… o con preguntas?

La Noche de los Girasoles

Ayer volví a ver la ópera prima de Jorge Sánchez Cabezudo, “La Noche de los Girasoles”, y si no la habéis visto no deberíais perder el tiempo viendo la tele (salvo TCM, claro), id a alquilarla, pero por favor, no os la descarguéis. Pensad en Jorge, en el equipo de la peli, han hecho un gran trabajo y se merecen

a)Vivir de ello
b)Hacer más pelis

“La Noche de los Girasoles” es un thriller muy bien escrito y muy bien hecho, con una estructura narrativa bastante quedona, y un reparto estupendo. Ahora bien, lo que más me gusta de esta peli es que tiene identidad propia. No es un thriller español que quiera ser la versión patria de una americanada. Es un thriller español situado en el ámbito rural y precisamente el marco rural le da aún mayor misterio a las historias que Cabezudo hace converger. Sin complejos.

Tengo un amigo guionista que se queja de que la mayoría de los cineastas españoles hacen pelis para contar sus traumas de la infancia, y que eso no le interesa a nadie. No sé cuáles serán los traumas de este director, pero yo pienso escuchar todas las historias que quiera contar, precisamente por eso, porque todo lo que se dice, todo lo que se muestra en esta peli, es sintético y necesario. En “La Noche de los Girasoles” todo es magro.

Y como no he encontrado vídeo de la peli, pongo vídeo de unos hiphoperos que tampoco quieren ser americanos: La Excepción.

Amo a Eddie Murphy

He leído este post de mi compañero Sergi y he descubierto lo mucho que amo (dentro de mi rabiosa heterosexualidad) a Eddie Murphy.

(En el vídeo de arriba podéis verle convertido en Tony Soprano. En español.)

Vale. Quizá no sea un genio eligiendo las pelis en las que se involucra (sobre todo últimamente) pero en los ochenta Murphy era uno de los rostros de las comedias amables y bienintencionadas ochenteras, como “El Príncipe de Zamunda”, “Entre Pillos Anda el Juego” y otros clásicos del cine de acción/aventuras ligera como “Superdetective en Hollywood”, “El Chico de Oro” o “Límite 48 horas”.

Recuerdo “El Príncipe de Zamunda” con un cariño especial. Me encantaba cuando el príncipe Akim y su asistente llegaban a Nueva York y escogían el barrio de Queens para encontrar a una reina. Akim, vestido con sus mejores galas, coronado de pieles y medallas, salía al balcón y gritaba:

-¡Buenos días, América!

Y una voz le respondía:

-¡Que te jodan!

Akim sonreía plenamente y gritaba encantado:

-¡¡Que te jodan a tí también!!

Como si fuera un saludo entre nativos.

Así que Eddie es como uno de esos amigos queridos de la infancia a los que te encuentras después de mucho tiempo y te das cuenta de que ya no tienes nada que hablar con él. Pero sigue estando en los viejos álbumes de fotos, rompiendo la piñata contigo y comiéndose los mocos (espero que sin tí.)

Soy un sentimental.
(En este vídeo imita a James Brown, riéndose de que nadie entiende absolutamente nada de lo que dice el cantante.)

Jajas del Siglo XXI

El Oscar al mejor guión a “Little Miss Sunshine” reivindica la comedia como un género tan bueno (o mejor) que los demás. Para mí, que soy tan adicto al jajá y al jejé, no hay un sonido mejor que la risión simultánea de un grupo de espectadores en la sala.

Nunca he oído más risas en una sala que con “Algo Pasa con Mary”, “Borat” o “Los Padres de ella.”

Lo que pasa con las comedias es que la proporción de “truños apestantes” es increíblemente superior a las pelis de calidad. Pero cuando por fin encuentro una buena comedia soy capaz de memorizarla y recordarla cuando me aburro en el Metro (perdón, mientras Bautista limpia la carrocería del Bentley con KH-7.)

He estado pensando en las que para mí son las mejores comedias de lo que llevamos de siglo y me he propuesto enumerar cinco con las que me he reído a gusto. Son éstas.

1. Trabajo Basura. (Ver vídeo.)

2. Zoolander.

3. Los padres de él“.

4. Borat.

5. Virgen a los 40.

¿Cuál sería vuestro top five?

300 críticas

“300”, la espectacular película que recrea con bastante libertad la batalla de las Termópilas (podéis leer sobre la peli y ver unos segundos aquí) ha iniciado, tangencialmente, otra batalla distinta: la del público contra la crítica.

Algunos críticos han empleado sus artes despachándola de diversas formas. El crítico del Boston Post dijo que era “acción porno”. Otro, del New York Times, dijo que era “igual de violenta que Apocalypto pero el doble de estúpida”. Por último, un crítico del Washington Post liberó su calidad literaria diciendo “Decidle a los espartanos que su sacrificio no fue en vano; el largo día del guerrero, bajo la sombra de miles de flechas que caen del cielo, logró proteger el Oeste y garantizar, muchos años después, el derecho de unos idiotas a hacer pelis cutrísimas sobre ello.”

En diez días, la película ha recaudado más de 192 millones de dólares.

“300”, que según el La Times es una mezcla eficaz entre Matrix y la trilogía del Señor de los Anillos o “Ray Harrihausen conoce a Leni Riefenstahl” es considerada por el público como un gran espectáculo.

¿Qué pasa aquí?

¿Son los críticos capaces de disfrutar -o de elogiar- una peli abiertamente no intelectual?

(Y ahora que por fin la he visto… esta es mi crítica.)

¿Qué me haces, Kevin?

Hoy comprendo el estupor de Andrés Montes y la energía vehemente de su “¿Qué me haces, Salinas?” Lógicamente sin el mismo desparpajo (ni la misma pajarita) me siento a volcar mi resentimiento contra “Beyond the Sea”, un biopic sobre Bobby Darin dirigido por mi admirado Kevin Spacey.

Es una película mala, fea, tonta e innecesaria. Yo creo que Kevin estaría en su salón, abrillantando sus dos Óscars y pensó, “Qué co**. Soy Kevin Spacey, tengo dos Óscars y puedo hacer lo que me dé la real gana.” Y eso incluye rodar una peli porque le apetece cantar en plan crooner y que la gente le vea.

Lo siento, amigos, creo que esa ha sido su motivación. Si entre vosotros hay algún fan de esta peli LE RETO a que me lo diga y que me explique por qué.

Aún así Kevin sigue siendo el Kevin al que más admiro, por encima de otros Kevins de Hollywood (y del parque de debajo de mi casa, “Kevin Joseee, la comida está listaaaaa”) como Kevin Bacon y Kevin Costner, que sí dirigió un peliculón, “Bailando con Lobos”, y parecía que iba a emular el camino de Eastwood, pero no, simplemente se puso a hacer malas pelis y se le cayó el pelo. Ahora parece que está en recuperación y en Junio se estrena Mr. Brooks, en la que interpreta a un asesino.

¿Quién es vuestro Kevin?

Anatomía de una buena serie

Queridos lectores:

Los señores de Iberia han tenido a bien cerrarme un vuelo en mis narices. He llegado a la T4, donde he tenido que regalarle a Tom Hanks un tubo de aspirinas y un sobrecito de ketchup para que lo envíe a su país. Me he acercado al mostrador de facturación a las 08:04 para tomar un vuelo a las 08:45 y me han dicho que naranjas de la china.

Me han dado ganas de arrancarle la cabeza de cuajo a la empleada de Iberia. Pero ni siquiera la he insultado, debo de estar perdiendo facultades. Eso sí, Escrito Por está rabioso como un perro y por si fuera poco la conexión wireless en el aeropuerto es un lujo sólo comparable al caviar iraní. Y entonces he pensado: ¿Qué mejor ocasión que dignificar esta conexión tan económica con un post? Pues eso.

¿Qué tiene de especial “Anatomía de Grey”? Es una mezcla muy bien equilibrada de tramas médicas, sentimentales, románticas y personales, con toques de suspense y humor que alivian el dramonazo de otras series de galenos, como por ejemplo, Urgencias. Su sensibilidad, su ternura, su cantidad de matices vienen de un equipo predominantemente femenino. Su creadora es mujer, y nueve de sus trece guionistas también lo son.

Su creadora, Shonda Rhimes, no sólo es mujer, sino que es afroamericana. Esto también explica que una parte significativa del reparto no sea blanca, y que haya amores interraciales y un mensaje en general integrador y políticamente de lo más correcto.

Aunque al final la complicada mezcla se resume en algo teóricamente simple: personajes muy simpáticos, con los que te gustaría irte de bares, bastante más que encontrartelos en el hospital, ya que parte de la gracia de la serie reside en que no tienen ni idea de lo que están haciendo.

Ya sabéis: si veis a Izzie, George, Alex o Cristina por las calles de Seattle, podéis charlar con ellos amigablemente. Ahora, si les veis vestidos de médicos, yo correría, correría tanto que llegaría mucho antes de que me cerrasen el vuelo de vuelta a España (y eso es mucho tiempo.)

Asesinos de Series

Sí, hablo de vosotros, asesinos de series. Estoy hablando de vosotros, aunque no sólo de vosotros, sino del público en general. Este artículo de vertele explica la crisis que últimamente viene padeciendo la ficción española en televisión. En los dos últimos años, sólo “Los Hombres de Paco” (no os perdáis el vídeo) ha conseguido encontrar su lugar bajo el sol, y las diez apuestas que han hecho Cuatro y la Sexta tampoco han logrado, de momento, atraer cuotas competitivas de audiencia.

Un primer análisis parece explicar este hecho aludiendo a la preferencia de los espectadores por las series americanas, como CSI, Prison Break o House. Sin embargo, hay algo que yo creo que pesa más: la pereza de los espectadores a engancharse a nuevas series nacionales frente a otras igualmente españolas pero mucho más asentadas, como “Hospital Central”, “El Comisario” o “Aída.” También podría ser que las series estrenadas en este tiempo no tienen (siempre hay excepciones, como mi querida “Génesis”) la calidad suficiente. Entonces cojo y me pregunto,

Entonces, ¿cuál es el origen de esta crisis?

¿Es una cuestión del mercado cambiante de las teles?

¿Es la pereza de los espectadores?

¿Acaso las series americanas nos van a dejar en porretas con su poderío?

¿O puede que también sea una cuestión de calidad (o de falta de ella)?

¿Ein?

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